11 de jul de 2020

*Seamos honestos.

Por Jesús González En una ocasión Alejandro Magno pasó por Corinto y enterado de que Diógenes andaba por all&iacut


Por OFICINA | sábado 25 de agosto del 2018 , 09:07 a. m.

Por Jesús González

En una ocasión Alejandro Magno pasó por Corinto y enterado de que Diógenes andaba por allí, sintió curiosidad por conocerlo. El gran Alejandro lo encontró tomando el sol, tumbado al lado de su tinaja y le dijo: “Soy el gran rey Alejandro”. “Y yo el perro Diógenes”, contestó el filósofo. “¿No me tienes miedo?”, preguntó el gobernante. “¿Eres bueno o malo?”, inquirió Diógenes. “Soy bueno”, contestó Alejandro. “Y por qué debería temer a alguien que es bueno?”, sentenció el sabio, el rey le dijo “puedo hacer algo por ti” a lo que Diógenes contestó “apártate, me estás tapando el sol”.

Diógenes fue un filósofo griego conocido como el “Cínico” por la forma de vida que llevaba, en una ocasión a plena luz del día traía una lámpara en la mano, cuando le preguntaron qué buscaba, respondió “busco a un hombre honesto”; la honestidad según Sócrates es un valor o cualidad propia de los seres humanos que tiene una estrecha relación con los principios de verdad y justicia y con la integridad moral. Una persona honesta es aquella que procura siempre anteponer la verdad en sus pensamientos, expresiones y acciones. Así, esta cualidad no sólo tiene que ver con la relación de un individuo con otro u otros o con el mundo, sino que también puede decirse que un sujeto es honesto consigo mismo cuando tiene un grado de autoconciencia significativo y es coherente con lo que piensa. Lo contrario de la honestidad sería la deshonestidad, una práctica que comúnmente es repudiada en las sociedades contemporáneas, ya que se la asocia con la corrupción, el delito y la falta de ética.

En este mundo contemporáneo, en medio de sistemas capitalistas neoliberales, para muchos es más importante el tener, que el ser; para muchos vale más salir forrados de dinero cuando son servidores públicos, que dejar una buena imagen en los gobernados, se ha perdido en muchos de los casos la honestidad en el servicio público y por ello nos encontramos constantemente a personajes que nada abonan al crecimiento de un municipio, de un estado o del país, y los hay de todos los colores y sabores, del partido que usted me diga siempre se encontrará a “vivales” que entraron al cargo con muy buena reputación y salieron con las bolsas llenas y la moral por los suelos.

Comento esto porque la transición histórica que está viviendo el país nos debe poner a reflexionar en torno a quiénes nos representan en los ayuntamientos, congresos locales y federales; que al final son un reflejo de la sociedad en la que vivimos, porque no todos son demonios y no todos son santos, existen políticos bienintencionados que tienen muy claro cuál es su función en beneficio de la ciudadanía, pero también existen otros que no les importa la gente, solo buscan su beneficio personal; lo mismo ocurre con la población, ¿a poco usted no se ha encontrado con alguien que tira basura en la calle? Lo que provoca que en época de lluvias se tapen las coladeras, o ¿acaso no se ha encontrado con un automovilista que lleva prisa y le avienta el coche a quien se le atraviese? O peor aún ¿no se ha encontrado con vehículos que se paran en doble fila causando tremendo caos vial? El argumento que usan es que están esperando a una persona afuera de un local comercial.

Si somos honestos al momento de exigir buenos gobernantes, tenemos que ser honestos siendo buenos ciudadanos, no es justo lapidar al que peca y justificar mi pecado; porque una sola persona no va a cambiar de la noche a la mañana un país, un estado o un municipio, todos debemos poner nuestro granito de arena y contribuir al crecimiento del espacio donde vivimos, apoyar al que lo necesita, tender la mano a quien busca ayuda, no aprovecharnos de las debilidades o carencias de otros, porque solo así las cosas cambiarán, regresemos a nuestros orígenes y busquemos, como Diógenes, hombres honestos, o mejor seamos hombres honestos en constante encuentro.

SANTO: Excelente idea que en Tula se lleve a cabo el primer festival de los pueblos indígenas, que se realiza este sábado en el Teatro al Aire Libre de esta ciudad, se anuncian muy buenas ponencias y actividades que nos ayudaran al conocimiento de nuestras raíces y de todo lo que implica la cosmovisión indígena.   

DEMONIO: Muy buena la idea del gobierno estatal dar útiles escolares a alumnos de educación básica en Hidalgo, el problema es que el material que reciben los escuelantes no corresponde a las necesidades de los docentes, deberían mejor dar vales y que cada padre de familia lo canje en papelerías del municipio, eso ayudaría a reactivar la economía en este sector y que los útiles que reciben sean los que en verdad se van a utilizar.

 

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO