11 de jul de 2020

*Los buenos gobernantes.

Por Jesús González   Cuando hablamos de cómo se debe gobernar muchas ideas llegan a nuestra cabeza, algunos dicen que el c


Por OFICINA | viernes 7 de diciembre del 2018 , 07:54 p. m.

Por Jesús González

 

Cuando hablamos de cómo se debe gobernar muchas ideas llegan a nuestra cabeza, algunos dicen que el comunismo es lo mejor, otros que el socialismo, algunos más el liberalismo o el capitalismo.

Lo que es cierto es que nadie tiene la varita mágica para dar solución a todas las problemáticas que presenta una sociedad, Tomás Moro, un santo católico, da algunas pinceladas de cómo debe ser una sociedad.

A través de su libro la Utopía Moro dice que en su isla de ficción no habría ni miseria ni lujos; ni ostentosos edificios, pero tampoco viviendas pobres. La ciudad sería sumamente limpia y aseada. Agrega la importancia de la educación: “Los ciudadanos de la Utopía tendrían mucho tiempo libre, ya que trabajarían sólo seis horas por día. Como consecuencia de lo anterior, serían importantes las diversiones sociales, las discusiones, las sesiones de música y juego”.

En su mundo perfecto, utópico, Moro señala que no existiría ni siquiera la propiedad privada, “el oro, para los utopienses, no poseería valor alguno: se lo utilizaría para fabricar cadenas de los presidiarios, los reos estarían encargados de los trabajos desagradables”.

En el análisis que hace Fernando Díez Moreno denominado “Política y Poder en Tomas Moro. Honestidad e integridad” para Nueva Revista señala que para el humanismo de todos los tiempos, el gobernante, es decir, el político, debe enfrentarse a tres problemas: la pasión por el poder, la corrupción y la obsesión por su imagen.

La pasión por el poder es legítima. No se debe descalificar a nadie de quien se dice que tiene una gran ambición. La cuestión está en saber dirigir y enfocar esa ambición hacia los fines propios del ejercicio del poder: servir a los demás, esto es, a los ciudadanos, en vez de servirse a sí mismo. El poder necesita pasión, pues nada hay más desolador que un político sin ella. Y se necesitan políticos apasionados por su tarea y por su servicio a los demás, señala Díez Moreno.

En este análisis se menciona que la corrupción ha existido siempre, esta se produce porque el político corrupto se sirve a sí mismo, en vez de servir a los demás; “porque considera que una vez alcanzado el poder todo le está permitido, especialmente enriquecerse. Hay muchas maneras de corromperse, desde abusar de los servicios, de las personas y de las cosas que se ponen a su disposición para cumplir las funciones públicas encomendadas, hasta terminar el mandato con un patrimonio superior al del inicio”.

En el tercer punto Fernando Díez Moreno señala que el tercer problema del político se mueve en líneas más suaves y en conductas menos visibles, pero que conducen ineluctablemente a la demagogia, y es la obsesión por la imagen y por tener presencia en los medios de comunicación a costa de lo que sea.

“La integridad del gobernante es así el resultado de su pasión, de su honestidad, y de la superación de la esclavitud de la imagen. La lucha permanente por la integridad de las personas constituye el ideal permanente del humanismo y debe serlo también del gobernante. No basta la honradez o la honestidad es necesaria una vocación de plenitud personal al servicio de los ciudadanos y del bien común o interés general. Además, la comunidad tiene derecho a que sus gobernantes sean íntegros, porque los elige para que lo sean” reflexiona el autor.

Quien guste leer todo este análisis les comparto el link: https://www.nuevarevista.net/revista-ideas/politica-y-poder-en-tomas-moro-honestidad-e-integridad/

Desde mi punto de vista México está viviendo un cambio radical en materia gubernamental, la llegada de un nuevo gobierno federal pone sobre la mesa una forma distinta de dirigirse hacia la sociedad, no sabemos si es o no la mejor, no podemos hablar todavía de resultados; si podemos darnos cuenta de que las cosas se están haciendo de manera distinta.

El compartir el pensamiento de Tomás Moro en estas líneas amigo lector es con la intención de reflexionar en torno a la sociedad en la que vivimos, donde la riqueza se ha quedado en unos cuantos, el valor de la persona se ha reducido a lo material, el objetivo del ser humano es tener por tener; eso nos ha llevado al individualismo, a la cerrazón y a la indiferencia.

Con esto no se trata de sacrificar a los ricos para que los pobres tengan, se trata que desde los diversos niveles de gobierno se vayan creando políticas públicas para que los que menos tienen puedan acceder a programas que les permita una mejor formación, para alcanzar un buen nivel de vida; vaya es importante leer en las noticias que una mujer indígena se logró titular de arquitecta en la UNAM, pero será más noticia cuando esa mujer tenga las mismas condiciones de crecimiento en su ambiente laboral, lo que le va a permitir tener una mejor condición de vida y con eso ayudar a los suyos, de nada sirve un título enmarcado en la sala de un hogar, cuando la mujer no ha logrado un desarrollo profesional.

La tarea es clara, pero no fácil, la tarea es igualdad de condiciones para todos; que no se quede en demagogia barata lo de la cuarta transformación, que los que han luchado por un México mejor, de verdad den resultados y acaben con esa imagen del político corrupto que tanto daño le ha hecho al país, que de verdad todos los políticos, de todos los partidos, entiendan que los mexicanos merecemos una vida digna y acorde a este hermoso país.

SANTO: Los jóvenes de Tula siguen siendo noticia, en esta ocasión alumnos de la Universidad Politécnica de la Energía han colocado un prototipo en el centro de la ciudad, donde los ciudadanos pueden cargar sus aparatos electrónicos; se instalarán dos más, bien por el gobierno municipal por apoyar este tipo de proyectos.   

DEMONIO: Lamentable lo que ocurre con el PAN en Hidalgo, un partido humanista que ha sido gobierno y que nació como una verdadera oposición con personajes como Maquío entre otros, hoy es víctima de un grupo encabezado por Asael Hernández, que lo único que busca es servirse del puesto a costa de ponerse de tapete del gobierno estatal en turno. *NI*

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