11 de jul de 2020

*“Amaos los unos a los otros”.

Por Jesús González   Hace más de 2 mil años un hombre hizo un llamado a la humanidad cuando dijo “Amaos los u


Por OFICINA | viernes 31 de agosto del 2018 , 06:58 p. m.

Por Jesús González

 

Hace más de 2 mil años un hombre hizo un llamado a la humanidad cuando dijo “Amaos los unos a los otros”, el mensaje no fue claro y muchos hombres entendieron “armaos los unos contra los otros”, lo que ha provocado violencia entre quienes habitamos este mundo; que si este territorio es mío, que la casa me la dejaron a mí, que porque compraste coche nuevo; tantos reclamos existen entre nosotros que todos los días vivimos en una sociedad donde ya no sabes en quien confiar.

Esta situación nos está llevando a la degradación moral del hombre, antes existía el temor a Dios, nos decían si te portas mal Dios te va a castigar y entonces si cometíamos una travesura nos daba miedo pasar por una calle oscura porque ahí encontraríamos el castigo, o si le contestábamos mal a nuestros padres y al poco rato nos caíamos, llegaba a nuestro pensamiento que Dios nos había castigado y así crecimos pensando en la justicia divina que mandata no robar, no mentir, no matar, entre otros mandamientos que ayudan a tener una sociedad más humana.

Pero lamentablemente no es así, la humanidad ya no valora la vida, ya no valora al otro y en un abrir y cerrar de ojos ya mataron a uno y a otro y a otros, como si fueran simples borregos camino al matadero, hemos perdido el respeto por el otro, por mi semejante, por mi coterráneo.

Comento esto porque siempre será lamentable la muerte de una persona, más lamentable cuando mueren en las condiciones que le sucedió a una pareja en la comunidad de Santa Ana Ahuehuepan en Tula, donde acusados de roba chicos fueron rociados de gasolina y quemados a plena luz del día y ante la mirada atónita de chicos y grandes; nadie dijo nada, todos observaron como en su momento pasaba en el coliseo romano donde los gladiadores peleaban por defender su vida ante los ojos del César que al final decidía si los mataban o no, en este caso esas dos personas fueron ajusticiadas por una turba de pobladores que aprovechando su mayoría los golpearon y asesinaron.

En este caso el César fue la multitud que decidió por cuenta propia castigar a los acusados, no hubo defensa, mucho menos juicio, solo castigo contra dos personas que para algunos eran inocentes, pero para los enjuiciadores no, pues hay quien dice que incluso el menor robado los señaló de que eran sus captores, al final solo son versiones que no se han comprobado y el hecho real es el asesinato de dos personas en una comunidad de Tula.

Es cierto que la justicia en México es una realidad muy difícil de alcanzar, pues la autoridad ha sido omisa al momento de realizar su trabajo para garantizar una sociedad justa y castigo para quienes violen el estado de derecho, lamentablemente los gobernantes están más preocupados en amasar fortunas, que en atender los temas que tanto dañan a la sociedad, que cansada de robos, asaltos y otros delitos, ha decidido hacer justicia por propia mano, aplicar el ojo por ojo, diente por diente; sin importar si el acusado es culpable o no, aquí la cosa es dar un escarmiento para que el delito no se vuelva a repetir y con la mano en la cintura mato a quien según mi percepción es el demonio, la cosa cambiará cuando nos pongamos a pensar si ese hombre o mujer asesinado es de mi familia, dijera Emanuel Kant cuando hablaba de la ética “que la máxima de tus acciones se pueda universalizar”, en pocas palabras que lo que tu hagas se lo hagan a alguien que tanto quieres, ahí las cosas cambian.

Amigos lectores hoy debo escribir que me siento triste al ver que los hombres nos seguimos sintiendo semidioses capaces de arrebatar la vida a cualquiera, no soy nadie para criticar o enjuiciar a ningún ser humano, sin embargo, considero que como dice San Pablo el mal no se puede vencer con el mal, “antes bien vence al mal con el bien”, la encomienda es difícil porque debo reconocer que entre nosotros existen demonios que han arrebatado vidas a menores inocentes como Bryan en Tlaxcoapan o Carlos Daniel en Atotonilco de Tula, hasta hoy sus familiares siguen exigiendo justicia por sus hijos que ya no volverán a casa y que se llevaron el corazón de muchos que conocimos este caso.

La vida en sociedad es difícil, la confianza entre unos y otros muchos más, tenemos que actuar todos juntos y cuidarnos, apoyarnos y unir fuerzas para acabar con todo lo malo, es una tarea de todos los días y una lucha constante de quienes habitamos este planeta.

SANTO: Con motivo de las fiestas patrias el centro de Tula luce colorido por los adornos patrios, habrá quien esté en contra, en lo personal me gusta ver mi ciudad con ciertos rasgos que te inviten a recordar tu historia, tu identidad.     

DEMONIO: Las fugas de combustible causan daños no solo a la población, dañan el medio ambiente y pareciera que es un tema que a pocos les interesa, aunado a la falta de capacidad de los mismos trabajadores de Pemex al momento de reparar las tomas, esto se vuelve un caso; Pemex debe hacerse responsable de sus ductos y hacer algo para evitar este tipo de incidentes. *NI*

 

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