25 de oct de 2021

*RÍO CHICAGO: ANTES Y DESPUÉS.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.


Por OFICINA | martes 12 de octubre del 2021 , 04:23 p. m.

Este domingo 10 de octubre del 2021 se celebró la edición 43 del tradicional Maratón de Chicago. La competencia no se realizó en el 2020 a causa de la pandemia, aunque en 1987 la competencia sólo fue de medio maratón debido a asuntos con los patrocinadores. Los ganadores de este año fueron: Ruth Chepngetich de Kenia con una marca de 2:22:31 en la rama femenil y Seifo Thura de Etiopía con un tiempo de 2:06:12 en la rama varonil. En la última edición de 2019, Brigid Kosgei de Kenia, medalla olímpica de plata en la maratón femenina en Tokio 2020, logró la marca mundial con 2:14:04 aún vigente. En la parte varonil también se ha impuesto, en su momento, la marca mundial de maratón ocurrió en el 2013 con Dennis Kimetto de Kenia con 2:03:45, actualmente superada por el 2:01:39 de su paisano Eliud Kipchoge, medalla olímpica de oro en maratón en Tokio y en Río, impuesta en el maratón de Berlín en 2018.
En el maratón de Chicago del 2021 participaron 35 mil atletas, recordando la hazaña de Filípides que corrió desde la llanura de Maratón a Atenas para dar la noticia del triunfo de las fuerzas atenienses contra los persas. En su recorrido cruzaron 5 veces el río Chicago, un río lleno de vida que, sin embargo, hasta hace unos 30 años estaba muy sucio y lleno de basura. El río Chicago desembocaba en el lago Michigan, hasta que a mediados del siglo XIX y hasta principios del siglo XX la dirección de la corriente fue cambiada, a través de obras, para que corriera hacia el río Des Plaines y de allí al río Misisipi y finalmente al golfo de México. Esto porque las sucias aguas del río Chicago contribuyeron en diversas epidemias que asolaron la ciudad en el siglo XIX y amenazaban con contaminar las aguas del lago Michigan.
En la década de los años 90, tanto la alcaldía como organizaciones de la sociedad civil se comprometieron a sanear y a mejorar las aguas del río Chicago. Tres décadas después los resultados son alentadores, llaman fuertemente la atención, demostrando que los ríos urbanos se pueden recuperar, que el impacto de las obras y acciones que se realicen redituarán, más allá de los impactos ambientales y naturales, en un mejor nivel de vida de los habitantes gracias a un impacto económico en sus bolsillos y en las arcas gubernamentales.
Esto último es muy importante tenerlo claro, pues sirve para vencer las dudas y resistencias de los gobiernos y sumarlos a los esfuerzos, a decir de las agrupaciones “Friends of the Chicago River” y “Openlands. Conserving nature for live” quienes en 2013 publicaron “Our Liquid Asset: The Economic Benefits Of A Clean Chicago River” que puede consultarse a través de Internet, lo cual es muy recomendable.
A continuación, citaré brevemente los beneficios económicos de un río Chicago limpio, que los autores mencionan en el reporte: fortalecimiento de la ciudad como destino turístico; incremento en la demanda de cuartos de hotel; incremento en las ventas de tiendas minoristas, adicional al incremento del empleo en el sector de los servicios; fomenta negocios vinculados a la industria turística; creación de empleos de corto plazo en el sector de la construcción; creación de empleos de largo plazo en el sector de los servicios; fomenta la repetición de visitas por la mejora de las riberas y el ambiente físico de los alrededores.
Sigamos conociendo los beneficios, ahora de corte fiscal, identificados por los amigos del río Chicago y de Open Lands: mejora los valores de las propiedades aledañas e incrementa la base impositiva del impuesto a la propiedad; mejora los ingresos por estacionamiento debido al incremento del turismo; incremento adicional al impuesto por hospedaje; nuevos ingresos por impuestos a las ventas al menudeo; incremento de ingresos por rentas de inmuebles; nuevos ingresos por impuestos a los negocios locales; nuevos ingresos por impuesto sobre la renta; ingresos por impuestos a las ventas de materiales para la construcción.
Los autores comparten algunos datos ilustrativos: la inversión en el río Chicago por la Ciudad y del Distrito de Parques sumó $93 millones de dólares en el período 1998-2009 contribuyendo de mayor forma a mejorar la calidad de vida de los residentes y de los visitantes. Esta inversión generó cerca de $160 millones de dólares en ingresos para los negocios; $83.75 millones de dólares en salarios y otro tipo de ingresos, apoyando al mantenimiento de más de 1,000 empleos al menos durante el año 2013; más de $3 millones de dólares de impuestos por ingresos al Condado de Cook. Además, mediante la inversión en operación y mantenimiento se contribuyó en ingresos adicionales de los negocios por $5.63 millones de dólares; $3 millones de dólares de ingresos totales; apoyado con 60 empleos y $210,000 dólares por impuestos anuales.
Los hallazgos documentados de los amigos del río Chicago muestran que: un río limpio y accesible es bueno para la economía; la tasa de retorno para la inversión en las mejoras al río Chicago es del 70%; al concluirse un túnel y el plan de reserva, incluyendo tres plantas de tratamiento de aguas residuales y la instalación de tecnología de desinfección, se reducirán rápidamente las crecidas  peligrosas; las tomas de tormenta con infraestructura verde ahorrarán recursos; los nuevos parques y zonas de entretenimiento incrementarán el valor de las propiedades y la calidad de la vida; el público quiere que el río Chicago sea parte de sus vidas; los beneficios de un sistema mejorado del río Chicago van más allá de los impactos económicos por la construcción y operación de la infraestructura; la inversión contribuye con importantes productos, como la mejora de la calidad del agua, la reducción de crecidas peligrosas, el incremento de oportunidades de recreación y mejoramiento de vistas escénicas; esos beneficios pueden mejorar la calidad de vida de los residentes y atraer más visitantes al área de Chicago en un futuro.
Esta historia puede sonar parecida a la del río Tula, por supuesto que con sus particularidades; pero muestra que las cosas pueden cambiar para mejorar; que en el mundo hay ejemplos que pueden seguirse; que en la vida las opciones van más allá de una; que todo es cuestión de buscar y encontrar. Y como cantaba el gran Cornelio Reyna en “40 cartas”: “No se les olvide que todo en la vida, tiene su movida, si es buen movedor”. *NI*

 

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