15 de oct de 2019

No más desaparecidos o muertos.

*Es el movimiento que quiere iniciar la familia de Octavio Flores Sánchez, a quien no encuentran desde hace 15 días y cuyo acompañante fue hallado ya,


Por OFICINA | martes 8 de octubre del 2019 , 11:26 a. m.

 

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

La ciudadanía tiene que estar alerta aunque no alarmada; escuchar, ver y preguntar. Saber a dónde y con quién salen sus familiares, comunicarse con ellos y sobre todo no cerrar los ojos ante lo que pasa en nuestro alrededor. Este es el movimiento que en Tula quiere iniciar la familia de Octavio Flores Sánchez, quien ya lleva 15 días desaparecido.

El dolor es indescriptible, pero la familia trata de mantener la cabeza fría, porque no se van a rendir hasta encontrar a Tavito, como le dicen al benjamín de los hijos de la profesora Rebeca Sánchez. Están preparados para todo: encontrarlo vivo o muerto. Cuando lo encuentren van a continuar la investigación, porque en caso de hallarlo sin vida, no quieren que se convierta en un muerto más. Y lo mismo piden para todos los demás, para darles un seguimiento. Se les viene a la mente, porque con él iba acompañado Tavo cuando desapareció, el señor Javier cuyo cadáver localizaron el 28 de septiembre o el señor que flotaba en el río Tula.

Tantos cuerpos que han encontrado y de quienes después nada se sabe. Hay gente mala en Tula como en todas partes, dice José Alberto, hermano de Tavo, pero quieren mover conciencias para evitar que un desaparecido o muerto más entristezca a otro hogar. Ya no más. La gente tiene que estar atenta de los movimientos de sus seres queridos, es la manera de cuidarse unos a otros.

Para que en ninguna otra familia se viva la desesperación de ya no saber más del esposo, del padre de dos hijos, del maestro, del joven empresario y de quien le dice a la esposa en un rato regreso, no tardo. Con 150 pesos en el cajero automático, salió Tavo Flores de su casa en San Marcos, ese 24 de septiembre, alrededor de las 9 de la noche.

Iría a retirar ese efectivo para después realizar diligencias propias del negocio recién iniciado sobre mercadeo multinivel, acompañado por el señor Javier, a quien la madre del joven desaparecido define como una persona muy seria. No sabe la profesora por qué los vieron salir del bar Drinks Colors, porque las visitas a esos lugares eran ya del pasado.

Ahora su hijo, dice la afligida pero serena madre, estaba dedicado a su negocio, a dar clases en la Telesecundaria de Xitejé de Zapata, a las clases de música y a su vida familiar. Todavía recuerda que ese día de su desaparición quiso ir a alcanzarla a Pachuca, porque allá operaron a su padre. La profesora recuerda que ella le pidió que no lo hiciera, para que se dedicara mejor a lo de su negocio.

Es mejor no pensar si la historia ahora sería diferente; hoy espera los resultados del ADN para descartar que el cuerpo encontrado flotando recientemente entre el río Tula y la presa Endhó, es el de su hijo. Aunque las pruebas dentales dijeron que no. La familia incluso compró el féretro porque en algunos medios de comunicación dijeron que ya había aparecido Octavio Flores.

Mucho daño les hizo esa inmediatez de las redes sociales. Sus familiares, de todas partes e incluso de Estados Unidos, llegaron a su casa en los días siguientes, pero se tuvieron que regresar. El cuerpo hallado está demasiado descompuesto y no podría corresponder a la de su hijo, además así lo indicaron las primeras pruebas.

La familia de Octavio Flores envía un mensaje de unidad para la población, porque la ola de violencia tiene que parar, porque no debe hacer costumbre encontrar cuerpos en el río,  canal o en la presa. Todos los seres queridos de joven buscan una respuesta y justicia. Exhortan a las autoridades a redoblar esfuerzos para mantener a la ciudadanía segura.

Octavio Flores Sánchez de 30 años de edad, nació un 17 de octubre, tiene una cicatriz arriba del ojo izquierdo, es de complexión delgada, tez morena, frente amplia, boca pequeña, cejas semipobladas, color de ojos café oscuro, cabello negro y lacio, estatura 1.60 metros, cara ovaladas y nariz mediana, labios delgados y mentón oval. Vestía el día de su desaparición pantalón de mezclilla azul, camisa negra en la parte superior y blanca en la inferior.

Cualquier información sobre esta persona, favor de llamar a  Sonrisas Perdidas: 5610109252 / 7711278592 o 911 para reportar.

 

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO