20 de sep de 2021

*Revitalizar la educación para la generación covid

Por Magda Olguín


Por OFICINA | martes 19 de enero del 2021 , 11:32 a. m.

 

Esta semana la UNESCO conmemora por tercera ocasión el Día Mundial de la Educación, en celebración del papel que la educación desempeña en la paz y el desarrollo. La educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva.

Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.

En la actualidad, 262 millones de niños y jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni manejan los rudimentos del cálculo; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria baja y unos cuatro millones de niños y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.

La tercera edición del Día Internacional de la Educación (24 de enero) se celebrará el 25 de enero de 2021. El tema de esta edición será “Recuperar y revitalizar la educación para la generación COVID-19”. Es hora de reforzar la educación incrementando la colaboración y la solidaridad internacionales con miras a colocar a la enseñanza y el aprendizaje a lo largo de toda la vida en el centro de la recuperación.

El evento internacional de la celebración de este Día está previsto en tres segmentos principales: héroes educandos; innovaciones y financiación.

Se organizará en colaboración con la Oficina Regional de la UNESCO en Nueva York, la Sede de las Naciones Unidas, la Alianza Mundial para la Educación y el Centro de Estudios Interdisciplinarios (CRI, según sus siglas en francés), y contará con la participación de asociados de la Coalición Mundial para la Educación.

Este tercer Día Internacional de la Educación se realiza en el marco de la pandemia COVID-19 que condujo a una interrupción del aprendizaje en una escala y gravedad sin precedentes. El cierre de escuelas, universidades y otras instituciones de aprendizaje, así como la interrupción de muchos programas de alfabetización y aprendizaje permanente, afectó la vida de 1.600 millones de estudiantes en más de 190 países.

Los gobiernos de todas partes actuaron con rapidez para ofrecer soluciones alternativas, pero al menos un tercio de los estudiantes del mundo no pudieron acceder al aprendizaje remoto, mientras que se estima que aquellos en países de ingresos bajos y medianos bajos han perdido casi cuatro meses de escolaridad en comparación con seis semanas en los de ingresos altos.

La pandemia ha amplificado las desigualdades sociales, económicas y digitales, poniendo a una generación en riesgo de catástrofe del aprendizaje, como advirtió el Secretario General de la ONU en su Informe de política sobre educación y COVID19.

Pero también ha arrojado luz sobre la prioridad de la educación para todas las sociedades, como un bien público común y como la base de la cohesión social, el bienestar y las oportunidades. A medida que la pandemia empeora con la segunda y tercera oleada de COVID-19, se demuestra la importancia de la educación, ya que incluso aún después de que haya obligado a los países a nuevos cierres, muchas escuelas han permanecido abiertas (con clases en línea), incluso cuando otras instituciones y empresas están cerradas.

Sin duda el papel de la educación en la sociedad es importante, hoy, temas académicos, socioemocionales y económicos dependen de las soluciones e importancia que se le den al nuevo aprendizaje remoto.

Contrario a lo que pudiera pensarse no todo el panorama es malo, la pandemia ha sido una llamada de atención para hacer que los sistemas educativos sean más resistentes a crisis, más inclusivos, flexibles y sostenibles. Se ha demostrado la capacidad de los sistemas educativos para innovar y ampliar las fronteras de las posibilidades de aprendizaje.

Sin duda perder algo temporalmente sirve para aclarar su valor. La acción para responder a la interrupción de la educación durante la pandemia ha desbloqueado e inspirado nuevas asociaciones, como se refleja en la Coalición Mundial por la Educación de la UNESCO, que ha reunido a 160 socios desde su lanzamiento en marzo de 2020.

Esta coalición ha reunido a organizaciones para defender y galvanizar el apoyo a la educación, como lo atestigua la Campaña Salvemos Nuestro Futuro; además ha catalizado la cooperación entre gobiernos en los primeros días de la crisis y, más recientemente, en una sesión extraordinaria del Encuentro Mundial de Educación convocada por UNESCO, Ghana, Noruega y Reino Unido en octubre de 2020.

En esa ocasión, los jefes de estado, el gobierno y los ministros de más de 70 países respaldaron una Declaración que expresaba un fuerte compromiso de proteger la financiación de la educación y esbozar las medidas que se adoptarán hasta el final de 2021 para salvaguardar la educación mediante:

  1. Tomar todas las medidas necesarias para reabrir las escuelas de manera segura e inclusiva;
  2. Apoyar a todos los profesores como trabajadores de primera línea y priorizar su formación profesionalidad y desarrollo;
  3. Invertir en el desarrollo de habilidades para una recuperación inclusiva;
  4. Reducir la brecha digital que ha impedido que un tercio de los estudiantes del mundo acceda a la educación durante el cierre de escuelas;
  5. Proteger y aumentar, los presupuestos de educación; asegurar que los paquetes de estímulo apoyen medidas para mitigar las pérdidas de aprendizaje y hacer que los más vulnerables vuelvan a la escuela; aumentar el volumen, la eficacia y la previsibilidad de la ayuda a la educación.

Al comenzar un nuevo año, ahora es el momento de intensificar la colaboración y la solidaridad internacional para colocar a la educación y el aprendizaje permanente en el centro de la recuperación y la transformación hacia más sociedades inclusivas, seguras y sostenibles. Es el momento de invertir en mejorar los sistemas educativos en todas partes a la realidad de la interdependencia que ha provocado la pandemia, y a hacer de la educación un vehículo para promover la justicia social, la paz, el respeto a la diversidad, los derechos humanos y la democracia.

Este Día Internacional de la Educación tiene como objetivo dar voz a la generación COVID-19 para que exprese sus inquietudes y aspiraciones ante un futuro marcado por la recesión económica y el cambio climático.

Si te interesa participar, puedes inscribirte en el siguiente link:  https://unesco-org.zoom.us/webinar/register/WN_F1ZC0KMIRJ-iu9TQ9p5aSA .

Mis redes sociales abiertas para ustedes Magda Olguín en FB y MALENITAOL en TW e IG. Nos leemos en la próxima. *NI*

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