20 de sep de 2021

¿Por qué es importante votar?

Por Magda Olguín


Por OFICINA | martes 20 de abril del 2021 , 04:00 p. m.

 

Estamos a unas semanas de las votaciones locales y federales que se llevarán a cabo el próximo 6 de junio donde se renovará la Cámara de Diputados y diversos cargos en los 32 estados del país, en la que es considerada la elección más grande y compleja en la historia de México, con 95 millones de mexicanos (“cinco millones de personas más que en 2018”, afirman autoridades electorales) llamados a votar, mientras continúa la pandemia de coronavirus.

El voto es un derecho. Desde que cumplimos 18 años, podemos ejercerlo. Éste nos da la oportunidad de hacernos escuchar y expresar nuestras opiniones, sugerencias e inconformidades.  Votar es, sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tener un ciudadano, por lo que debemos ser conscientes de la enorme responsabilidad que es ejercer el voto.

La importancia de votar radica en que es la forma más efectiva de hacer uso pleno de la democracia para exigir, reconocer o castigar a los servidores públicos.

Votar consiste en brindar apoyo a una propuesta o por un candidato en forma anónima. La importancia del voto radica en que es un recurso para definir los caminos a seguir por parte de una comunidad, incluidos grupos reducidos, grandes regiones o el Estado nación.

Antes de ir a votar debemos cuestionarnos sobre las necesidades y deseos que tenemos y de ahí partir para investigar cuál partido o propuesta es la mejor opción para la situación actual del país.

Ir a votar no significa pertenecer a un partido político, simplemente es un acto de participación ciudadana que ejercemos de acuerdo con nuestros ideales.

Mucho se ha debatido sobre anular el voto o no a la hora de las elecciones, y si bien es cierto que el voto es un derecho que tenemos como ciudadanos del país, anularlo también es una acción ciudadana, un acto de libertad y rebelión pacífica.

Lamentablemente, en la lógica de nuestro sistema electoral, los votos nulos sólo tienen efectos estadísticos para medir la afluencia de votantes. Esto se traduce en que cuando votamos en blanco o anulamos nuestra boleta, nuestro voto no se incluye en el conteo final (que determina, entre otras cosas, cuántos escaños de diputaciones plurinominales y presupuesto le tocan a cada partido) y, con esto, se hace una especie de “campana” que hace que cada voto que no es en blanco valga un poco más de 1, beneficiando en primer lugar a los partidos con más votos. Así, al final, nuestro voto nulo le suma puntos a los partidos por los que no queríamos votar en un inicio.

Pascal Beltrán del Río, actual director del periódico Excélsior, habla sobre los efectos del voto nulo a nivel nacional que se ha registrado en la última década. Comenta que a pesar de que existe un aumento, es un fenómeno que está lejos de ser considerado una opción política válida, ya que donde en realidad impacta esta acción es en zonas rurales donde existe una verdadera competencia entre partidos.

Sin duda, cada voto es importante. Su voto puede hacer la diferencia en una elección y aunque parezca mínimo, muestra una tendencia y expresa una opinión. Constantemente los medios de comunicación publican informaciones que revelan hechos de corrupción. Lo más curioso es que esos mismos políticos son elegidos de nuevo. Si somos conscientes de la importancia de nuestro voto sabremos votar por representantes en los que confiemos o en los que, al menos, veamos valores y principios que nos representen.

En muchos países ni siquiera existe la posibilidad de votar para elegir gobernantes, los cuales son descendientes de castas tradicionales, familias monárquicas o dictadores autonombrados. La vida democrática nos permite elegir nuestros representantes y delegar las funciones públicas, que son un servicio para la sociedad, en personas destacadas por sus capacidades y esfuerzos por construir un mejor entorno común.

¿Quieres que tus hijos vivan en un lugar mejor? Cuando votas y compartes esta decisión en familia, inculcas en las nuevas generaciones esa misma manifestación de interés por lo público. Así, ellos comprenderán que el voto es un deber y una posibilidad de que los ciudadanos elijamos y seamos elegidos.

Así que aún queda tiempo para decidir, analizar propuestas y elegir a nuestros representantes de manera responsable e informada. No seamos indiferentes ante una de las formas de participación democrática básica: el voto.

Mis redes sociales abiertas para usted Magda Olguín en FB y Malenitaol en TW e IG. Nos leemos en la próxima. *NI*

 

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