20 de sep de 2021

*¿Para qué vacunarse?

Por Magda Olguín


Por OFICINA | martes 20 de julio del 2021 , 05:10 p. m.

De acuerdo con las cifras emitidas por la Secretaría de Salud federal, hay mil 20 casos positivos activos del virus SARS-CoV-2 en Hidalgo, es decir, dicho número de pacientes representan un riesgo alto de transmisión. La Dirección General de Epidemiología (DGE) también informó que 103 pruebas más dieron positivas a covid-19, por lo que la entidad sumó 41 mil 221 contagios. Del total de la pandemia, 6 mil 216 pacientes perdieron la vida por las complicaciones de la enfermedad, de los cuales tres perdieron la vida en el corte del fin de semana pasado.

Todos los días conocemos nuevos datos con respecto a las vacunas que se están desarrollando y las que ya están disponibles para combatir el coronavirus. Lo cierto es que hay tanta información, que muchas veces puede confundir.

Pero vayamos por partes, las vacunas generan una respuesta inmunológica en las personas que son inoculadas. En este caso, buscan formar anticuerpos que son capaces de neutralizar el virus y también la inmunidad celular. Logran en nuestro sistema inmune células que “recuerdan” al virus, y en el caso de que nos expongamos a él, se genera una respuesta rápida de defensa para evitar el contagio, cabe destacar que todas las vacunas que se están desarrollando se inyectan en el brazo.

Las reacciones adversas más comunes que se informaron en ensayos clínicos son: dolor en el lugar de inyección, fatiga y dolor de cabeza. También pueden existir efectos tales como dolor muscular y escalofríos o fiebre durante los primeros días. Todas son vacunas seguras.

Por otro lado, hay que recordar que estar vacunados no significa que no debemos seguir llevando a cabo las medidas de protección. Las vacunas no actúan como un escudo que impide que nos contagiemos. Son una herramienta que nos permite defendernos de mejor manera si contraemos el virus.

Lo que se espera de una vacuna administrada en dos dosis, no es que impida la infección. Si bien en algunos casos podría pasar, lo que evita es que se presenten formas graves o severas de la enfermedad. Además, hay que considerar que, para que una persona se considere protegida, deben pasar 14 días desde la colocación de la segunda dosis.

Por lo tanto, es una irresponsabilidad pensar que, porque alguien está vacunado, ya no tiene que usar mascarillas o dejar de respetar el distanciamiento social. Para que podamos pensar en retomar esos hábitos se debe contar primero con una inmunidad de rebaño. Eso quiere decir que, al menos, el 60 a 80% de la población esté inmunizada.

Las vacunas son medicamentos elaborados a partir de agentes infecciosos, que están tratados e inactivados, y que eliminan su capacidad de producir enfermedades. Estas permiten estimular una respuesta protectora del sistema inmunológico, protegiéndonos de enfermedades.

Es importante vacunarse contra el Covid-19, ya que con eso se puede evitar contraer el virus y, en caso de contagiarnos, como ya lo mencionamos, nos ayuda a evitar enfermar de gravedad o desarrollar complicaciones.

Por otro lado, permite cuidarnos a nosotros mismos, pero también a las demás personas.

Hay varios mitos en torno a la vacuna vs el SARS- COV2; vacunarse contra el COVID-19 no lo magnetiza, ni siquiera en la zona de la vacunación. Las vacunas contra el COVID-19 no contienen ingredientes que puedan producir un campo electromagnético en la zona de la inyección. Ninguna de las vacunas contra el COVID-19 contiene metales.

Si está tratando de quedar embarazada ahora o desea quedar embarazada en el futuro, puede recibir la vacuna contra el COVID-19 cuando haya una disponible para usted.

En la actualidad no hay evidencia de que la vacuna contra el COVID-19 cause algún problema en el embarazo, incluido el desarrollo de la placenta. Además, no existe evidencia de que los problemas de fertilidad en mujeres o en hombres sean un efecto secundario de alguna vacuna, incluidas las vacunas contra el COVID-19.

Es preciso señalar, que Las vacunas contra el COVID-19 no modifican ni interactúan con su ADN de ningún modo. Tanto las vacunas ARNm como las de vectores virales contra el COVID-19 les dan instrucciones (material genético) a nuestras células para que comiencen a generar protección contra el virus que causa el COVID-19. Sin embargo, el material nunca ingresa al núcleo de la célula, que es donde se encuentra nuestro ADN.

Ninguna de las vacunas autorizadas y recomendadas contra el COVID-19 provocan que dé positivo en las pruebas virales, las cuales se utilizan para ver si tiene una infección actual.

Si su organismo genera una respuesta inmunitaria a la vacunación, que es el objetivo, podría dar positivo en algunas pruebas de anticuerpos. Las pruebas de anticuerpos indican que tuvo una infección previa y que podría tener algún nivel de protección contra el virus.

Una barrera importante al éxito de las vacunaciones COVID-19 es una opinión pública negativa de la vacuna. Una encuesta de junio de 2020 encontró que 71,5% de la gente serían muy o algo probables en tomar una vacuna COVID-19. Si las partes significativas de la población rechazan la vacuna, ésta podría tener un impacto serio en la eficacia potencial de la vacuna en controlar la extensión de COVID-19.

Este reto se puede vencer educando al público sobre la importancia de la vacunación COVID-19 y siendo transparente sobre el contenido de la vacuna junto con la incidencia de reacciones adversas potenciales. La educación de la gente ayuda a construir confianza en la decisión para ofrecer las vacunaciones, sin las cuales, el mundo no podrá vencer el pandémico y volver a una vida normal. En memoria de aquellos que no pudieron ¡vacúnate!

Mis redes sociales: Magda Olguín en FB y @malenitaol en Twitter. *NI*

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