20 de sep de 2021

*Oda a mi madre.

Por Magda Olguín


Por OFICINA | martes 4 de mayo del 2021 , 05:33 p. m.

“Ahí la vas a pagar” ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase aquellas que tenemos hijas adolescentes por parte de nuestras mamás? Y es que, ser mamá es una de las cosas más satisfactorias, pero más difíciles de esta vida.

Corría la década de los 90 y “la edad de la punzada” estaba en su apogeo en mi persona, mi madre sola y con dos hijos a cargo trabajaba sin descanso para darnos lo único que siempre importó para ella: educación. Acostumbrados a recibir lo mejor, mi mamá siempre tuvo en su mente la meta de tener a sus hijos profesionistas y lo cumplió.

Quiero suponer que en este momento se vienen a la mente historias acerca de nuestras progenitoras, que por lo regular suelen ser parecidas a lo que acabo de escribir en esta columna, pero lejos de “romantizar” la triste o satisfactoria vida de mi madre quisiera tocar un tema por demás importante y que sigue vigente en México: las madres solteras y su incansable lucha por salir adelante aún y a pesar del mundo que les rodea.

Las madres solteras en México viven un panorama muy particular y desalentador, entre escasas oportunidades laborales, pobreza y rezago educativo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 33 de cada 100 mujeres en México, entre 15 y 54 años, son madres solteras.

De estas, el 11.2 por ciento son divorciadas, el 33.5 solteras, el 44.6 separadas y el 10.7 viudas. Aunque hay madres solteras en todos los rangos de edades, principalmente se concentran entre los 20 y 34 años, y representan el 47 por ciento de esta población.

Hay tres cosas que los mexicanos honramos con fervor: el futbol, la Virgen de Guadalupe y a nuestra mamá. Y es que, a pesar de lo anterior, es el machismo y la falta de políticas públicas que beneficien a este sector lo que se ha derivado en una problemática en la que la mujer es revictimizada socialmente cuando no debería ser así, sus derechos deben ser protegidos y por sobre todas las cosas no vulnerados.

En su mayoría, las madres solteras en México viven con rezago educativo. Los datos del INEGI indican que el 53 por ciento de ellas, no cuentan con un nivel escolar máximo de secundaria.

El 44.3 por ciento cuentan con estudios completos de primaria o al menos algún grado aprobado de secundaria. Además, el 8.7 no concluyó la primaria.

Asimismo, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica establece que 73 de cada 100 madres solteras adolescentes no asisten a la escuela. En una sociedad donde la mujer debe estar con sus hijos sí o sí, olvidamos la parte fundamental de la educación para ellas, de acuerdo con el Population Census Bureau las mamás solteras adolescentes se ven obligadas a dejar la escuela y consecuentemente tener escasa educación, por lo que se reducen las oportunidades laborales y se limita su desarrollo.

En cuestiones de empleo, las madres solteras no son completamente apoyadas. El INEGI establece que el 41.8 por ciento de las mamás de 15 años o más trabaja; de esas, el 31.2 labora en el sector informal, el 12.2 en el doméstico y al 6.6 por ciento no le pagan por su trabajo, sí porque el trabajo en casa también cansa.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo seis de cada 10 madres solteras se desempeñan como trabajadoras subordinadas; es decir, más de la mitad. El 26.5 por ciento trabaja por su cuenta, el 6.6 no reciben pago por su trabajo y sólo el 2.8 de ellas son empleadoras.

Tradicionalmente las mujeres hemos sido reconocidas por nuestra habilidad para desempeñar más de una tarea a la vez, hoy en día, miles de madres solteras en nuestro país han llevado dicha aseveración a otro nivel; buscando no sólo mantener un estándar laboral que ya se tenía en época prepandemia, sino también, propiciando el mejor ambiente posible para el desarrollo de sus hijos.

Sin embargo, los ingresos para las madres solteras no son alentadores. El 22.2 por ciento gana un salario mínimo o menos por el trabajo que realiza; es decir al día reciben un pago igual o menor a 163 pesos El 30.6 por ciento de las madres solteras reciben hasta dos salarios mínimos, lo que serían 326 pesos. Y sólo el 29.6 gana por arriba de dicha cantidad.

Hoy, la madre soltera y aquella que también vive en pareja tiene que seguir dando resultados laborales para demostrar su valía y no exponer su empleo, pero, además, tiene que estar al tanto de la educación a distancia de sus hijos y velar por su sano desarrollo físico, intelectual y mental.

En México, el 34.5 por ciento de las mamás solteras se declara como ‘jefa de hogar’; sin embargo, esto no implica que cuenten con redes de apoyo por parte de su trabajo o el gobierno. El INEGI establece que: “Las mujeres solteras con al menos un hijo nacido vivo, en general, presentan mayor vulnerabilidad que el resto de las mujeres en tanto que cuentan con menos redes de apoyo”.

La ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo) reportó que más de la mitad de las madres solteras de 15 años o más no reciben apoyos económicos provenientes del algún programa de gobierno o de alguna persona que vive en un hogar distinto al suyo, ya sea el padre de los hijos, familiares, entre otros.

De acuerdo con las cifras, del total de las mamás solteras, solo el 11.4 por ciento tiene el beneficio de cuidados maternos por parte de su trabajo y el 12.5 cuenta con la prestación de guardería.

Permítanme celebrar los hogares de las madres solteras. Es una buena época para animar a los niños criados por mujeres que se vean a sí mismas no como condenadas, sino como resistentes. Y es tiempo, hoy y todos los días, de que nuestra cultura deje de asignar culpas y empiece a ofrecer ayuda.

Mi madre siempre será mi ejemplo, y seguramente cada quien tiene una historia que contar sobre sus mamás, pero no, de ninguna manera pongamos flores alrededor de su lucha y sufrimiento, mi madre es una gran mujer y no tenía que pasar por lo que pasó ni luchar sola contra el mundo, debemos asegurar, en un futuro cercano, políticas públicas que las beneficien, pero sobre todo cambiar el chip de una sociedad machista que romantiza las vicisitudes de las madres solteras y que no solo son jovencitas de 15 años, también están las mamás maduras que se quedan solas después del abandono de la pareja y muchos otros casos que no me alcanzaría el papel para exponerlos aquí.

Mis redes sociales abiertas para ti, Magda Olguín en FB y MALENITAOL en FB e IG. *NI*

 

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