20 de sep de 2021

*Mujeres en pandemia: la otra realidad.

Por Magda Olguín La revista Forbes publicó a finales del año pasado cifras sobre lo mal que nos va a las mujeres durante el conf


Por OFICINA | martes 2 de febrero del 2021 , 06:27 p. m.

Por Magda Olguín

La revista Forbes publicó a finales del año pasado cifras sobre lo mal que nos va a las mujeres durante el confinamiento y es que, no solo es la violencia intrafamiliar lo que puede aquejar a una fémina en esta pandemia, una investigación de Deloitte Global revela que el 82% de las mujeres se han visto afectadas de manera negativa por la pandemia del covid-19.

Su manera de vivir y trabajar ha cambiado de manera drástica, casi el 70% de las encuestadas se preocupa por el futuro de sus carreras. Esta encuesta se realizó a casi 400 mujeres profesionales a nivel mundial, los resultados muestran el impacto que el covid-19 ha dejado en la vida laboral y personal de las mujeres. 

La pandemia está cobrando un alto precio en la vida diaria de las mujeres trabajadoras, las encuestadas afectadas por esta pandemia ahora tienen más tareas en el hogar y un tercio de ellas asegura que ha aumentado su carga de trabajo.

Las mujeres y las niñas se han llevado la peor parte de las consecuencias de la pandemia de coronavirus, pues como dice ONU Mujeres, «los impactos de las crisis nunca son neutrales» en cuanto a género se refiere. Y la crisis por el covid-19 no es la excepción.

La pandemia de coronavirus ha puesto más en evidencia la desigualdad de género, afectando más a las mujeres, según un reporte de ONU.

«A nivel mundial, el 70% de los trabajadores de la salud y personal de emergencia son mujeres», dijo ONU Mujeres en un reporte de septiembre de 2020. «Y, sin embargo, no están a la par con sus homólogos masculinos. Con un 28%, la brecha salarial de género en el sector de la salud es mayor que la brecha salarial general de género».

ONU Mujeres también señaló que «las mujeres pobres y marginadas enfrentan un riesgo aún mayor de transmisión de covid-19 y muertes, pérdida de sus medios de vida y aumento de la violencia».

Cerca del 60 % de las mujeres de todo el mundo trabajan en la economía informal, ganan menos, ahorran menos y corren un mayor riesgo de caer en la pobreza.

A medida que se desploman los mercados y cierran las empresas, han ido desapareciendo millones de puestos de trabajo de mujeres.

Al tiempo que pierden sus empleos remunerados, el trabajo de cuidados no remunerado de las mujeres ha aumentado de forma exponencial debido al cierre de las escuelas y la mayor necesidad que tienen ahora las personas mayores.

Esas tendencias se están conjugando como nunca antes para aplastar los derechos de las mujeres y negarles sus oportunidades.

Se tardan años en recuperar los avances que se pierden. Las adolescentes que ahora no tienen clases podrían no regresar nunca a la escuela.

La pandemia también ha dado lugar a un escalofriante aumento de la violencia contra las mujeres.

En el pasado año, casi una de cada cinco mujeres de todo el mundo fue víctima de la violencia. Muchas de esas mujeres están ahora atrapadas en casa con sus maltratadores, intentando por todos los medios obtener servicios que sufren recortes y restricciones.

La investigación de Deloitte Global de la que hablábamos al principio, también muestra los pasos que las organizaciones pueden llevar a cabo durante un momento crítico como este.

Los pasos incluyen otorgar una mayor flexibilidad y que sean parte de la norma, enfatizar la confianza y la empatía brindar oportunidades de creación de redes y tutoría, implementar experiencias de aprendizaje que funcionen para la vida diaria de los profesionales, abordar los prejuicios inconscientes en la planificación de sucesiones y promociones y hacer que la diversidad, el respeto y la inclusión sean valores en la cultura del trabajo cotidiano.

Por su parte la ONU recomienda actuar con las mujeres como líderes, con igual representación y poder de decisión y que las medidas para proteger y estimular la economía, desde las transferencias de efectivo hasta los créditos y préstamos, deben estar orientadas en particular a las mujeres de igual forma es necesario ampliar las redes de protección social. Además, señala que se debe reconocer el trabajo de cuidados no remunerado y valorarlo como una contribución vital a la economía.

Sin duda El COVID-19 no es sólo un desafío para los sistemas de salud de todo el mundo, sino que está poniendo a prueba nuestra humanidad común.

La igualdad de género y los derechos de las mujeres son esenciales para superar juntos esta pandemia, para recuperarnos más rápidamente y para construir un futuro mejor para todos.

Gracias por su lectura, nos leemos a la próxima. Mis redes sociales están abiertas para ustedes: MAGDA OLGUÍN  en FB y MALENITAOL en twitter e IG. *NI*

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