25 de oct de 2021

*Canibalismo público.

Por Magda Olguín


Por OFICINA | martes 12 de octubre del 2021 , 04:35 p. m.

El fin de semana pasado tuve la oportunidad de unirme al equipo de NRM Comunicaciones para hacer llegar a los damnificados de las inundaciones del Río Tula; ayuda por parte del corporativo Santa Fe que engloba a varias estaciones de radio como La Sabrosita, Bandolera, Stéreo Cien, Beat, y algunas más. Fueron 10 toneladas las que consiguieron a través de sus radioescuchas, empresas de la Ciudad de México y municipios de Hidalgo, que decidieron participar en esta loable labor.
Quisiera compartirles primero las cosas positivas, el agradecimiento de la gente y la solidaridad de grupos de la sociedad civil siguen estando vigentes en los lugares en los que se han sufrido, en mayor medida, los estragos del siniestro que recién ha cumplido ya poco más de un mes.
Sin embargo, entre las cosas negativas están las divisiones que existen entre vecinos, ya que se han suscitado conflictos diarios y que, al ver que ya no fluye tanta ayuda como al principio, hacen lo posible por brindar apoyo a sus familiares y amigos, lo cual es compresible… lo único malo es que en la mayoría de los lugares de entrega (visitamos 11) llegaron más de dos personas alegando que a  ellos no se les había brindado atención nunca y que las personas que han coordinado las ayudas en las colonias no “avisan a todos los vecinos”, fue un tema que sucedió continuamente en todos las zonas recorridas e incluso en algunos, ahí con nosotros como referís, los vecinos llegaron hasta los golpes…un canibalismo público a todas luces incontrolable y ya presente en esta situación por la que pasamos en nuestra ciudad.
Los desastres naturales nos vulneran como seres humanos, nos ponen en una situación en las que muchas veces nunca pensamos estar, por lo que lo antes expresado tiene una explicación sociológica y hasta científica que detallaremos a continuación: Lorenzo Lazo Margáin en la 25 convención de aseguradores de México explicó que “un desastre natural es la sucesión de problemas múltiples en muy corto tiempo, en la que se requieren una estructura de soluciones a corto plazo”. Resalto y que se le quede muy bien grabado querido lector: “A CORTO PLAZO”.
Por otro lado, el doctor en sociología Víctor Marchezini afirma que, en general, para las Ciencias Humanas, los desastres no son fenómenos naturales. De acuerdo con Claude Gilbert (1998), Marchezini afirma que los diferentes abordajes del concepto de desastre podrían ser agrupados en tres principales paradigmas, a dos de los cuales les da mayor atención: el modelo que comprende el desastre como un agente externo amenazante (es decir, un peligro que va a estar ahí por siempre latente) y el prototipo del desastre como expresión social de la vulnerabilidad.
En este sentido, el desastre “no es más que el producto de los procesos sociales, históricos y territorialmente circunscritos que pasan a ser revelados cuando esta crisis crónica (por ejemplo, la pobreza) se torna aguda debido a la interacción con un fenómeno natural y a las nuevas circunstancias que este escenario presenta, o como las respuestas políticas a ellas”, en otras palabras el desastre viene después de lo que ocurrió por consecuencia o no de la naturaleza, y es precisamente lo que se vive hoy en la ciudad de los Atlantes.
Estas circunstancias extremas demandan del Estado técnicas para gestionar los escenarios de crisis y que son conocidas como Situación de Emergencia o Estado de Calamidad Pública.
En Hidalgo la declaración de emergencia en Tula fue suspendida hace poco más de una semana, por lo que la Coordinación Nacional de Protección Civil determinó que las causas de ésta ya no persistían. Por lo que siguen en duda que cualquiera de los tres niveles de gobierno tome cartas en el asunto, foros van y vienen, pero no hay un proyecto integral en el que se esté trabajando aún para, primero resarcir los daños ya ocasionados y, segundo prevenir otras posibles inundaciones en la ciudad.
Por otro lado, los expertos explican que cada desastre tiene sus características particulares, algunos pueden preverse con varias horas o días de anticipación, como por ejemplo los ciclones, otros en cambio se producen sin aviso previo, como los terremotos, sea cual fuere la modalidad del desastre, durante las primeras horas, o hasta varios días después del impacto del desastre, la comunidad puede quedar aislada y debe saber valerse por sí misma, hasta que llegue la ayuda exterior, que siempre llega tarde o no llega; por esas razones debemos precisar que la población local no es el objeto, sino el sujeto de la acción y, por tanto, tiene que estar entrenada y capacitada en primeros auxilios y métodos de rescate, para atenuar sus consecuencias en el enfrentamiento y salvar muchas vidas; por eso debemos enfatizar en la capacidad de gestión de los actores locales, víctimas de la situación y las ayudas de respuesta provenientes de afuera deben constituir elementos de apoyo a la dirección comunitaria.
Debemos estar preparados, como ciudadanos ante cualquier eventualidad que se pueda presentar en Tula, la capacitación en materia de protección civil desde la niñez (y no solo para temblores) debe ser puesta en la mesa como una obligatoriedad en los trabajos, casas y comercios de la zona ante la vulnerabilidad, y no solo por las aguas residuales, en la que nos encontramos.
Las comunidades, por tanto, tienen que desempeñar un papel activo antes, durante y después de los desastres, se debe trabajar con ellas para ayudarlas a identificar los principales problemas relacionados con los desastres y las posibles soluciones.
Son muchos los autores que en las últimas décadas han profundizado en estos aspectos de fenómenos y desastres naturales, concluyendo la mayoría de ellos que cada día el hombre es más responsable de las situaciones que se presentan, por ello los planes locales de emergencia y desastres son herramientas útiles para coordinar los esfuerzos de todos y para adelantarse a una emergencia, con el fin de disminuir e incluso evitar los daños humanos y materiales.
La comunidad convive con el riesgo las 24 horas. Ahí la importancia de reconocer que la única y más efectiva manera de reducir los desastres, disminuir la vulnerabilidad de la sociedad, la comunidad y del ser humano frente a los desastres es con el involucramiento en la gestión del riesgo como actor protagónico en la comunidad.
El conocido impacto y consecuencias negativas de los diferentes tipos de desastres naturales, ha determinado progresivamente la necesidad de la mitigación y de la preparación de toda la sociedad. La sociedad es la más afectada por los desastres, y a su vez es ella la que de manera más efectiva debe participar en su solución.
La falta de visión de futuro de las sociedades ha determinado en gran medida la creciente vulnerabilidad frente a los “desastres naturales”, que como ya leímos, de manera literal no existen siempre serán provocados por el hombre y en todo caso el “desastre” vendrá después…en conclusión querido lector, la falta de atención pronta ante la situación desatada en Tula en el último mes seguirá provocando más problemas sociales en tanto no se ponga un plan de acción inmediato con soluciones a corto plazo que verdaderamente provoque en la gente ese sentimiento de protección que tanto se necesita.
La participación de las organizaciones y comunidades locales en la formulación de políticas y programas de prevención y reducción de desastres y desarrollo sostenible, a escalas nacional y local, es esencial para asegurar su relevancia, efectividad y eficiencia. No echemos en saco roto lo sucedido en nuestra ciudad, organicemos y logremos consenso, no peleemos con el vecino que debería ser nuestro aliado, sé que es mucho pedir en situaciones de crisis, pero trabajemos juntos por un bien común.
Nota al pie
GRACIAS a Claudia Rosendo y a mi esposo Christian García, quienes impulsaron la iniciativa de brindar ayuda a los damnificados de Tula bajo el liderazgo del señor Edilberto Huesca Perrotín a través de las diferentes estaciones de radio que conforman NRM, a los amigos de Enfoque Noticias en Ciudad de México por estar haciendo el llamado a los radioescuchas para las donaciones y a la familia Maya de aquí de Tula por su gran hospitalidad y actitud de servicio. Aún falta mucho por hacer y ayudar, sigamos apoyando. ¡Gracias, por tanto, a todos y todas los que lo hicieron posible! #fuerzatula
Mis redes sociales están abiertas para usted Magda Olguín en FB y @malenitaol en Twitter y FB. *NI*

 

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO