4 de dic de 2021

TRES AMORES

(La primera de ocho partes)


Por OFICINA | martes 1 de octubre del 2019 , 07:56 p. m.

CAPÍTULO 1

Mi nombre es Salvador. Estoy aquí para contarles la historia de tres mujeres que tuvieron que ver en mi vida,  me dejaron tres amores para siempre; al final juzgarán ustedes si soy víctima o canalla.

Después de la boda de un amigo, todo el grupo de compañeros del trabajo fuimos a seguir la fiesta al Asha, un antro del sur de la ciudad. Nos recibieron las hostess ofreciendo la prueba de una nueva marca de tequila. En especial me llamó la atención Marcela, por su belleza, por su mirada enigmática, su piel blanca y su cabellera abundante ondulada y oscura, resaltaban sus ojos cafés enmarcados de sus  cejas largas, y pobladas, por sus hermosas piernas, por su blusa de escote en la espalda que la hacían muy  sexy; esa noche solo pude saber su nombre y me la pasé observándola desde mi lugar.

Al siguiente fin de semana regresé al Asha esperanzado en encontrarla y platicar con ella un poco más. La forma de tenerla cerca era aceptando las pruebas del tequila que promovía y su consumo en el lugar. Entre pasada y pasada le decía piropos y alababa su belleza, hasta que aceptó ir a sentarse un rato al final de su horario de trabajo,

Platicamos sobre ella, es argentina de un pueblo cercano a Buenos Aires, solía  ser modelo de ropa e imagen de una tienda departamental. Su origen humilde no le permitió seguir una carrera universitaria y solo estudió hasta preparatoria. No era muy culta, pero le gustaba la lectura.

Pasaron unos meses de frecuentarnos y me enamoré, veía en ella una mujer sensible, con valores, sencilla pero ambiciosa, quería superarse, tener cosas materiales y vivir bien, cosa que me entusiasmó para proponerle viviera conmigo,  podía lograr sus metas, estudiar si quería, poner algún negocio…pero no aceptó, creo que en ese momento no estaba enamorada de mí.

Siendo yo un hombre reservado en cuanto a mi persona, Marcela no podía imaginar  todo lo que yo poseía y lo que le podía ofrecer, no me puedo fiar de mi físico pues creo que agraciado, guapo o galán no soy; tengo baja  estatura, medio robusto  más feo que atractivo, quizá  esto me describa: Soy moreno y me apodan El Negro, El Camerunés, me dicen los amigos más cercanos - cosa que me causa risa-.

Vengo de una familia de  Michoacán, mi padre siempre tuvo negocios y fue dirigente de asociaciones muy importantes en la entidad e hizo una fortuna invirtiendo su dinero en transportes de todo tipo, de carga, de pasajeros, federal, estatal, privado, etc. Siempre, entregó su vida al trabajo. Mi madre estudió Contaduría y secretariado, eran las carreras en aquellos años cuando empezaba la rebelión de la mujer que daban oportunidad de superación;  estuvo a cargo de la parte financiera de los negocios, el cuidado del dinero, de pagos, inversiones, etc.

Años atrás mis padres se separaron, para ponernos a salvo de la delincuencia nos vinimos a vivir a la Ciudad de México, donde mis hermanos y yo seguimos estudiando y mi madre trabajaba en Contabilidad de una gran empresa.  Mi padre siempre siguió haciéndose cargo de nosotros y vivimos bien hasta la fecha, sin faltar a su compromiso económico, cada mes reparte sus  ganancias  por igual y aporta para escuelas y luego  en su momento nos apoyó para poner negocios, compró  la casa donde vivimos con mi madre.

En especial siempre tuve gusto por los autos y me compré un BMW, Porsche, Audi, camionetas Hummer, Jeep, etc., y me hice socio en un negocio de autopartes, lo cual me permitía una solvencia económica despreocupada. Mis ingresos superaban cualquier salario de empleado; sin embargo, me gustaba ejercer mi carrera y trabajaba en la misma empresa que mi madre.Continuará...

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO