31 de may de 2020

*DALIA.

(Primera de cinco partes)


Por OFICINA | miércoles 4 de marzo del 2020 , 11:42 a. m.

 Por Dora Martínez

 

CAPÍTULO 1

La Agresión

Bruno abrió de golpe la puerta de la recámara.

-¿ A ver Dalia, con quién estás hablando? ¡seguramente con tu amante!

- ¿Qué te pasa?, estaba hablando con mi hermano.

-    ¿Ah sí?, ¡qué casualidad que colgaste de repente!

-    No Bruno, le dije que estábamos ocupados con visitas.

-    ¡No me mientas maldita mentirosa! ¡aprovechas cualquier momento para hablarle a tu amante!

-    Por favor, Bruno, baja la voz, tus papás y los invitados te van a oír.

-    ¡No me importa! ¡Ya me tienes harto con tus engaños! ¡Lárgate de mi casa ahorita! ¡Eres la peor mujer que he conocido!

Bruno perdió el control, empujó a Dalia contra la puerta, se abrió y cayó en el pasillo de la sala. Todos los invitados se asustaron.  De pie y con el semblante lleno de ira, Bruno le dijo ¡Salte de mi casa!

Dalia se levantó, tomó las llaves del auto y sin zapatos salió corriendo al estacionamiento. Se detuvo en seco al ver que la camioneta de Bruno le impedía sacar su auto; presa del pánico no podía pensar con claridad, Dalia no supo qué hacer, si regresar por las llaves o seguir corriendo.

Cuál sería su sorpresa al voltear, Bruno salió del elevador.

-¡Se están robando mi coche! - gritó Bruno-  ¡Seguridad llame a la policía!

El vigilante sorprendido se quedó paralizado. Él no veía ningún ladrón, solo a la esposa de Bruno.

En unos segundos apareció Lalo amigo de Bruno que había salido por cigarros a su auto, se paró enfrente de Dalia para protegerla: Bruno, no seas estúpido, déjala ir.

- ¡Claro que no!, se va a robar mi camioneta, gritó.

Lalo le dio las llaves de su auto a Dalia: Vete a mi casa, ahí está Karla.

Dalia muerta de miedo corrió al estacionamiento de visitas y se fue a la casa de Lalo.

No llevaba más que lo que traía encima, el vestido de fiesta, su bolso con su cartera y sin zapatos.

Bruno regresó al departamento, como si nada hubiera pasado, entró más tranquilo y se disculpó con todos, dijo que era la gota que había derramado el vaso, después de un año de tormentosa relación con Dalia.

-  Después les explicaré toda la situación. Sigamos con la fiesta.

Luz y Fernando no podían creer lo que habían visto en su hijo en esos momentos.

Ante el asombro de lo ocurrido los invitados empezaron a despedirse.

- No se vayan compadre, fue un momento desafortunado, pero podemos seguir platicando.

- No Bruno, creo que necesitas pasar este momento en privacidad, si quieres comentarlo con tus papás está bien, no queremos ser testigos de algo que no debemos enterarnos. Discúlpanos, pero mi esposa y yo nos retiramos.

Igual los primos y sus parejas se despidieron y dejaron a Bruno solo con sus padres.

- Tranquilízate un poco -dijo Luz- No está bien lo que acaba de suceder. Nos vamos y mañana hablamos.

Sí te pido que cuando venga esta muchacha por sus cosas, nos avises y estemos presentes. No quiero que te metas en un problema ni que le faltes al respeto como ahorita. Y mucho menos que te violentes.

Estoy aterrada de tu conducta. Nunca imaginé que fueras capaz de tratar así a una mujer. Me avergüenzas Bruno.

 

Bruno bajó la cabeza y no dijo nada.

Mientras tanto, Dalia llegó a la casa de Lalo y Karla por puras referencias, ellos vivían en una zona habitacional y todas las casas eran iguales, no sabía dónde era su lugar de estacionamiento. Se sacudía por la adrenalina y el llanto no le daba tregua.

Karla salió a orientarla donde estacionarse y abrazándola la llevó al departamento. Controlando el llanto le platicó el suceso que había pasado en minutos antes.

Una hora después llegó Lalo y platicaron los tres.

Mira Dalia conozco a la familia de Bruno desde la prepa, nunca lo había visto transformado así. Qué fue lo que sucedió.

He sido más amigo de su hermano Erick,  Bruno es más chico por dos o tres años. No lo conozco mucho, pero sé cómo es su familia.

Nunca vi un acto de violencia entre ellos, de hecho, como comentario sé que don Fernando es medio mandilón, muy suave en su trato con ellos y la señora Luz siempre fue más estricta. siempre teniendo preferencias por Bruno.

-  Me da mucha pena que haya pasado esto frente a la familia de Bruno, pero no es más que la consecuencia de haberle permitido un maltrato psicológico y físico. ¡Está enfermo!

- ¿Cómo que físico?¿ te ha pegado? ¡No lo puedo creer, que lo hayas permitido!

¡Mañana hablo con él para llevarte por ropa y que platiquen, tiene que entrar en razón porque lo que hizo hoy está muy mal!

- No Lalo,  yo no regreso para arreglar nada. Hoy corrí salvando mi vida.

- Yo te acompaño a que saques tus cosas. Pero ¿qué vas a hacer? ¿A dónde vas a ir?

-  No sé, déjame pensar, pero te agradezco que me acompañes mañana por mis cosas y por mi coche.

Dalia pasó la noche sin poder dormir.

Al día siguiente Lalo le dijo: Ya le llamé a Bruno y le avisé que te llevo para allá, dijo que después de las 12 porque estaba descansando, el muy imbécil, ¡no lo puedo creer… qué tiene en la cabeza, por Dios!

 

Se fueron como había acordado Lalo. Al llegar al departamento de Bruno le dijo a Dalia, me das mis llaves porque a partir de ayer aquí no entras sin mi permiso.

- Dalia contestó: Las llaves están adentro en mi bolsa negra, ayer no me llevé nada.

-  Muy bien, pasa por tus cosas, echa todo en tu coche porque de aquí no vuelves a sacar nada.

- No Bruno, no me van a caber, cómo crees que quepa mi escritorio, mi TV, mi lavadora, mi mueble zapatero y mis cosas de cocina.

Mañana vengo con un transporte para sacar todo. Hoy me llevo mi ropa y algunas cosas personales.

Como Lalo estaba presente, Bruno no pudo oponerse.

- Bien, pero te aviso a qué hora y qué día puedo estar aquí, no va a ser a la hora que tú quieras.

Dalia no respondió mientras sacaba la ropa del clóset.

Lalo le ayudó a echar todo en la cajuela de su coche y permaneció en silencio. Sacó lo más que pudo,  al coche no le cabía un alfiler, sus bolsas, zapatos, abrigos, vestidos de fiesta, sus cosas personales de aseo, perfumes y otras cosas, las echó revueltas en el piso del auto, los asientos, la cajuela… y no le cupo todo. Continuará...

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