20 de sep de 2021

*Tengo un sueño.

Yo tengo un sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados


Por OFICINA | martes 3 de noviembre del 2020 , 04:26 p. m.

Yo tengo un sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán aderezados, y que la gloria del Señor será revelada.

Esta es nuestra esperanza. Esta es nuestra fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos y luchar por nuestra libertad, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: “Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad”.

Parte del discurso de Martín Luther King en Washington en 1963.

Volcán Malinche

Al sureste de Tlaxcala se encuentra la montaña conocida como La Malinche, aunque su verdadero nombre es Malintzi o Matlalcueyetl siendo la quinta altura más importante de México. Es un volcán inactivo que de acuerdo con su erupción es estratovolcano, pues tiene forma de cono con extensas laderas.

La fecha de erupción nos permite recordar que los grandes volcanes del centro de México, como La Malinche, comenzaron a formarse a mediados del periodo terciario, hace unos 35 millones de años. Han tenido a lo largo del tiempo, varias erupciones que los han hecho crecer y elevarse. Algunas erupciones de La Malinche fueron inofensivas; el volcán dejaba salir lava que escurría suavemente por sus faldas la que, al enfriarse, se transformó en mesetas y pedregales de rocas negras llamadas basaltos.

 Otras erupciones fueron más ruidosas y violentas. Malinche arrojaba por los aires trozos de roca, cantidades enormes de polvo y arena volcánica mezclada con trozos de obsidiana que caían en su falda o eran alejadas por el viento de los llanos. La última erupción se efectúo en la era geológica del pleistoceno, pero tuvo actividad, aunque leve durante 1993. *NI*



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