20 de sep de 2021

Gotas de la vida 07/07/2020

Mitos y leyendas de México prehispánico


Por OFICINA | martes 7 de julio del 2020 , 05:53 p. m.

Quetzalcóatl y Tezcatlipoca

Quetzalcóatl, “la serpiente emplumada”, es uno de los dioses más antiguos de la mitología mesoamericana . Aparece en el panteón de la cultura chichimeca y era adorado también por los toltecas. Entre los mayas se le conocía como Kukulcán. Pero fueron los mexicas o aztecas quienes lo convirtieron en uno de los dioses centrales, junto a su gemelo y antagonista Tezcatlipoca. Al día de hoy, no hay acuerdo entre los historiadores acerca de cuál de los dos tenía más peso en la religión mexica.

Tal vez, porque los mexicas creían profundamente en la naturaleza dual del universo, que contenía en su interior a la vez todas las posibilidades de creación y destrucción. Por esos Quetzalcóatl es fecundidad y creación., “aquel por el cual vivimos”, según los mexicas. Y Tezcatlipoca , cuyo nombre significa “espejo de humo”, es el reverso exacto de su hermano. Ambos dioses son completamente opuestos, pero según los antiguos códices mexicas, comparten exactamente los mismos atributos y cualidades.

Tezcatlipoca es el señor de las batallas, amo de la vida  y la muerte. Pero también es amparo y guía del hombre y fuente de todo poder y felicidad. Era ante  él que los espíritus de los muertos debían presentarse , con un yugo al cuello y envueltos en una piel de ocelote. Tezcatlipoca decidía entonces qué pruebas debían  enfrentar para demostrar que eran dignos de ingresar a la morada de Mictlán, el reino de los muertos.

Cuenta la leyenda que Quetzalcóatl y Tezcatlipoca crearon el mundo sobre el cuerpo de Cipactli, un monstruo mítico. Y que Tezcatlipoca sacrificó para eso su pie, ofreciéndole  como señuelo para atraer a  la bestia. Y así la capturaron, haciéndola salir del vasto océano que era todo lo que había por entonces en el universo.

Para los toltecas fue Quetzalcóatl quien  creó el mundo. Y su hermano, descendiendo hacia la tierra por una tela de araña, quien destruyó toda su obra. Su acción sin embargo, no tuvo efectos devastadores sino de transformación.

 Quetzalcóatl era representado a veces como un hombre de larga barba y piel blanquísima. Por eso, los mexicas creyeron al conquistador Hernán Cortés una encarnación de su dios creador. Cuando comprendieron su error, ya era tarde. *NI*

 

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