19 de ene de 2021

*Vamos bien o no.

Se sabe que la presencia en México del reconocido economista, secretario de Hacienda en la época de Ernesto Zedillo don  José


Por OFICINA | martes 7 de mayo del 2019 , 05:07 p. m.

Se sabe que la presencia en México del reconocido economista, secretario de Hacienda en la época de Ernesto Zedillo don  José Ángel Gurría Treviño, tenía con el Jesús en la boca a mucha gente del gobierno federal comenzando por su titular el licenciado  Andrés Manuel López Obrador.

La preocupación  por  los comentarios que pudiera expresar este personaje acerca de  cómo ve que caminan las cosas en materia económica  y cómo podrían venir en el mediano y largo plazo, y que ello pudieran dañar la imagen dentro y fuera del país, de un gobierno cuyas decisiones han sido varias de ellas materia de fuertes controversias.

Y es que AMLO con la mano en la cintura descalifica a medio mundo que no comparte con él los  puntos de vista sobre un tema  determinado. Y conste que este descalificar ha alcanzado no solamente a periodistas, sino también a varios funcionarios de primer nivel e incluso a diputados federales de Morena que tuvieron la osadía de votar  recientemente en contra  de la contrarreforma educativa.

Así las cosas había un gran interés por el diagnóstico que pudiera hacer Gurría del México actual en materia de economía, y es  que como sabemos él es  hoy el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Este organismo fundado en 1961 agrupa a 36 países en el mundo que buscan como objetivo promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas.

Es decir una crítica en contra de las políticas de sus políticas  no tan fácil la podría descalificar el presidente por tratarse de quien se trata, pues estamos hablando de un personajes reconocido a nivel mundial y que en sus épocas como responsable de la SHCP  nuestro país logró un crecimiento de alrededor del 7 por ciento del PIB. Ni más ni menos, justo cuando hoy los expertos dicen que nuestro país no crecerá más allá del 2 por ciento muy a pesar de las altas expectativas del primer mandatario.

A final de cuentas cuando se supo de la opinión de Gurría Ordoñez en el tema Petróleos Mexicanos en el sentido de que debe afinar estrategias para enderezar el barco, AMLO muy en su estilo dijo que “quién es él; no tiene derecho a criticar porque ha sido  parte de la mafia del poder”.

Muchos diríamos que la respuesta va muy acorde a cómo ha manejado las cosas en su gobierno. Sólo por curiosidad nos gustaría imaginarnos el sentido de los comentarios  de López Obrador sobre Gurría si  por  ejemplo  éste le  echa  flores a las decisiones del actual gobierno.

Por supuesto que resultó interesante conocer la opinión de Gurría al vaticinar por ejemplo que es factible crecer al 4 por ciento, pero sin un estado de derecho  “no se va a ir muy lejos”. Fue más allá  al precisar que no hay todavía una receta mágica para crecer, pero sí es absolutamente necesario seguir un orden, que implica tener estabilidad política y social, después estabilidad económica y finanzas públicas sanas. Nada más pero nada menos.

Luego entonces habría que preguntarnos si hoy México tiene estabilidad política y social. Para tratar de responder habrá que tener presente que por ejemplo el cambio de gobierno se hizo en completa calma, no obstante que no solamente hubo cambio de partido político al frente del gobierno federal, sino que fue un cambio de rumbo absoluto.

Y  aunque para muchos ello fue sencillo, debemos reconocer la madurez de los que se fueron porque al ocurrir tuvieron que decir adiós –no sabemos si para siempre- a una serie de beneficios, muchos de los cuales se convirtieron en motivos más que suficientes para no seguir siendo gobierno, como por ejemplo la creciente corrupción e impunidad.

Claro debemos reconocer que la estabilidad política no es absoluta, basta recordar por ejemplo  el número de alcaldes que han sido asesinados en los últimos meses en diferentes estados de nuestra República. Tendríamos que analizar si  tal como están hoy en día las cosas, el país podría aspirar a un crecimiento como el que propone López Obrador de alrededor del 4 por ciento.

Claro el estado de cosas que hoy vivimos y tratamos de analizar debe estar por encima de los puntos de vista de mucha gente que hoy se cierra a cualquier crítica que se le haga a Andrés Manuel. Para muchos de ellos en los gobierno del PRI y del PAN todo fue malo y por el contrario en el gobierno de Morena todo es no sólo bueno, sino magnífico.

Sin duda que hay ocasiones en que la actitud de los llamados chairos raya francamente en la locura, incluso para defender a personajes que mañosamente se adhirieron a López Obrador cuando vieron que éste irremediablemente caminaba a paso firme y seguro, ya no a Los Pinos, sino a Palacio Nacional.

Y es que no se puede entender cómo es que en Hidalgo por ejemplo haya quienes defiendan a personajes como Gerardo Sosa, cuyo camino al frente de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo le ha convertido en un cacique multimillonario, ah pero como del PRI brincó al PAN, luego a Movimiento Ciudadano para alinearse con AMLO, hoy muchos seguidores de éste (no todos) lo defienden a rabiar.

Su caso muy parecido al de Cipriano Charrez que, sin dejar de reconocer  que tiene mucha gente que lo sigue, su autenticidad partidaria se reduce a alienarse con el ganador y convertirse en una recalcitrante morenista. Hoy los dos personajes están en una  situación bien complicada y ambos con un paso en la cárcel, no obstante que los dos  dieron casi la vida de manera “incondicional” por el triunfo de López Obrador.

Claro que habrá que esperar con cierto grado de curiosidad lo que ocurra con ambos personajes. El congelar las multimillonarias cuentas de uno y desaforar a otro, nos permite abonar al gobierno federal opiniones a favor de su desempeño. Claro que la historia sería diferente si hoy gobernara el PRI. Seguramente –por ejemplo- ambos serían “recalcitrantes y convencidos” militantes del tricolor. 

De manera tal que las declaraciones de José Ángel Gurría nos parecen muy mesuradas a la hora de calificar al actual gobierno federal. Parece que,  como son, corresponden a un hombre maduro con toda la experiencia a cuestas y que sin duda desea, como la mayoría de los mexicanos, que al gobierno federal le vaya bien para que a todos nos vaya mejor.

Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero… En Confianza. *NI*

 

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