17 de abr de 2021

*Qué para Tula.

Por José Guadalupe Rodríguez Cruz


Por OFICINA | martes 23 de febrero del 2021 , 11:38 a. m.

Tal vez por el camino andado, en fechas recientes nos han cuestionado qué obras y acciones para Tula tomando en cuenta su crecimiento y necesidades actuales.

Sin duda habrá que partir de la realidad de siempre. Nunca tendrá el gobierno en turno –sea del partido político que sea- recursos suficientes para llevar a cabo sus buenas intenciones plasmadas normalmente en los que conocemos como promesas de campaña.

Del sinnúmero de necesidades les compartimos apenas algunas que consideramos de las más urgentes, sin que el orden en que son expuestas obedezca necesariamente a su prioridad.

Ampliar la carretera de Tula a Tepeji de dos a cuatro carriles en su tramo de la colonia Jalpa (o sea de la salida de Tula) a la comunidad de El Carmen.  A diario y a todas horas el tráfico es ya intenso entre estos dos de los principales municipios en Hidalgo. De los aproximadamente 18 kilómetros de distancia entre ambas poblaciones, sólo falta ampliar 3/4 que son tal vez los de mayor circulación.

Lo anterior resulta todavía más urgente al saber del ambicioso proyecto “Tolteca”, que incluye centros comerciales, restaurantes, cines, etc. en las instalaciones de lo que fue la fábrica de cemento del mismo nombre y que quedó fuera de servicio desde los inicios de los noventa. No nos imaginamos instalaciones de primer nivel con accesos carreteros de pésima calidad.

Construir andadores marginales en el río Rosas. Dada la contaminación de nuestra ciudad tolteca, mucha de la cual corre por las aguas negras del río Tula, todavía tenemos el también llamado río Chico o Rosas, cuyas aguas nacen en tierras del Estado de México en el llamado manantial del Quinte, llega por el oeste de Tula procedente de Nantzha y San Andrés. Encementar e iluminar sus orillas desde el puente Rosas en La Malinche hasta antes de unirse con el río Tula, permitiría a familias enteras contar con un espacio para caminar, trotar, ir en bici, etc.

Ciertamente sus aguas no son limpias al cien por ciento, pues a la largo de su cauce se van incorporando drenajes domiciliarios y el del Cereso que por su magnitud dado que el lugar alberga a cientos de internos, merece un trato especial. Insistimos que el grado de contaminación del Rosas en nada se compara con el río Tula y creemos que, con algunas mejoras como la construcción de pequeñas plantas de tratamiento, la zona quedaría en condiciones de ser aprovechada. Sólo echemos a volar nuestra imaginación.

Continuar con la construcción del bulevar Ferrocarriles. Después de tal vez 20 años de gestión, finalmente en la administración pasada se logró dar uso a la ruta ya sin uso de las vías del ferrocarril. Se pavimentó y hoy el tramo en cuestión se ha convertido en una excelente alternativa para el tráfico de vehículos. Lo ideal es continuar hasta sacar la vialidad a la altura del Club de Leones, lo que permitiría atravesar la ciudad de este a oeste y viceversa sin pasar por el centro.

Terminar los trabajos no será cosa sencilla, para empezar, contar con los permisos de la empresa privada que tiene concesionadas las vías del ferrocarril. Recordamos que para pavimentar lo ya existente Gadoth Tapia se la jugó, pues la empresa nunca le otorgó formalmente la autorización. Además, es necesario acondicionar el llamado “puente de fierro” que pasa por encima del río Tula. Recursos importantes que sin duda requieren del apoyo estatal y federal. Un reto para el gobierno de Hernández Badillo, que pondrá en juego su capacidad de gestión.

Adquirir un terreno lo suficientemente grande y bien comunicado cercano a la ciudad para poder utilizarlo para ferias como la del juguete, la fiesta de marzo y la de septiembre y para exposiciones de todo tipo para evitar con ello utilizar las calles del centro de Tula y los alrededores del palacio municipal que tantas molestias causa por razones bien entendibles.

El crecimiento de Tula obliga, desde hace años, a contar con un terreno de varias hectáreas con características apropiadas para tal fin. Obviamente que el monto de la operación irá en relación directa a la ubicación y superficie. Pero está claro que cada vez es más complicado hacer eventos tumultuosos de cualquier tipo en las calles o como ya dijimos en los alrededores de la presidencia municipal. 

Hay todavía varias obras y acciones menores que no menos importantes: Darle uso al inmueble localizado en la céntrica avenida Hidalgo y que todos conocemos como la “secundaria para trabajadores”, que tiene tal vez diez años sin uso alguno.

Al igual sin uso las instalaciones que hace tal vez 30 años el gobierno municipal en turno construyó para albergar a un club social (“Amigos de Tula”) en el acceso a la colonia Los Fresnos, prácticamente en el centro de Tula. Del club ya nada se sabe y al paso de los años sus integrantes lo pusieron en manos del Icathi para que aquí se impartieran los cursos que sabemos se dan en esta institución.

Por fortuna el instituto de capacitación ya cuenta con instalaciones propias por los rumbos de El Carmen, luego entonces si el gobierno municipal de entonces con recursos públicos construyó este inmueble que ya no se ocupa, las autoridades lo pueden recuperar y aprovecharlo en beneficio de la comunidad.

Es necesario y urgente que Tula cuente con instalaciones deportivas propias de su importancia. Es increíble que no tengamos una pista de atletismo y una alberca, por ejemplo.  Por otro lado, regularizar el parque ecológico de San José para aprovecharse al cien por ciento, es otra tarea urgente y necesaria.

Aquí están algunas propuestas; nada es sencillo y en estos tiempos de crisis mucho menos, pero que por ideas o propuestas no quede.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza.    *NI*

 

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