23 de jul de 2019

*Los cien días en cifras.

En la entrega anterior referimos sobre el trabajo realizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador al cumplir sus primeros cien d


Por OFICINA | martes 19 de marzo del 2019 , 07:43 p.m.

En la entrega anterior referimos sobre el trabajo realizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador al cumplir sus primeros cien días de gobierno. Hoy queremos seguir con  el tema pero no con la única opinión de quien escribe, sino con el punto de vista de mucha gente que es cuestionada sobre diferentes rubros de la administración federal y que al sumar estos pros y contras nos arroja porcentajes harto interesantes, y en su gran mayoría a favor de AMLO.
Para empezar no es nada común encontrarnos con porcentajes de aceptación tan altos como los que hoy trae consigo Andrés Manuel, que al llegar a  Los Pinos –o más bien a Palacio Nacional porque la residencia oficial dejó de serlo a su llegada-  se convierte en el primer presidente en varios aspectos.
Por ejemplo en lograr la victoria después de dos intentos fallidos. Hay que recordar que perdió de forma muy apretada contra Felipe Calderón y de forma más amplia ante Enrique Peña Nieto, a quien finalmente le tocó entregarle “el bastón de mando”.
AMLO se convierte en el primer presidente en México que emana de un partido de corriente izquierdista, con todo y que hace ya muchos años – allá por los mediados de los 90s- era un activo militante del PRI, partido del que incluso fue dirigente estatal en su natal Tabasco. Su tendencia es tan clara como su identificación con gobiernos como el de Venezuela, Nicaragua o Cuba.
Pero hoy la opinión de la gente es hartamente favorable a López Obrador, hecho por supuesto sorprendente sobre todo en estos tiempos cuando la gente en México cada vez cree menos en la política y en sus políticos. Números más o números menos, el presidente trae un preferencia de alrededor del 80 por ciento.
Y de acuerdo siempre a un trabajo que presentó en fechas recientes el diario El Universal, utilizando siempre el lenguaje del tanto por ciento, nos damos cuenta por ejemplo que el combate al robo de combustible es el mayor logro en estos meses con 26 puntos, mientras que las conferencias mañaneras suma apenas 2.2 puntos y las consultas ciudadanas el 1.6.
En cuanto a su mayor  error, la gente opina que no lo ha habido, y enseguida en este renglón de lo que a la gente no le ha gustó de AMLO aparecen temas como el combate a la delincuencia, el trato a los programas sociales, la economía del país, la guardia nacional y el trato con otros partidos políticos diferentes al suyo (Morena).
Resulta interesante comprobar que el equipo de trabajo del presidente de la República, contrario a las cifras del jefe, sus preferencias van de más a menos. Por ejemplo en noviembre el 72 le aplaudía, para marzo ya nada más el 68, es decir bajó 4 puntos. Tal vez casos como el trabajo  de ahora y  el gris pasado de Octavio Romero  director de Pemex que estudió agronomía y no finanzas y menos ingeniería petrolera como lo reclamó Manuel Jáuregui, han originado el descenso.
Y es que a fuerza de ser sinceros, con las diarias conferencias mañaneras AMLO  al igual que cuando fue jefe de gobierno en la hoy CDMX, maneja la agenda política a su antojo. Y bueno cuando alguno de sus colaboradores pretende sacar la cabeza y declara algo que no va con  la 4T, de inmediato el jefe lo desmiente en el tono que acostumbra; y a estas alturas del sexenio con todo y la reducción del salario, seguramente ningún secretario de despacho querrá ya irse a casa, entonces a aguantar las embestidas y si son del jefe con mayor razón.
 Por lo que respecta a la confianza de la gente en que si López Obrador habrá de cumplir o no sus promesas de campaña, los porcentajes se mantienen casi iguales en este marzo comparados con noviembre del 2018. Hoy es del 63 puntos y hace cinco meses nos dicen que era de un punto más apenas.
Claro que hay temas en donde la gente no se ha mostrado muy afín a Andrés Manuel. Por ejemplo se lleva más de 70 puntos el reclamo de no  dar nombres de gente supuestamente involucrada en actos de corrupción. Mientras que apenas con 18 puntos los que creen que así va bien, es decir acusar sin dar pruebas y sin dar nombres.
Resulta interesante saber que hoy en día  la gente está confiada en que las cosas para el país van a mejorar con López Obrador al frente del ejecutivo. Hoy con 73 puntos se reitera esa creencia que México levanta vuelo, mientras que apenas en noviembre tenía la confianza equivalente a  60 puntos. El tema de llevar a juicio a los ex presidentes, merece un abrumador 88 a favor de que sí se haga.
Sin duda uno de los temas más importantes y de mayor controversia  dentro de la agenda del gobierno federal es el que corresponde a la llamada Guardia Nacional. En este rubro de cien, 70 están de acuerdo en que se conforme con militares y  23 están en desacuerdo. Aquí sería interesante saber los porcentajes de aprobación y/o rechazo a la decisión de dejar el mando de este cuerpo que habrá de sacar de esta insoportable inseguridad que des hace tiempo vivimos,  en manos de un civil.
Decíamos que las conferencias mañaneras resultaron un mecanismo formidable para López Obrador cuando al frente de la capital del país, con ese antecedente ya como presidente sigue con esa costumbre de enfrentar a diario a las siete de la  mañana a los periodistas. Las cifras en este renglón están muy parejas casi al 50 y 50 entre quienes lo ven o escuchan y entre quienes no lo hacen. Claro aquí habría que analizar si no ven o escuchan porque no pueden hacerlo o porque no les interesa.
Así marcha de manera resumida ante la población en general  un gobierno federal  que apenas va a llegar a cuatro de 72 meses de  servir a una nación hambrienta de justicia, de paz, de empleo, de acabar con la corrupción.
¿Será López Obrador quién lo consiga?
Parece alentador el comienzo, pero el trecho todavía es largo, muy largo. Está claro que AMLO no podrá solo. Necesita un equipo de colaboradores capaces, comprometidos no sólo con él sino con los mexicanos.
Está claro que es necesario que López Obrador sea de verdad tolerante a la crítica, a los medios de comunicación que no son afines a sus tendencias. Así la prensa debe ser un factor de equilibrio en una administración en donde ello es absolutamente necesario. Los medios de comunicación y la gente pensante que no votó por Morena juegan ya un papel fundamental en el gobierno que hoy tenemos.
Que así sea. Nos leemos en la siguiente entrega, pero… En Confianza. *NI*

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