19 de ene de 2021

*Las tareas de los concejales.

A marchas forzadas han comenzado a trabajar los concejos municipales designados por el congreso local para encabezar los gobiernos en las 84 alcald&ia


Por OFICINA | martes 15 de septiembre del 2020 , 01:29 p. m.

A marchas forzadas han comenzado a trabajar los concejos municipales designados por el congreso local para encabezar los gobiernos en las 84 alcaldías de Hidalgo. Con los cambios de última hora entre sus integrantes, sin faltar incluso las protestas ciudadanas en algunos lugares en donde no reconocen a sus nuevas autoridades, pretenden nombrar a sus propios concejos al margen claro de lo decidido por los diputados.

 Sin duda que el gobierno del estado en sus poderes ejecutivo y legislativo han tenido trabajo de sobra en las tareas; no obstante que la designación de los concejales es una tarea que compete por ley solamente a los diputados, pero en la entidad el titular del ejecutivo no podía ni debía quedarse al margen de una tarea fundamental para hacer prevalecer la armonía entre los tres millones de hidalguenses.

Se sabe que los nombres de los concejales fueron cayendo a cuenta gotas desde una mesa de negociación en el edificio de la Plaza Juárez en Pachuca la capital del estado, después de que así se acordara desde la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México con doña Olga Sánchez Cordero al frente.

Sin duda que Simón Vargas el secretario de Gobierno en la entidad, echó por delante su experiencia para dejar que los tiempos se vinieran encima y obligar a que en el Congreso local hubiera menos margen de maniobra en las propuestas que se habían llevado a la mesa de las 84 demarcaciones de la entidad.

Se deduce que los municipios se dividieron entre los partidos políticos mayoritarios. Es decir, entre Morena, PAN y PRI principalmente, sin olvidar sus excepciones como en Tetepango en donde el PT es la ley desde hace varios años y muy seguramente lo seguirá para la elección en puerta, porque los gobernantes, como pocos casos no solo en el estado sino en todo el país, gozan de la aprobación de la mayoría de la gente.

En el caso Tula la designación de concejales ha levantado comentarios de todo tipo, pero muy lejos de escuchar siquiera la posibilidad de un levantamiento popular. Se nota que para aquí   Morena llevó mano, pero ello no impidió que el presidente municipal priista saliente impulsara a dos de su equipo de gobierno hasta hace poco para ser parte del concejo.

En el caso de nuestra colega Verónica Monroy Elizalde,  la presidenta concejal, ciertamente ella no ha militado de manera abierta en algún partido político, pero desde su trinchera en el ámbito periodístico desde hace tiempo está convertida en una líder de opinión con buenas relaciones con gente de todos los partidos y que ha ido cultivando en su tarea cotidiana de informar.

Ciertamente su designación resultó una sorpresa para todos comenzado por ella misma. Nacida en Atotonilco, pero avecindada desde hace muchos años en Tula, Monroy Elizalde ha sabido forjarse, junto con José Luis su esposo, un legítimo y bien ganado patrimonio no sólo en lo económico y periodístico, sino que hoy también en lo político.

Cómo llegó al cargo, sería la pregunta de muchos. Insistimos que en su caminar reporteril ha sabido cultivar amistades que tal vez sin pedirle hoy le pusieron ante esta importante responsabilidad. Podría ser el caso del diputado federal Julio César Ángeles y de Abraham Mendoza Zenteno el súper delegado en Hidalgo del gobierno federal. Ambos amigos cercanos de Verónica.

La queja de algunos podría ir por su falta de experiencia, pero el talento natural lo ha demostrado al ser más de una vez delegada municipal en la colonia El Salitre y que aun cuando ha dejado de serlo ,su liderazgo le ha convertido desde hace años en que ella sea un referente para sus vecinos y para las autoridades.

Al cumplir su primera semana de los tres meses y días en que el concejo municipal estará al frente del municipio –tarea que habrán de cumplir el 15 de diciembre de este año cuando entreguen la estafeta a la planilla ganadora en las elecciones del próximo 18 de octubre- Verónica Monroy camina muy de la mano de sus compañeros concejales.

Ha cuidado plenamente las formas políticas en todos los sentidos. En la estructura de su gobierno se notan pocos relevos, tal vez sólo los indispensables e impostergables. Con todo y que hasta el momento de escribir estas líneas no ha habido algún anuncio de manera oficial, sabemos que se fue la subdirectora de Desarrollo Económico, la contadora de la Tesorería, el director de Servicios Públicos, cargo que de hecho se mantenía acéfalo por problemas de salud de su anterior titular.

Ya en su papel actual Monroy Elizalde mostró carácter cuando se opuso al despido del director del Deporte “ordenado” por un concejal, decisión fuera de las facultades de éste y que obedecía evidentemente a problemas personales anteriores entre ambos; toda vez que el hoy concejal desde siempre el deporte ha sido su actividad y forma de vida dentro de la unidad deportiva municipal.

Ahora el concejo tiene entre otras tareas trabajar en la ley de ingresos que en su momento habrá de aprobar el congreso local, y en otra tarea no menos importante que es el presupuesto de egresos para el 2021. Por supuesto que ambas tareas resultan de primer orden para el buen funcionamiento presente y futuro del municipio de Tula.

Que a nadie sorprenda si en el programa de gastos para el año que viene los concejales ponen el ojo en bajar los montos destinados para el gasto corriente, es decir disminuir sueldos y personal no indispensable, con la finalidad de incrementar las motos destinados a la obra pública. Tal como lo propone uno de los candidatos -ahora en campaña- con más posibilidades de ser el siguiente presidente municipal de Tula.

Hay quien dice que la concejal presidenta y sus compañeros del cuerpo colegiado, no tienen todas las facultades de un Ayuntamiento emergido de una elección popular; sin embargo, lo cierto es que la Constitución Local y la Ley Orgánica Municipal no establecen de manera expresa alguna limitante.

Respecto a lo anterior es claro que el marco legal en Hidalgo en este tema de los concejos municipales, los diputados tienen varios temas pendientes, de hecho, al parecer ya en la actual legislatura se trabaja al respecto. Lo de menos sería culpar a nuestros legisladores; sin embargo, hay elementos para justificar posibles lagunas en la materia por lo extraordinario e inesperado del caso. Originado como todos sabemos en la no realización de las elecciones el pasado 7 de junio.

Los concejos municipales ya cumplen con su encomienda en Hidalgo, sin duda cuando dejen el cargo habrá resultados de todo tipo. Algunos entregarán buenas cuentas –esperamos que Tula esté ente ellos-, otros serán regulares e inevitablemente habrá concejos municipales a cuyos integrantes será mejor olvidar para siempre.

Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero… En Confianza.  *NI*     

 

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO