17 de abr de 2021

*La relación con Cruz Azul

Se dice que el término leal es un adjetivo usado para identificar a alguien fiel a sus acciones y a su comportamiento. La palabra lealtad provi


Por OFICINA | martes 11 de agosto del 2020 , 05:18 p. m.

Se dice que el término leal es un adjetivo usado para identificar a alguien fiel a sus acciones y a su comportamiento. La palabra lealtad proviene del latín “legalis” que significa respeto a la ley. Es pues un sentimiento de respeto a una persona o a una organización.

Hoy la cooperativa Cruz Azul vive momentos cruciales para su existencia. Desde años atrás nació un conflicto para con la directiva encabezada desde hace poco más de 30 años por Guillermo Álvarez Cuevas como su director general. Del origen de estas diferencias he escuchado varias versiones en diferentes sentidos.

Como muchos de mi generación, antes y después, el primer contacto en la vida con la palabra Cruz Azul inevitablemente fue el equipo de futbol. Algunos –no todos- nos hicimos seguidores de la máquina, como la bautizó el locutor ya desaparecido Ángel Fernández. Después nos enteramos de que era también el nombre de una marca de cemento.

El proyecto cementero nace en Jasso a finales del siglo XIX. Al paso de los años Jasso se convierte en Ciudad Cooperativa Cruz Azul, del municipio de Tula, Hidalgo. Tengo claro que la primera vez que de Tula viaje a Ciudad Cooperativa a ver un partido de futbol de la mano de mi hermana, el lugar me sorprendió. Sus calles amplias y muy limpias, autos bonitos, gente bien vestida, grandes y bien cuidadas áreas verdes.

Algo muy diferente al ambiente en el que yo crecía en Tula tanto en La Malinche como en la 16 de Enero entonces conocida como El Tesoro. Me gustó Ciudad Cooperativa y fiel seguidor desde entonces del equipo de futbol.

Hace ya más de 30 años cuando fundamos en Tula el periódico Nueva Imagen de Hidalgo, uno de los primeros lugares a los que acudimos para buscar apoyo para este medio de comunicación, fue al Núcleo Cruz Azul. En todas las cooperativas nos abrieron las puertas como hasta hoy en día.

Al incursionar en la vida política mi relación con Cruz Azul siempre fue inmejorable. Bien atendido, bien recibido, bien votado cuando era momento de elecciones. De la misma forma en mi paso por la responsabilidad más importante que a nivel municipal puede aspirar un tulense, siempre encontré las puertas abiertas y también me abrieron las que estaban cerradas y les toqué.

Justo en mi estadía en la oficina más importante del edificio de la Plaza del Nacionalismo en Tula, tuve trato personal con Billy Álvarez. Por teléfono en varias ocasiones y cuando menos tres veces personalmente en sus oficinas en la Ciudad de México durante la misma época.

Con especial aprecio recuerdo a mi amigo Jolugago (QEPD) que siempre me ayudó a lograr y mantener esta importante relación. También la valiosa intervención de don Memo Patiño para concertar la cita con el licenciado Álvarez.

Siempre una relación de respeto con el director de Cruz Azul. Después de desahogar la agenda con temas en favor del municipio de Tula, la emoción y el gusto de platicar con el mero mero del equipo de futbol de mis amores.

Por supuesto que no olvido –y reconoceré siempre- el apoyo económico de la Cooperativa Cruz Azul para lograr ampliar de dos a cuatro carriles la carretera Tula-Tepeji en su tramo de Monte Alegre a la Colorada. Gestión que me valió el reconocimiento del gobernador Núñez Soto que satisfecho acudió a inaugurar dicho tramo carretero junto con Guillermo Álvarez.

Así la vida, me entristece lo que hoy ocurre en la Cruz Azul. De mis propias amistades de la cooperativa, veo que hoy se han dividido. Percibo que gente como Germán Díaz y Miguel Pérez Arroyo siguen en la línea. Wilfrido Arroyo, Armando Valverde y Héctor Lara tienen ya otros horizontes, cuando en aquellos años eran muy cercanos y leales a Billy. Mis respetos a unos y otros.

En más de una vez hemos escatimado el espacio en estas páginas a las voces discordantes de Cruz Azul. No nos corresponde juzgarlas, el tiempo será el mejor juez. Queremos pensar que sus fines son   legítimos y en favor de las mayorías en el núcleo cooperativo.

La lealtad nuestra para una institución como la empresa cementera no tiene precio. Es como decíamos, un principio de rectitud, de coherencia incluso cuando las circunstancias como ahora son adversas.

Nuestros deseos que la Cooperativa Cruz Azul pronto supere esta crisis y que sea como hasta hoy un ejemplo a seguir en Hidalgo y en México. Antes con el pilar fundamental de este gran proyecto orgullo de nuestro país, que en 1953 con su reestructuración económica impulsa don Guillermo Álvarez Macías. Después en 1978 con Joel Luis Becerril y desde 12 años después con Guillermo Álvarez Cuevas, a quien le refrendamos nuestro reconocimiento y aprecio perenne.

Ojalá que en esta contienda no haya perdedores. Que todos sean vencedores para que Cruz Azul siga siendo ejemplo de las actuales y futuras generaciones. Que todos sus socios y empleados sigan disfrutando lo que legalmente les proporciona el fruto de su trabajo, entrega y lealtad a una gran institución de la que son parte importante.

Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero…En Confianza.   *NI*    

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