23 de jul de 2019

*La India: Delhi- Jaipur-Agra. (Tercera y última parte)

*La India: Delhi- Jaipur-Agra. Tercera y última parte   Ya es sábado y seguimos disfrutando en Agra en la India, de un viaje que


Por OFICINA | martes 12 de febrero del 2019 , 05:41 p.m.

*La India: Delhi- Jaipur-Agra.

Tercera y última parte

 

Ya es sábado y seguimos disfrutando en Agra en la India, de un viaje que cumple con las expectativas. A las seis a trotar en una especie de malecón justo frente al hotel en donde nos hospedamos. Bello el escenario, todavía oscuro, pero sin preocupación aprovechamos también para tomar algunas fotos de un lago que a la mitad nos permite ver el llamado Palacio del Agua. Sí, justamente está en medio del agua.

Rico desayuno en el hotel y nos vamos puntuales a las 9 para subir a conocer el Fuerte Ámber. Para llegar subimos ¡en elefante! Emocionante experiencia que disfrutamos al máximo a bordo de Sonia la elefanta de 28 años, nos informe el mahout (el que lo conduce). Llegamos a lo alto de  una colina  cuya construcción nos dicen es  de  una arquitectura hindú y mogol del siglo XVIII. Recorremos La Puerta de Dios y el salón de los espejos, entre otros espacios del Fuerte.

Al bajar llegamos para  ver de lejos, -justo desde el malecón en el que nos ejercitamos por la mañana-  y a escuchar la historia del Palacio de Agua. Nos dice el guía que el agua que lo rodea es un lago artificial y la construcción del palacio  data de 1889. Por cierto, mientras veíamos a lo lejos la construcción, un  joven nos deleitó con interesantes pases de magia.

Es hora de comer y Udai el guía nos lleva a un restaurante  que al igual que los anteriores, no ofrecen cosas digamos que diferentes a las que acostumbramos en México. En seguida nos vamos  a  visitar el  Observatorio Astronómico, Jantal Mantar de nombre. Interesante espacio construido en 1727  por Sawai Jai Singh II. Se trata de un ambicioso proyecto que permitió en su época hacer importantes observaciones de estrellas, planetas y medida de tiempo, con instrumentos de piedra y mármol.

Ya entrada la tarde podemos visitar el llamado Palacio de la Ciudad. Localizado en el centro de la antigua Jiapur. Vemos que el espacio se divide en museo y la otra mitad es el palacio del Rey. Conocemos cosas  interesantes como la vestimenta que se usaba en la casa real también armamentos y  más, para concluir lo programado  para  hoy 26 de enero, día en que toda la India celebra sus 70 años de la independencia. Muchas felicidades a tan hospitalario país.

Hoy dejamos Jaipur al filo de las 9.30 de la mañana ya ejercitados y desayunados. 250 kilómetros nos separan de Agra, nuestro destino y después de dos horas y media de avanzar al sur de la India llegamos a Abahneri que es la sede de   un templo del siglo VIII construido a base de piedra areniza y pizarra dedicado a la diosa Areshika.

A unos metros del templo visitamos un impresionante aljibe -chandi bauri-  con una noria al fondo, rodeada de una serie de interesantes trabajos en piedra. El guía nos comenta que el lugar estuvo abandonado por el gobierno y que hasta hace cuatro años lo rescató y hoy ya han colocado avisos que a partir del marzo se cobrará la entrada, de momento sin costo.

Retomamos nuestro camino para llegar al fuerte  de fatehpur sikri. Fue una ciudad erigida por el emperador mogol Akbar entre 1571 y 1585 a unos 35-40 kilómetros de Agra, es una grandiosa joya de la India, casi abandonada. Es una amplia extensión con varias construcciones en piedra roja.

Ya se nos vino la noche, son cerca de la 6 de la tarde pero al fin llegamos a Agra. Vemos que es una ciudad más chica que Jaipur, al parecer hay fiesta en el pueblo, el tráfico tan complicado como en las dos ciudades ya visitadas pero ya en el hotel. Se ve grande y muy lujoso, pero con ganas sólo para descansar porque mañana conoceremos el Taj Mahal, motivo principal de nuestro viaje.

A las 9.30 en punto salimos y las instalaciones del Taj Mahal están apenas a tres kilómetros de hotel, ya son cientos de personas -en su mayoría de rasgos hindúes- los que se aprestan a entrar. Como en todos los puntos, decenas de niños y gente adulta te ofrecen productos de todo tipo. Tal vez es mejor ignorarlos porque al menor indicio de atención, no te sueltan y no te sueltan.

El guía paga la entrada, pues es parte del paquete, pasamos una revisión como en todos los lugares visitados y ya estamos ante el Tag (corona) Mahal (palacio). Dicen que es el monumento más fascinante y hermoso de la India. Se construyó de 1632 a 1654, con la participación de 20 mil hombres y por instrucciones  del  emperador  mogol Shah Jahanb  en  honor de su difunta esposa -una de las tres- de nombre Mumtaz Mahal.

Se dice que es el más bello ejemplo de un palacio, pues  combina la arquitectura islámica, persa e hindú.  Es considerada una de las nuevas siete maravillas del mundo. El mausoleo está cubierto con mármol blanco y el complejo  de 17 hectáreas comprende también una gran mezquita, una casa de invitados y jardines. Desde 1983 es  considerado parte del patrimonio de la humanidad.

Para completar el día conocimos  también  aquí el Fuerte de Agra, que es una imponente fortaleza en las orillas de río Yamuna. De igual manera  estuvimos en el Mehtab Bagh, situado en la orilla opuesta del Taj Mahal y antes de terminar la jornada e irnos a comer, nos llevaron a conocer una empresa en donde trabajan el mármol y lo transforman en lujosas y bellas piezas como mesas, floreros y decenas de objetos más.

Es martes 29 y el programa marca salir de regreso a Nueva Delhi y así lo hacemos alrededor de las 10 de la mañana. La ruta para llegar a la capital de la India es ahora por una moderna autopista, en un tramo de poco más de 200 kilómetros contamos tres casetas de pago. Al recorrer esta vialidad cerramos el llamado triángulo  de oro: Nueva Delhi-Jaipur-Agra-Nueva Delhi.

El recorrido es rápido, corto y seguro.  Ya en Nueva Delhi las  cosas no nos  pintan bien. El guía cree que por la pasada festividad del Día de la Independencia  y/ o por la visita mañana de algún gobernante de otro país, la tumba de Mahad Gandhi está cerrada, insistimos con el vigilante porque vemos que niños estudiantes sí entran, pero nosotros no y punto. Sólo estudiantes.

Nos vamos a conocer el Arco de la India y el problema es el mismo; las calles que le rodean están cerradas al tráfico vehicular y lo más que logramos es verlo de lejos. Igual que nos ocurre con los edificios de gobierno, todo ello en la misma zona de la ciudad, con lugares bonitos y muy arbolados. También por aquí están las embajadas nos dice el guía, y  la zona nos hace recordar Paseo de la Reforma de la CDMX.

Una vez con el éxito no alcanzado, es hora de comer y llegamos a un lugar muy concurrido -por turismo en su mayoría-, comemos un sabroso arroz, pedimos una cerveza, vemos que tienen de la tradicional Corona, pero se trata de saber a qué sabe la de acá y nos llevan una de envase verde con nombre de terminación fisher y la verdad de buen sabor, ni para extrañar la de México.

Antes de llevarnos ya al aeropuerto, nos bajamos en una tienda en la que hay de todo, joyas, figuras de mármol, ropa tradicional.  Muy buenos para vender  y algo nos llevamos a nuestro México a tiempo para llegar a documentar y esperar el resto de día y los primeras horas de miércoles porque la salida está prevista a las 3 y 20 de la madrugada.

Después de 9 horas de vuelo por la misma British Airway llegamos a Londres a las 7 de la mañana hora local y con los trámites de rigor quedamos listos para salir al filo del mediodía  a nuestro México.

Así ocurre, alrededor de la una de la tarde levantamos el vuelo para nuestro México querido a donde arribamos después de 10 horas de atravesar países y el inmenso océano Atlántico. Ya con el horario de aquí, al filo de las 8 de la noche estamos listos afuera del aeropuerto Benito Juárez para llegar sin contratiempos poco después de las 10 de la noche del miércoles 30 a nuestro querido Tula. *NI*

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