19 de ene de 2021

*La elección priista.

Con más pena que gloria el Partido Revolucionario Institucional eligió a sus nuevos dirigentes, responsabilidad que como se esperaba rec


Por OFICINA | martes 13 de agosto del 2019 , 05:40 p. m.

Con más pena que gloria el Partido Revolucionario Institucional eligió a sus nuevos dirigentes, responsabilidad que como se esperaba recayó en Alejandro Moreno y Carolina Viggiano para la presidencia y secretaría general del CEN.
Por la baja participación y los graves cuestionamientos sobre el proceso, todo parece indicar que este ejercicio estatutario muy poco abona a un partido que ha caído a niveles que poco nos imaginábamos.
Para muchos de sus militantes era la gran oportunidad de dar señales de vida. De mostrar que el súper descalabro del año pasado a manos de AMLO y su Morena serviría para entender las señales de que el tricolor necesita dejar atrás los vicios que hoy lo tienen convertido penosamente en comparsa que nos hace recordar al PT y al PVEM.
La decisión de convertir a “Alito” y a nuestra estimada paisana Caro en los nuevos dirigentes, todo indica que debió pasar antes por el Vo. Bo.  de ¡López Obrador!  y de los gobernadores priistas.
Sin duda resulta nada entendible que la cúpula priísta haya aceptado que el personaje que es el causante de la casi desaparición del hasta hace poco poderoso partido, haya tenido la fuerza para influir en una decisión de este tipo.
Y es que las señales así lo demuestran. El gobernador con licencia  se reunió más de una vez en privado con AMLO. Y muchos recuerdan que en reunión del Presidente de la República con la fracción priísta de gobernadores, les advirtió que si querían obras o tener recursos para resolver pendientes, hablaran con el todavía entonces gobernador, como el conducto más eficaz para que  el gobierno federal les atendiera.
Y por el lado de los gobernadores del PRI está claro que le cerraron el paso a personajes como Jose Narró, porque seguramente sabían que el ex rector no se sometería a la voluntad de los propios ejecutivos estatales.
Así las cosas, las cartas estaban echadas desde antes de comenzar el juego  y saber que Moreno obtuvo arriba del 70% de los votos e Ivonne no alcanzó el 20, a muy pocos debe sorprender.
La fiesta tricolor en la elección interna nunca llegó. Hubo desánimo y muy poca participación. Más allá de los reclamos de Ortega  de que fue una elección sucia, sí debe existir una muy honda preocupación de los priístas de élite, que lo ocurrido el domingo reciente de nada servirá para levantar a un partido como el PRI de hoy.
Tal vez la mejor muestra de la crisis que hoy vive este partido es saber que en Hidalgo la fórmula ganadora tuvo como su representante a un muy viejo lobo de las lides partidistas, cuyos antecedentes en este distrito no son precisamente los mejores. Y que a nivel distrital  el responsable -cuya conducta parece intachable- fue piedra angular de una administración municipal reciente altamente cuestionada por la falta de probidad del “jefe”.
Sí claro, en la política no hay monedita de oro que les caiga bien a todos, pero tal vez en este par de responsabilidades bien pudo estar gente hasta tal vez con menos experiencia, pero también con menos lastres a cuestas.
No hay vuelta de hoja. Alejandro Moreno y Carolina Viggiano son los nuevos dirigentes priistas, ojalá que sean capaces y puedan levantar al partido, las expectativas no son muy halagueñas, pero ya ganaron. El año próximo hay elecciones y veremos si para entonces todavía hay priistas. Espero que sí.
Por hoy es todo nos leemos en la siguiente entrega pero... En Confianza. *NI*

 

ÚLTIMAS NOTICIAS


ARCHIVO