25 de oct de 2021

De Carne y Hueso 12/10/2021

Ciudadanas y ciudadanos:


Por OFICINA | martes 12 de octubre del 2021 , 04:47 p. m.

*MENSAJE DE MIGUEL ÁNGELES ARROYO, REGIDOR MUNICIPAL Y PRESIDENTE DE LA COMISIÓN PERMANENTE MUNICIPAL DE DERECHOS HUMANOS Y ATENCIÓN DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD DEL H. AYUNTAMIENTO DE TULA DE ALLENDE. PERIODO 2020-2024 EN SU DÉCIMO INFORME MENSUAL.
Tula de Allende, Hgo; a 12 de octubre de 2021.
CPMDHAPD/016/2021
Ciudadanas y ciudadanos:
 
Tal vez el hecho más significativo del último siglo a nivel mundial ha sido el desarrollo de la conciencia de la dignidad y del valor de la persona, de sus derechos y obligaciones, la conciencia que la libertad, la justicia y la paz tienen como base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de la igualdad, sin ningún tipo de diferencia, entre las personas.
 
Junto a este hecho y en contradicción con él, hemos sido testigos que en el poco tiempo que ha transcurrido del Siglo XXI, subsiste un profundo desconocimiento y menosprecio de los derechos humanos. Gravísimas violaciones a los derechos fundamentales como el derecho a la vida, a un medio ambiente sano y el derecho a la información, han sido realidades cotidianas.
 
Esto obliga a buscar formas de intervención masiva tendientes a revertir la situación, transformando una cultura social del miedo, de la desconfianza y del deseo de venganza, en una cultura democrática y de paz.
 
Esta realidad obliga a desarrollar estrategias de enseñanza que contribuyan a revertir la situación y que estimulen el desarrollo de conocimientos, valores y actitudes que la contrarresten y nos permitan ir construyendo bases sólidas para que la aspiración al desarrollo y a una paz duradera tengan sustento.
 
El desafío es construir una sociedad en la que los derechos humanos sean su fundamento ético y funcionen como pautas tanto para la vida política como para la vida cotidiana, que regulen las conductas de las personas y de los ciudadanos.
 
En esta Comisión, creemos que las escuelas, los centros de trabajo, la familia, las organizaciones sociales y los medios de comunicación son el espacio desde donde surja una nueva cultura basada en el respeto a los derechos humanos.
 
“La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales: favorecerá la comprensión, la tolerancia, la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz” (Art. 26 Declaración Universal de los DDHH”).
 
Ya Freud decía que hay tres misiones imposibles: gobernar, educar y curar y tal vez la más difícil es educar, porque educar implica estar educado de tal manera que por el hecho de estar uno frente a alguien ese otro pueda sentirse afectado y modificado como persona. Es lo que decía Paulo Freire, que “nadie se educa solo” y más aún que “nadie educa a nadie”, que los seres humanos nos educamos en comunión.
Por lo tanto, el educar en derechos humanos no puede reducirse al orden intelectual, pertenece al reino de los sentimientos, de las pasiones, actitudes y conductas; porque supone trascender de la palabra y pasar a la acción.
La concepción humanizadora de la educación en derechos humanos, está centrada en la persona y en el respeto a su dignidad.
Con la educación en derechos humanos proponemos se orienta al logro de los siguientes objetivos:
 
a. Promover el respeto y la defensa de la vida y de la dignidad humana.
b. Propiciar el desarrollo de la identidad personal y cultural y el respeto por el “otro” como diferente e igualmente valioso.
c. Formar ciudadanos reflexivos y críticos, con poder de decisión, capaces de participar en la construcción de una convivencia social, sustentada en el respeto y vigencia de los derechos humanos.
Con esto, la educación en derechos humanos empoderara especialmente a las víctimas de abusos, tanto para exigir la rendición de cuentas a quienes detentan el poder económico y político, como para conseguir un cambio sostenible a largo plazo.
Este empoderamiento personal y colectivo es clave para acabar con los círculos viciosos de dependencia que se crean cuando no se garantizan necesidades básicas como alimentación, agua y saneamiento, vivienda adecuada o salud.

Muchas Gracias.

 

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