*La participación ciudadana en la elección judicial.

Al día domingo 30 marzo arrancaron las campañas de candidatos a jueces, ministros y magistrados; proceso electoral que culminará en junio para la renovación del Poder Judicial de la Federación.

Prácticamente nadie fuera del círculo rojo sabe que los 100 millones de mexicanos estamos nuevamente convocados a las urnas; olvidémonos de que los electores sepamos siquiera cuáles cargos habrán de elegirse porque simple y sencillamente no conocemos siquiera ¿cómo? se integra el Poder Judicial, se trata además de una elección que ni interesa, ni entusiasma casi a nadie. 

Una buena prueba de ello, es el hecho de que el INE ha recibido un porcentaje altísimo de rechazos por parte de la ciudadanía para colaborar en dicha elección; son cerca de 6.2 millones de personas, es decir, casi la mitad de quienes fueron originalmente insaculados quienes declinaron participar en el proceso de integración de las mesas directivas de casilla, órganos clave del proceso de ciudadanización de los comicios, que por cierto, por primera vez en la historia no serán los responsables de contar los votos porque el INE consideró que era una tarea tan compleja que resultaría imposible de cumplir a ciudadanos comunes.

Hay que señalar que ya estamos viendo en redes sociales, en particular en Facebook y en X e incluso,en WhatsApp ya han llegado videos que buscan persuadir por quién votar el próximo 1 de junio y donde más bien, podemos ver que la competencia se está dando entre fracciones al interior del poder y entre ellos, que si uno defiende a un candidato, que sí está mal dicho o expuesto el tener toda una lista de candidatos.

En realidad, estaremos viendo ofertas desde luego todas demagógicas y algo todavía más importante que en el registro de candidatos se encuentran muchos que tienen pésimos antecedentes, pues ya hay dos investigaciones en los periódicos El Universal y El Reforma en donde queda muy claro que hay varios candidatos que son completamente impresentables y algunos de ellos incluso ligados con el propio crimen organizado. Así, cómo podría el ciudadano saber ¿cuál? es el origen de los candidatos, sus relaciones los compromisos.

Así ante la posibilidad de que sea una elección con una participación bajísima el gobierno se ha dado a la tarea de promover la elección de jueces bajo el argumento de que ello fortalece la democracia, por ello hay que insistir una y otra vez qué elegir a nuestros jueces no nos hace más democráticos sino todo lo contrario se incurre en el error de considerar que por el mero hecho de elegir un cargo público es un acto democrático y eso es un error por dos razones: en primer lugar porque el que se hagan elecciones no implica necesariamente que estemos en una democracia hay países que tienen comicios y ellos no los convierten demócratas (Venezuela, Nicaragua, Cuba y China) incluso en el Vaticano al papa se le elige y no por eso es una democracia; para que haya elecciones democráticas estas deben reunir características como que el voto sea libremente emitido y eso supone entre otras cosas que los ciudadanos sepan por qué y por quién están votando que existan condiciones mínimas de equidad en la competencia y que las autoridades electorales sean garantes de la imparcialidad y no estén sesgadas hacia alguno de los contendientes ni subordinadas a los intereses de algunos. En segundo lugar, elegir popularmente a los jueces sea algo democrático es falso porque no todos los cargos en una democracia deben de ser electos, hay funciones públicas en las democracias que por definición tienen que estar sustraídas del poder de las 

mayorías porque no todos los cargos de decisión del Estado son de representación política como ocurre con los gobernantes y con los legisladores que justamente deben representar las posturas políticas que existen en la sociedad. 

El derecho a la democracia, reconocido en el artículo 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, significa que todos tienen derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o a través de representantes libremente elegidos y requiere que haya órganos que sirven para contrapesar a los poderes políticos es decir que garanticen que el poder que es elegido por la mayoría respete los derechos de las minorías y eso requiere inevitablemente contar con órganos de Justicia que no respondan a los intereses de una parte de la sociedad ni siquiera de la parte mayoritaria por eso en las democracias modernas a los jueces no se les elige porque si ello fuera así convertirías a las instancias de justicia en órganos políticos como son los congresos y los gobiernos que responderían en consecuencia a los intereses de una parte, aunque sea insisto de la mayoritaria y no actuarían imparcialmente como se requiere para poder resolver los conflictos que se presentan entre los particulares entre los órganos del poder público o bien entre los gobernados y los gobiernos cuando estos vulneran los derechos de los primeros.

Al mismo tiempo también hay hombres y mujeres honestos, de buena voluntad que con una gran trayectoria han decidido participar, pero en general lo que podemos decir es que en esta farsa los ciudadanos comprometidos con la democracia no podemos ni debemos participar. *NI*

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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