*Para ambulantaje aún no hay notificaciones.
Por Francisco Villeda
Desde hace semanas las escuelas de la región de Tula restringen la venta o el consumo de comida chatarra al interior de los planteles, aunque al exterior de los planteles no se regula todavía la venta de estos productos.
El programa Vida saludable, que restringe la venta de comida chatarra en las escuelas para prevenir enfermedades crónico-degenerativas y por el contrario fomenta el consumo de alimentos sanos, pretende cambiar los malos hábitos desde los planteles.
Escuelas de la zona ya no venden productos chatarra en sus cooperativas desde hace semanas, como parte de la estrategia de socialización de esta campaña, y ahora se apuesta por productos más sanos.
Pero sobre todo por lunch saludable, y por ello los directivos escolares piden a los padres constantemente a través de los chats de los grupos escolares, que no envíen a sus hijos comida chatarra o bebidas azucaradas, pues daña la salud de sus hijos.
En la actualidad muchas escuelas ya no cuentan con cooperativas o tienditas escolares debido a los numerosos requisitos para operar alguna, y es que, en algunos casos, ya no es redituable para los concesionarios, pues cada vez más se apuesta por los lunch saludables que preparan los papás desde casa.
Una docente de la escuela primaria de la comunidad San José, en Atotonilco de Tula, señala que ya no se permite en el plantel la comida chatarra, y en ese centro educativo no enfrentan problemas en la materia pues no cuentan con cooperativa ni hay puestos en el exterior.
La primaria de la colonia Boxfi, también de Atotonilco, depende del menú que DIF ofrece en su espacio de alimentación, el cual es supervisado por nutriólogos, en tanto que colegios particulares en este municipio tampoco cuentan con cooperativas y se basan en lunch saludables y en sus comedores ofrecen alimentos sanos.
Andrea, docente en un plantel de Atitalaquia, refiere que en su escuela ya no se vendían dulces desde antes en la cooperativa, pero aún no hay indicaciones para los puestos que se instalan afuera del mismo.
En tanto que Jimena, profesora de una escuela en la zona de Cruz Azul, en Tula de Allende, señala que desde este lunes la persona que vendía dulces en la escuela ya no lo hace tras la entrada en vigor de la medida; afuera del plantel también había muchos puestos antes, pero desde este lunes no, apenas se colocó uno.
Eduardo vende dulces y paletas desde hace años afuera de los planteles, es su modo de vida para costear los gastos de su familia; tiene que recorrer diariamente varias escuelas para vender su producto, pues señala que por la edad a muchas personas ya no les brindan empleo formal y deben recurrir al ambulantaje.
Hasta el momento no hay notificación a los “puesteros” sobre la medida, y señala que hay pocas alternativas de empleo, por lo que la venta se mantiene pero a distancia de los planteles, para cumplir al máximo con los lineamientos.
En Tlaxcoapan, algunos planteles educativos, como el de Teocalco, ya no tienen puestos afuera; en casi todas las escuelas los vendedores se han replegado muchos metros.
Eva María García, directora del DIF Atotonilco de Tula, señala que los espacios de alimentación a cargo de su dependencia procuran la comida sana desde que inició este gobierno; en los planteles educativos que cuentan con estos centros se eliminó el agua de sabor y postres como mazapanes u otros dulces que se ofrecían en el anterior periodo a los niños.
En su momento, dice, notificaron a directivos para que a su vez dieran a conocer la medida a los comerciantes que se instalan al exterior de los planteles, y ahora con el programa Vida saludable nuevamente habrá notificaciones, adelanta. *NI*