17 de ago de 2018

*UN LOCO CUMPLEAÑERO.

Por José Antonio Trejo Rodríguez. “Maritza” y su hermana “Andrea” se encuentran despachando dentro de un establ


Por OFICINA | martes 30 de enero del 2018 , 05:40 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

“Maritza” y su hermana “Andrea” se encuentran despachando dentro de un establecimiento de antigüedades, en su charla se denota que inician un nuevo negocio; entran a escena dos jóvenes bien vestidos: saco, corbata, pantalón, calzado impecable, sonriendo se dirigen a admirar diversos cuadros que se exhiben en las paredes. “Las hermanitas Mibanco” se aconsejan cuchicheando, diciendo que se trata de Carlitos Reynoso y Horacio López Salgado, dos enormes cracks de los años 70 en el América y en el Cruz Azul, agregan que por sus peinados “parecen príncipes valientes”, lo cual casi arranca la carcajada de los invitados.

El Loco Valdez y Héctor Lechuga, continúan insertados en los personajes que, se decía, parodiaban a las grandes actrices de la época de oro del cine mexicano: Sara García y Prudencia Griffel en su papel de “Las hermanitas Vivanco” y ofrecen diversos artículos a Reynoso y a López Salgado, entre ellos una copa y le dicen a Horacio que le serviría para echarse unos pulques cuando ande con su “Cruz” y hacen la clásica seña con el puño semi cerrado y el dedo pulgar hacia arriba cerca de la boca y concluyen con la palabra “Azul”. Los futbolistas siguen riendo y salen de la galería de arte. Enseguida ingresa Alejandro Suárez generando una exclamación que se volvió legendaria “Chúpale pichón” y enseguida Andrea cierra la puerta con una llave, siempre invisible, y se la traga diciendo “Chirrinchinchin gulp”.

Tuve la oportunidad de comentar ese episodio de “Ensalada de Locos” con el gran futbolista Rodolfo Montoya, quien, entre carcajadas y recordando con gran aprecio a Horacio López Salgado mencionó que buscaría el capítulo en YouTube de aquel exitoso programa que en los primeros años de la década de los 70 triunfaba en la televisión mexicana haciendo gala de un humor sencillo y con actores de enorme talento.

De nueva cuenta sale a la escena, en la sala de una casa, un señor bien vestido, el Loco Valdez, quien le da su domingo a su sobrino “El babotas”, Héctor Lechuga; el señor se retira y llega el hijo del señor “Vulgarcito”, Alejandro Suárez, con una cinta amarrada en la cabeza, vistiendo un chaleco y camiseta, pantalones a rayas y acampanados, quien haciendo uso de un léxico juvenil y pendenciero de esos años “Qué onda joy” trata de engatusar a su primo para quitarle su domingo. Llega el Loco Valdez para arreglar el asunto y “Vulgarcito” lo ignora con otra frase “Te traigo finto, te traigo finto” que concluye chiflando y bailando con su papá.

La estupenda página de Facebook “Actores del cine de la época de oro mexicano” anunció desde muy temprano el cumpleaños de Manuel “el Loco” Valdez el pasado lunes 29 de enero, nacido en 1931, comparte el día de su nacimiento con los enormes actores Luis Aguilar “El Gallo Giro” (1918) y David Reynoso (1926) “El Loco Valdez”, agrega la información de la página, vio la primera luz en Ciudad Juárez y tuvo por hermanos al gran Germán Valdez “Tin Tan” y al no menos popular Ramón Valdez “Don Ramón”. Entre el elenco que acompañó a Tin Tan en su larga carrera se contó, además de su carnal Marcelo, René Ruiz “el enano Tun Tun”, Joaquín García “Borolas”, Juan García “el Peralvillo” que además fue argumentista de las cintas del “Pachuco de oro”, la estupenda cantante María Valdealde, hija de la muy famosa tiple catalana Rosa Fuentes, y a sus hermanos Ramón “don Ramón” y en menor medida a Manuel “el Loco Valdez” y a Antonio “el Ratón Valdez”.

A lo largo de los años 70 y 80, el Loco Valdez triunfó por cuenta propia en la televisión mexicana con sus entrañables programas “El Show del Loco Valdez” y “La Hora del Loco” en los que mezclaba el humor y amenas charlas con sus invitados. En YouTube se puede disfrutar una de sus entrevistas con el genial “Chava Flores” interpretando “Los Gorrones” y con Mauricio Garcés. Al final de su programa se tejieron especulaciones sin fin, que a la fecha se mantienen, que porque había dicho en un chiste “Bomberito Juárez” y doña “Manguerita Maza de Juárez”, la verdad nunca la sabremos.

 “Locayos, locayos” clama desde un trono el Loco Valdez, enseguida llegan Héctor Lechuga y Alejandro Suárez preguntando “Si, majestad” arrastrándose a sus pies, para escuchar una serie de instrucciones disparatadas de parte de su monarca. Un vaquero con antifaz, “el Ya mero solitario” se encuentra filosofando con su fiel compañero, un apache que le acompaña, de pronto vislumbra a los lejos una polvareda y pide le pasen sus “gemelos” para ver quiénes se acercan, el apache corre y le entrega un par de muñecos de plástico que asemejan unos bebés “aquí están tus gemelos” le dice.

En otra escena “el Ya mero solitario” ante un eventual encuentro con un grupo de facinerosos pide a su ayudante que averigüe si son “amigos o enemigos”, teniendo como respuesta que son amigos. Pasa la refriega y severamente afectado, “el Ya mero solitario” recrimina a su ayudante que le dijera información falsa, a lo cual aquel responde que no era falsa “Eran amigos, pues venían todos juntitos”.

Un salón del viejo oeste reúne a un trío singular: “El buenote, el feote y el malito” preparan alguna fechoría, aunque siempre deben posponerla por causa de “el malito” quien vive permanentemente en el baño, pues dice “Eh yo malito, yo malito” ante la risa de sus compañeros.

De nueva cuenta Maritza y Andrea, ahora se encuentran dentro de su apartamento aguardando la visita de un técnico que instalará su televisor. Tocan la puerta, Maritza abre y ambas exclaman “Chúpale pichón” al ver entrar a Alejandro Suárez con su peinado y patilla larga a la moda de esos años, saluda muy ceremonioso “Buenas tardes señoras, vengo a instalar el televisor” le invitan a pasar y Maritza cierra la puerta y se traga la llave “Chirrinchinchin gulp” y comienzan a enamorarlo; entre ellas se gastan bromas y risas cuando se les olvida el argumento: “Pellizquito de pulguita por encajosita” a veces sube de tono “Pellizquito de pulgueja por … tonteja” dicen y se carcajean, mientras Alejandro Suárez huye de su acoso, ellas lo persiguen por toda la habitación, para alcanzarlo echan hasta marometas que provocan que las pelucas se les caigan, el programa es una fiesta de risas y bromas, ese fue la clave de su éxito y la razón por la que aún hoy, medio siglo después, lo sigan programando en los canales retro.

Felices 87 años a don Manuel “el Loco” Valdez, desde hace muchos años su humor e ingenio nos ha arrancado carcajadas, haciéndonos pasar momentos inolvidables de alegría y buen humor a millones de mexicanos que nos hemos convertido en sus ¡Locayos, locayos! NI

 

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