24 de abr de 2018

*TULA: CUMBIA Y VALLENATO.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.   “Qué onda, cómo están. No vayan a creer que soy Santaclós&r


Por OFICINA | martes 27 de marzo del 2018 , 05:37 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

“Qué onda, cómo están. No vayan a creer que soy Santaclós”, les dice Celso Piña entre risas a sus seguidores que le buscan para tomarse una foto, que le autografíe un CD o algún otro recuerdo. Bromista, sencillo, saludador y virtuoso, así podría describirse a “el rebelde del acordeón”, lo mismo que a los músicos que le acompañan, entre ellos sus hermanos y su sobrino. “Rubén ¿Nos tomamos una foto?” y el baterista Rubén Piña responde de inmediato “Todas las fotos que sean necesarias. Con mucho gusto” y de inmediato posa con los solicitantes.

 

Noche de domingo de ramos, noche de cierre de feria en Tula. Un cierre de lujo con la presencia, por primera vez, de Celso Piña y su Ronda Bogotá. El pionero de la cumbia y el vallenato en Monterrey y de allí para México y el resto del mundo; ya es sabido que quienes triunfan musicalmente en Monterrey triunfan en toda la nación. La música suena poderosa, es la introducción a la Cumbia Sampuesana, un éxito de don Aniceto Molina: “La cumbia sampuesana, la que baila con ganas; cumbia sampuesana vente para acá, que el mundo te llama para parrandear; vamos a tejer un sombrero sampuesano y lo vamos a vender al continente americano; si la mata del peyón, se destaca, se destaca la nación, destaca la nación”.

 

Permítanme echarme un brinco a 1985. El sonido de la cumbia y del vallenato inundaba el ambiente de los XV años de Vianey, ella y sus amigos comenzaron a moverse al compás del acordeón, que cosa tan curiosa para mí, pues creía que el acordeón solo se utilizaba para las polkas y más estando en Monterrey, ciudad que visitaba por primera vez. “Muchachos bailen la cumbia porque la cumbia emociona, la cumbia cienaguera que se baila suavesona, vamos a bailar la cumbia porque la cumbia emociona” y por supuesto que los jóvenes seguían la letra y la música de manera cadenciosa, completamente diferente a los complicados pasos y vueltas que caracterizan a la cumbia que se ejecuta en la Ciudad de México.

 

Era claro que era único el estilo de la cumbia y el vallenato regiomontano, por supuesto herencia de la cultura musical colombiana. “Aquí los chavos bailan cumbia, igual que los chavos de México bailan las del Tri”, me decía Carlos. Añade Conchis: “La cumbia y el vallenato gustan tanto que hay grupos locales que tienen mucha fama y seguidores: Celso Piña y su Ronda Bogotá que ellos son los iniciadores; Javier López y sus Reyes Vallenatos; los Vallenatos de la Cumbia; La Tropa Colombiana, todos manejan el estilo colombiano, pues los fundadores de la Tropa Colombiana se iniciaron con Celso Piña. Hay colonias en las que se escucha y baila cumbia y vallenato de Monterrey: “la Colombia la Campana” atrás de la colonia Roma, muy cerca del campus del Tec y “la Colombia Independencia” que además alberga al santuario de la Virgen de Guadalupe, a la cual se llega desde el centro de Monterrey pasando el puente de San Luisito que cruza el río Santa Catarina.”

 

En noviembre del 2001 se anunció un concierto único en el entonces Salón 21 de la Ciudad de México: Leonardo “El Flaco Jiménez” y “Celso Piña y su Ronda Bogotá”, ambos acordeonistas. El primero toda una institución en el género del conjunto texano, con participación al lado de ídolos de la música como su propio padre don Santiago Jiménez y su hermano Santiago Jiménez Junior, los Rolling Stones, los Súper Seven, Los Lobos, los Tornados de Texas. Había que ir y fuimos a echar bailongo. Abrió “el Flaco Jiménez” acompañado por su grupo, todos texanos y grandes intérpretes de polka, chotís, corridos. El Flaco Jiménez es un gran tipo y lo demuestra posando para las fotos y saludando de mano a sus seguidores y hasta complaciendo las canciones que le solicitan: “Hay te dejo en San Antonio”, “Prenda del alma”, “Viva Seguín”, “Soy de San Luis Potosí”, “Margarita”; “Hey baby qué pasó”, “Ojos españoles”, “No nos quieren corazón”, entre muchas otras.

 

Al concluir su concierto, los técnicos comienzan a montar el escenario muy rápidamente, abundan las percusiones y se multiplican los micrófonos. La Ronda Bogotá sale a poner a punto sus instrumentos, retumba el sonido y presentan “al rebelde del acordeón”, quien vestido cómoda y tropicalmente no brinda tregua a la fiesta y comienza con “la Cumbia Sampuesana” que los asistentes bailamos con frenesí; llega el momento en que Celso invita a el Flaco a pasar al escenario para tocar juntos un par de piezas, Leonardo no hace del rogar y entra al foro saludando de mano y abrazo a los integrantes de la Ronda Bogotá, quienes lo miran con afecto y admiración. Al día siguiente repiten el show pero esta vez en el Zócalo, abriendo Celso y cerrando el Flaco, generando un gran ambiente de noche de sábado.

 

Luis Antonio y Thelma me comparten links de documentales, entrevistas e información que pueden encontrarse en Internet: “Vallenato un sonidero de vida en Monterrey”, “La historia detrás del mito Celso Piña”, “Javier López (el rey vallenato/inicio/éxitos/futuro”, “Vallenato en Monterrey”, “La Tropa Colombiana- Biografía, historia y legado musical” Por cierto, todos mis informantes para escribir la presente son mis sobrinos, son regiomontanos, una es texana, todos son bastante conocedores de la música de su región y aman y disfrutan venir a Tula, a comer barbacoa, carnitas, tacos, chicharrón, verdolagas, quelites, tortillas de maíz, beberse un pulque en compañía de familiares y amigos.

 

El cierre de la feria de marzo del 2018 fue apoteósico, el público llenó la Plaza del Nacionalismo; se bailó y se cantó con alegría. Celso llama a un vendedor de cerveza y le compra una caguama, paga con un billete de 100 pesos y antes de que el vendedor le entregue su cambio, le dice algo que hace que el vendedor agradezca y no devuelva la feria; el rebelde del acordeón manda saludos a las dependientas de los puestos de comida y deleita a su público con una selección de variadas melodías: Cumbia sampuesana; Macondo; Cumbia sobre río; Yo la veo; Los caminos de la vida; Cumbia cienaguera; Hasta siempre; Cumbia campanera; Alicia adorada; Aunque no sea conmigo, que todos los asistentes, haciendo un coro gigantesco cantaron apasionadamente; Cumbia arenosa; Reina de cumbias y un cierre fenomenal con Cumbia poder: “Luna llena mi alma de cumbia, saca de mi la locura, llévame a la luz y a la paz”. NI

 

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