19 de jun de 2018

*SONES SON AMORES

Por José Antonio Trejo Rodríguez.   “Quisiera ser como el cielo, azul y aborregado, para formarte un letrero, en un papel d


Por OFICINA | martes 13 de febrero del 2018 , 05:14 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

“Quisiera ser como el cielo, azul y aborregado, para formarte un letrero, en un papel dibujado, pa´ que sepas que te quiero y que vivo apasionado” (El Apasionado). La letra de los sones huastecos es la más amorosa que existe en el vasto repertorio de la música popular mexicana y vaya que el espectro es amplio; es poesía pura, cuyos autores ensalzan a la mujer y al amor. Permítanme demostrar mi dicho citando algunos versos de sones populares y Ustedes respetadas y apreciadas lectoras y lectores decidirán si como resultado de su lectura o de su canto, debidamente acompañado del violín, la jarana y la huapanguera, su prenda amada sería capaz de resistirse a sus encantos ¡Feliz Día del Amor y la Amistad!

 

“Al campo salgo a pasear con mi triste situación, oigo a las aves cantar y me duele el corazón, no saben cuál es mi mal, pues me mata una pasión. Perdí un amor que tenía, se me acabó esa ilusión, lleno de melancolía, enfermo del corazón, salí a los campos un día a disipar mi pasión. El que se haya apasionado, hoy no lo consuela nada, no se duerme ni acostado, solo se abraza a la almohada, se encuentra desesperado, pensando en su prenda amada”. (El Apasionado)

 

“Cuando las mariposas tienden su vuelo, se marchitan las rosas cielito lindo y caen al suelo, Y caen al suelo se oye decir, que si vuelves conmigo cielito lindo vuelven a abrir. Esos ojos tan bellos me están mirando, me están mirando, parece que con ellos, cielito lindo, me estás hablando, me estás hablando, me estás hablando y yo no te entiendo, lo que con tus ojitos bien de mi vida me estás diciendo”. (El Cielito Lindo)

 

“Cuando veo flores del campo me acuerdo de un ser querido, sin sentir me viene el llanto, no he encontrado más motivo que haberte querido tanto. Cantaron los ruiseñores cuando yo te conocí y era una noche de amores cuando contigo me vi, fueron testigos las flores de los besos que te di. Para ver la suerte mía yo me fui de jardinero, pero a mí me sucedía, que siempre estaba de duelo, la flor que yo más quería se marchitaba primero. En el día en que tu naciste nacieron todas la flores, gran placer al mundo diste, cantaron los ruiseñores cuando bautizada fuiste. (Las Flores)

 

“Agua nieve se entreteje, en el agua cristalina, que el que de amores padece toda la noche camina, en el patio se amanece, mirando pa´la cocina. Yo soy más fino que un peso, antes que me suene el suelo, la mujer que me da un beso, muy a luego se lo trueno, pero pronto recio, recio, antes que venga su dueño. Soy como el león de montaña que siempre anda agradecido, cuando miro a gente extraña no la corro antes la cuido, no se me quita la maña de querer a cuantas miro”. (El Aguanieve)

 

“Cuando ausente estoy de ti huye de mi la alegría, no hay consuelo para mi sufriendo estoy todavía desde que te conocí. Cuando la virgen te vio envidió tu hermosura y Dios un ángel mandó para sumarte criatura las virtudes que te dio. Hoja del árbol morada que con el agua se entristece, ya te he dicho prenda amada que no platiques con ese, aunque no te diga nada, pero a mí no me parece. Anoche soñé tres veces a la dueña de mi amor y le dije no me beses porque me queda el sabor, cúmpleme lo que me ofreces al pie del altar mayor”. (La Huasanga)

 

“Ahora si Rosita blanca, yo te vengo a saludar, este negrito que canta es el que te ha de llevar, porque solo no se aguanta y sin ti no puede estar. Cuando una rosa te pones, haces mi amor delirar, quisiera con mis canciones el poderte acariciar esos rizos juguetones que en tu frente veo brillar. Mujer de negros cabellos de encantadora sonrisa, déjame jugar con ellos como los juega la brisa, no más de verlos tan bellos todito me martiriza”. (La Rosa)

 

“Cuando canto la Azucena siento un dolor en el alma, que me ha robado la calma una preciosa morena. Una perfumada rosa conversó con la azucena, y también dijo otra cosa, que toda mujer morena es simpática y hermosa. Azucena inmaculada yo te canto con pasión, tú serás siempre mi amada, me lo dice el corazón, hermosa prenda adorada. Es bonita la azucena, la rosa y el fandanguito, no he sentido cosa buena como los dulces besitos que me diera esa morena”. (La Azucena)

 

“Dios al formar tu hermosura puso gran curiosidad y dijo desde su altura que en el mundo nunca habrá quien iguale a tu hermosura. Si en Málaga tu naciste pero aquí te conocí, recordarás que dijiste que tú me amabas a mí, ahora vivo solo y triste y enamorado de ti. Eres el ángel de amor que ilumina mi camino, por tu belleza y candor hemos de vivir unidos como el cáliz de una flor. Ya dejé aquellos caminos, ya anduve de amor enfermo, siento nuevos desatinos, pero si te veo me acuerdo del tiempo que nos quisimos. El tiempo que nos quisimos es imposible volver, carta y prendas rompimos, hoy cómo haremos mujer con los besos que nos dimos”. (La Malagueña)

 

“Eres conchita del mar de las playas de Tampico, sal conmigo a platicar pa´ contemplarte un ratito, no tienes que recelar, ya sabes que soy solito. Ya no me voy a bañar a la playa de Morón, por las orillas del mar me llegó la invitación, Conchita se va a casar, su novio es un caracol. Te voy a llevar al mar, a las aguas cristalinas, para que con tu mirar juntes las perlas más finas, para formarte un collar”. (Las Conchitas)

 

“Si el fandanguito no fuera causa de mi perdición, una carta te escribiera con sangre del corazón si Dios me lo permitiera. Cuando me arrimo al violín y me fijo en tu hermosura, a esto no le encuentro fin hermosísima criatura, pareces un serafín”. (El Fandanguito) *NI*

 

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