21 de jun de 2018

*EL DIA DEL PADRE Y EL MUNDIAL.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.   Jamás pudo ser más perfecto un “Día del Padre” que el que se


Por OFICINA | martes 12 de junio del 2018 , 05:51 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

Jamás pudo ser más perfecto un “Día del Padre” que el que se celebrará el próximo domingo 17 de junio del 2018. A las 10 de la mañana la selección Mexicana se medirá contra el actual campeón del mundo, la poderosa selección de Alemania y por fin sabremos de qué está hecho el equipo de todos, en el mejor marco que la fiesta del futbol puede ofrecer: la Copa Mundial de Rusia, en el primer partido de ambas escuadras. Una, la nuestra que únicamente ha llegado a jugar el famoso quinto partido siendo anfitrión en 1970 y en 1986 y en este último fuimos eliminados por Alemania en Monterrey; la otra, cuatro veces campeona del mundo y eterna animadora y favorita de los torneos europeos de naciones y de las copas del mundo.

 

Los nuestros llegan con el estigma permanente de la duda desatada en su último partido de preparación contra Dinamarca, en el que se perdió 2 a 0; a ello hay que sumarle el inexplicable sistema de su técnico, popularmente conocido como Juan “Cambios” Osorio, para el aficionado común como somos la mayoría. Antes de ello habían sido balconeados en una revista del corazón, la nota fue replicada en todos los medios posibles, por haber asistido a una fiesta la noche en la que jugaron su partido de despedida en el Azteca. Pero todo ello quedará atrás este “Día del Padre”, las familias mexicanas nos reuniremos para degustar, de acuerdo al gusto y al presupuesto de cada quien, unos chilaquiles con costilla, huevos al gusto, jugo, carnitas, barbacoa, consomé, salsa roja y verde, pan de dulce, café, leche, té, hot cakes, tacos de cabeza, chicharrón en salsa verde, frijoles de la olla o refritos con totopos y queso, tamales, enchiladas con cecina, enfrijoladas o lo que sea que gusten y manden, frente a una pantalla del cual saldrán las voces de los narradores y comentaristas de su preferencia, en mi caso serán Martinolli y el Doctor Luis García, acompañados de Zaguiño y Campos, para entre bocado y bocado disfrutar del partido.

 

Especulaciones, buena vibra y los mejores deseos, estarán presentes para acompañar a la distancia a los muchachos de la Selección encabezados por el gran Rafa Márquez igualando al gran Tota Carbajal al jugar su quinto mundial y que seguramente tendrán a Ochoa defendiendo el marco. No faltarán detalles nacionalistas: playeras verdes, oficiales o no, quizá en algunos casos sean precisamente el regalo para celebrar el “Día del Padre”; sombreros, gorras, sudaderas, en fin, todo lo que consiga reflejar el orgullo por ser mexicano. No faltarán las notas de color en las transmisiones, los memes infaltables, los comentarios chuscos y mordaces que animan todos los duelos de nuestro equipo en los mundiales.

 

En mi cabeza aparecerán fugaces, quizá breves como telegramas, todas las experiencias mundialistas vividas por la Selección desde que siendo un adolescente me volví fan de las copas del mundo: Argentina 1978 cuando Túnez y Polonia nos barrieron y Alemania nos borró de la cancha. España 1982 a la que no fuimos por haber sido eliminados y en la que se presentaron, para mi gusto, las mejores selecciones que en mi vida he visto y admirado: Brasil, la Unión Soviética y Alemania; magia, encanto, técnica del equipo de Telé Santana formado por Zico, Toninho Cerezo, el Doctor Sócrates, Dirceu, entre otros; la fortaleza y verticalidad de la selección soviética con sus playeras roja o blanca con la CCCP estampada en el pecho que desparramaba valor y enjundia sobre todo el terreno de juego y nunca se daba por vencida aun en el partido en el que fue eliminada; la fría y cerebral Alemania una maquinaria efectiva formada con jóvenes y veteranos como Rummenigge, Fisher, Littbarski que brindó el mejor partido de futbol que en mi vida he visto contra la Selección de Platiní en semifinales, que logró paralizar a todo el mundo, incluso hasta a quienes no les gustaba el futbol, cuya mayoría le iban a Francia. En la final Alemania perdería contra Italia.

 

Pensaré en México 86, partido inaugural contra Bélgica en el Azteca; me recordaré haciendo fila para comparar un boleto imposible de conseguir, corriendo hacia una pantalla gigante que el reflejo del sol no dejaba apreciar bien. Me escucharé gritar de emoción cuando los goles de México cayeron para desatar una gigante fiesta a lo largo de Calzada de Tlalpan, rociada de frías caguamas que los fanáticos compartían con familiaridad entre propios y extraños. Recordaré que el gran Rod Steward estuvo apoyando a Escocia en el estadio de Ciudad Neza. Que los alemanes tuvieron a Querétaro como sede y que de nueva cuenta fueron finalistas perdedores, ahora contra la Argentina de Maradona y de Valdano, pero que antes dieron cuenta de nuestra selección en Monterrey de manera inexplicable pues los nuestros, dirigidos por Bora, los tuvieron en un puño.

 

A Italia 90 no fuimos por haber sido descalificados en un escándalo de chachirules y desde lejos vimos como la Selección de Alemania tomó revancha en la final contra la Argentina de Maradona. En Estados Unidos 94 un simpático perrito fue la mascota oficial, la Selección de México regresaba con enjundia a una justa mundialista y de allí en adelante no ha faltado a la cita y siempre ha superado la fase de grupos, pero no ha llegado al anhelado quinto partido. Allí fue eliminada por la Bulgaria de Stoichkov, con una polémica de por medio en la que se debatieron hasta la saciedad las decisiones del técnico Mejía Barón. Brasil fue campeón derrotando a Italia. En Francia 98 Brasil repitió en la final y fue derrotado por Francia; el equipo comandado por Lapuente ha sido uno de los más espectaculares, quizá pueda compararse con el de México 86, cumplió pasando la fase de grupos y en octavos de final fue eliminado por Alemania.

 

Corea-Japón 2002 vio coronarse por quinta ocasión a Brasil que derrotó a Alemania; la Selección mexicana se repuso de una mala eliminatoria y de la mano del Vasco Aguirre llegó al mundial para encontrarse en octavos de final con su peor pesadilla en años, siendo eliminada con autoridad por el equipo de los Estados Unidos. El mundial de Alemania 2006 vio a Italia derrotar a Francia en la final. Los nuestros cayeron en octavos de final ante Argentina con un soberbio golazo de Batistuta. En el 2010 el mundial se celebró en Sudáfrica y de nuevo el Vasco Aguirre comandó a nuestro equipo hasta los octavos de final para ser devuelto por Argentina; el campeón fue España que derrotó a Holanda. En Brasil 2014 los alemanes volvieron a derrotar en una final a Argentina para proclamarse campeones; México cayó dolorosamente contra Holanda en octavos de final con el polémico “No fue penal”.

 

Ahora, en Rusia 2018, el primer partido de la Selección Nacional no pudo caer en una mejor fecha que en el “Día del Padre”. Será una gran celebración, espero que el partido sea formidable, por fin sabremos de qué están hechos nuestros seleccionados, muchos de ellos fueron Campeones Olímpicos en Londres 2012 y Campeones Mundiales en Sub 17. Ahora están en el máximo torneo de selecciones, la Copa Mundial y para ser los mejores deben derrotar a los Campeones, no pudieron tener un mejor sinodal que Alemania ¡Suerte muchachos y Feliz Día del Padre! *NI*

 

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