22 de sep de 2018

*CARMEN MONDRAGÓN “NAHUI OLIN”.

*CARMEN MONDRAGÓN “NAHUI OLIN”.   Por José Antonio Trejo Rodríguez.   La ilustración de la porta


Por OFICINA | martes 10 de julio del 2018 , 06:27 p.m.

*CARMEN MONDRAGÓN “NAHUI OLIN”.

 

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

La ilustración de la portada llamaba fuertemente la atención, una mujer joven con el cabello corto, rictus de amarga rebeldía, labios carnosos y los ojos verdes más hermosos que jamás se hayan visto, su nombre “Nahui Olin” había que comenzar a leer esa edición de “La Jornada semanal”, eran los inicios de los años 90, siete décadas después de que esa fotografía había sido tomada. Adriana Malvido, la autora del espléndido artículo fue la responsable de que la figura de una gran mujer alcanzara el lugar que merecía por sí misma. El pasado domingo 8 de julio Carmen Mondragón, Nahui Olin, cumplió 125 años de haber nacido.

 

El archivo histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional, que puede ser consultado en la Internet http://www.archivohistorico2010.sedena.gob.mx/manuel-mondragon menciona que el general Manuel Mondragón fue un militar prestigiado por sus conocimientos técnicos en el ramo de artillería, incluso diseñó y construyó un cerrojo de fusil y del cañón Saint Chaumond. Escribió libros y se encargó de diversas tareas de seguridad nacional. Se retiró en 1912, volvió a la actividad militar en 1913 junto con Bernardo Reyes y Félix Díaz en la llamada decena trágica que derrocó al apóstol Madero. Siendo presidente Victoriano Huerta, el General Mondragón fue nombrado secretario de Guerra y Marina durante un corto tiempo y poco tiempo después fue desterrado a España en donde falleció en 1922 a los 63 años.

 

Los investigadores establecen que el general Mondragón envió a su hija Carmen a estudiar a Francia, ella regresó a México casada a los 23 años de edad con un joven cadete, juntos volvieron a partir a Europa para evitar la Revolución Mexicana; se dice que en París conoció a Pablo Piccaso y a Diego Rivera. Después de ocho años se separó del militar y regresó a su país con una imagen y comportamiento que la identificaron como una mujer de vanguardia: fue de las primeras en vestir minifalda y usar el cabello muy corto. Fue acogida por sus nuevas amistades: Dolores del Río, Antonieta Rivas Mercado, Frida Kahlo, Tina Modotti, María Izquierdo, José Vasconcelos, David Alfaro Siqueiros. Posó desnuda para el famoso fotógrafo Edward Weston, puede disfrutar de las bellísimas imágenes en https://culturacolectiva.com/historia/carmen-mondragon-la-musa-que-murio-de-amor/ quizá una de sus fotografías más famosas sea en la que posa desnuda de espaldas, asoleándose, aunque la más artística es una en la que posa de perfil, desnuda, sentada en un diván.

 

“Fulgor vertiginoso, radiación destructora de la muerte, ansia luminosa de mayor esplendor”, escribió Gerardo Murillo, “el Dr. Atl”, en su poema “Nahui Olin” nombre con el que se conocería a Carmen Mondragón y con quien viviera apasionantes años. En el México conservador de los años 20 del siglo pasado, recién salido de una guerra civil, la figura de Carmen Mondragón crece y se consolida gracias a su espíritu intransigente, mujer de avanzada que en uno de sus poemas escribió: “Bajo la mortaja de leyes humanas, duerme la masa mundial de mujeres en silencio eterno, en inercia de muerte y bajo la mortaja de nieve…”

 

Un estupendo ensayo de Lorena Garrido Donoso “Dos mujeres poetas en la modernidad: Nahui Olin y Gabriela Mistral en el México postrevolucionario” puede encontrarse en Internet http://tallerdeletras.letras.uc.cl/images/59/A5.pdf del que se extrajeron los poemas de Carmen Mondragón que aquí se reproducen; además es una excelente fuente de información para quienes gusten abundar en la importancia de Nahui Olin. Para ello, también puede acudir a la exposición “Nahui Olin. La mirada infinita” que se presenta en el Museo Nacional de Arte que concluirá el 9 de septiembre.

 

Regreso a mis recuerdos de hace un cuarto de siglo, cuando la instantánea admiración por la obra y legado en la historia de Nahui Olin, al leer el ensayo de Adriana Malvido en la Jornada Semanal, me llevó erigirla como una de mis heroínas. El relato de Adriana Malvido cerró con la narrativa de los últimos días de una gran mujer que eligió vivir y también morir como ella lo quiso. Se mencionaba que vivía en condiciones deplorables, acompañada por varios gatos a los que alimentaba deambulando por las calles del centro histórico de la Ciudad de México, vivía de una pensión del gobierno federal y cada que la cobraba la gastaba dándose un agasajo en un buen restorán. Carmen Mondragón murió a los 85 años.

 

“Yo poso para los artistas que hacen cuadros siempre nuevos cuando poso y todas las veces yo soy otra cosa que ellos no han visto todavía y ellos se atormentan con nuevos cuadros que pintan para hacer una sola cosa, que es mi espíritu derramado en mi cuerpo escapándose por mis ojos”, Nahui Olin, la poeta adelantada a su tiempo, la artista siempre en movimiento, la modelo de belleza inmortal, la gran mujer mexicana Carmen Mondragón. *NI

 

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