18 de ago de 2018

*CARICATURAS DE AYER.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.   “Aquí viene Leonardo, Leonardo el león, de los animales monarca y campe&o


Por OFICINA | martes 7 de agosto del 2018 , 05:25 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

“Aquí viene Leonardo, Leonardo el león, de los animales monarca y campeón…” rezaba la cancioncilla de inicio y fin de la célebre caricatura de los años 70 del siglo pasado “El Rey Leonardo” que versaba sobre un león acompañado por su fiel paje, el zorrillo Florín, que le ayudaba a sortear las amenazas de ser derrocado por unos pica pleitos encabezados por un león flaco y sin pelo que respondía al nombre de “Sin Sesos” que además era hermano de Leonardo y su cómplice, un perro llamado “Malas Pulgas”.

 “Los Totototopos” era otra serie infantil de la misma época, un par de topos muy aguzados, uno hablaba un lenguaje no entendible, con ropa y aditamentos de apaches se enfrentaban con éxito a un par de coyotes, un coronel mal humorado y un sargento de caballería, que siempre querían desplazarlos de sus tierras. Siempre ganaban los topos apaches.

 “Savoir faire está en todas partes” decía un ratón ladrón y elegante que cenaba ricamente ataviado, con peinado de raya en medio, a la luz de un candelabro y acompañado por la suave música de un violín que tocaba su cómplice, un perro gigantesco de nombre Malamute; su archienemigo era el gato Clondike, vestido de policía montado, que perseguía a Savoir faire y a Malamute; cabe señalar que el ratón usaba una gorra de estambre durante sus fechorías que se desarrollaban en el gélido norte de Canadá. Al final de la aventura, pasara lo que pasara, la pareja de pillos siempre terminaba en las garras del gato que cerraba el capítulo con esta frase: “El gato Clondike siempre atrapa a su ratón”.

 “Mire señor Kloot” decía un caballo flaco y decadente llamado Fester, que usaba una gorra vieja de militar y caminaba con los cascos de lado, a su jinete, el Comisario Hoot Kloot, un pequeño personaje con lentes gigantes y un gran sombrero que empecinadamente y a menudo cometiendo equivocaciones perseguía forajidos por el viejo oeste; el Comisario acostumbraba achacar a Fester de todas las calamidades que le ocurrían, aunque el fuese el responsable de las mismas, le gritaba así: “Fester, caballo torpe”

 “Boris, querido Boris” clamaba “Natasha Fatale” a su cómplice Boris Malosnov, con un marcado acento dizque ruso, pronunciando muy fuerte la letra r, una delgada, alta y elegante mujer, toda una vampiresa, usaba un vestido escotado, fumaba un cigarrillo con boquilla, al dirigirse a un pequeño vestido con una gabardina, sombrero, lentes obscuros; ambos enfrentaban a Rocky, la ardilla voladora, vestido de piloto de la fuerza aérea y a Bullwinkle su copiloto, ambos usaban paracaídas. “Ahí viene Cascarrabias” gritaban unos jovencitos que viajaban en un globo aerostático, al ser perseguidos por un viejecito con grandes bigotes y montado en un dragón. Comúnmente el dragón terminaba chamuscando a Cascarrabias.

 “Lindo pulgoso” fue otro personaje perruno ataviado con un collar y luego con una bufanda, solo farfullaba y se reía entre dientes para burlarse de sus adversarios; comenzó alternando con la Abuelita de “Piolín y Silvestre” y después evolucionó a piloto de aviones con “El Barón Rojo”. Solía aparecer en los intermedios de la Hormiga Atómica “Contra el mal la Hormiga Atómica”, alternando con “Los Osos Montañeses” que vivían en la sierra y siempre peleaban por un quítame esas pajas; uno de los osos, al igual que pulgoso, solo mascullaba.

 “A dónde, a dónde, a dónde estará, mi héroe adorado, mi gran Supercan” cantaba “Dulce Polly pura sangre” una simpática perrita que al verse en apuros así llamaba a nuestro héroe, un humilde bolerito que al escuchar a su amada se dirigía velozmente a la cabina de teléfono más cercana para cambiarse y convertirse en Supercan. Una parodia de Superman, incluso los diálogos de entrada eran similares “Es un avión, es un ave, es un objeto volador. No. Es Supercan”

“Tom & Jerry” era un estelar, por eso pasaba exclusivamente los sábados casi al anochecer, se componía de 3 capítulos, 2 de ellos estelarizados por el gato y el ratón, que en ocasiones era acompañado por Tuffy, un ratón más pequeño, no por ello menos osado que siempre desafiaba al viejo Tom. La pareja del gato y el ratón que aparece en “Los Simpson: “Itchy & Scratchy” son una burda copia de Tom & Jerry. En la serie original, en su cómoda casa, solo se miraban los pies de la dueña dando instrucciones a Tom para cuidar de que no hubiera roedores; a veces triunfaba el ratón y otras tantas el gato, en algunas ocasiones aparecía en un bulldog en la serie, obviamente rivalizaba con Tom.

Otro estelar de fin de semana era “El Correcaminos” que con su clásico “bip bip” hacía que el Coyote, en México se le conoció como “Rufo el Coyote”, pasara malos momentos en su obstinación por merendárselo, apoyado por artefactos de la marca “Acme”. La velocidad del Correcaminos era mítica, su principal arma en contra de su obstinado depredador.

Aunque la caricatura estelar entre todas era “La Pantera Rosa”, el flaco personaje mudo, que vivía aventuras psicodélicas y graciosas en compañía de personajes con forma de huevo. La Pantera Rosa también fumaba un largo cigarrillo con una boquilla. Su llegada y salida del escenario se daba en un auto de carreras, del cual descendía también “El Oso Hormiguero y la Hormiga”, el Oso vestía una camiseta y siempre perseguía a la Hormiga para devorarla, ellos actuaban como intermedio a las aventuras de la Pantera. Otro personaje de la serie era “El Inspector” sagaz personaje detectivesco, con gabardina y sombrero, acompañado por su ayudante el policía francés Toto a quien el inspector reprimía continuamente: “No digas si, di oui”.

Aún pueden encontrarse en YouTube algunos episodios de estas caricaturas de hace 40 años, si en ese entonces Usted las vio, puede volver a disfrutarlas, pero por favor “No diga si, diga Oui”. *NI*

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