22 de oct de 2017

*BRONCO EN TULA.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.   A finales de los años 80 una conocida estación del Núcleo Radio Mil tran


Por OFICINA | martes 12 de septiembre del 2017 , 05:44 p.m.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

 

A finales de los años 80 una conocida estación del Núcleo Radio Mil transmitía un programa cada martes a partir de las 9 de la noche conducido por una joven mujer cuyo nombre no recuerdo, tampoco el título del programa, lo que puedo decirles es que la programación era formidable, tocaba mucha música de conjuntos de Texas, por ejemplo: “El Flaco Jiménez”, “Esteban Jordán”, “Little Joe y la Familia”, “Roberto Pulido y los Clásicos”, “Santiago Jiménez Junior”, “Tony de la Rosa”, “Valerio Longoria” “los Tornados de Texas”, así como grupos históricos de la música norteña de México como “Los Donneños”, “Los Cachorros de Juan Villarreal”, “Mario Saucedo” y gratísimas novedades de la misma línea musical como “La Mafia” de Houston, Texas y un grupo originario de Apodaca, Nuevo León llamado Bronco.

El genial Humberto Álvarez tuvo un programa similar en Radio Educación.

La conductora del programa del NRM se enorgullecía de haber acudido a la presentación de la más reciente grabación de un grupo llamado “Bronco”, que incluía “Una chicanita que baile con Ramiro, el acordeonista del grupo”, decía y enseguida se escuchaba la fabulosa melodía “Atrapado” con un ritmo tan poderoso, muy dinámico y una letra fresca interpretada por Lupe Esparza que, en efecto, te atrapa desde el primer instante, te dan ganas de bailarla, de aprendértela para cantarla de memoria a tu novia y además se convierte en una de tus favoritas y deseas que se vuelva una clásica de la música regiomontana: “Se me metió tu amor, tan de repente, me tienes atrapado sin salida…” Enseguida ponía la no menos grandiosa “Un golpe más”: “Tengo tantas cicatrices en el alma, que aunque quieras lastimarme no podrás…”

 “Sergio el bailador” se convirtió en un ícono de la música de Bronco, con el correspondiente estilo de baile “jalao” que hasta a las jóvenes colaboradoras del Instituto Nacional de Salud Pública contagió, gracias a la aparición de Bronco en el programa estelar del Canal 2 conducido por la gran Verónica Castro “Mala Noche No”, lo que les hace ganar popularidad en todo México.

La alegre música que sale de los instrumentos de José Luis “Choche”, su hermano Javier, Ramiro y Lupe inunda los salones de baile y escapa por las bocinas de las radio grabadoras y aparatos estereofónicos que incansablemente reproducen sus discos y cintas y vuelven como estelarísimos al programa sabatino de Verónica Castro que se convirtió en un templo para la música grupera: “Furia Musical”. “Una, dos, tres, las heridas son, las que me atormentan, las que lastiman mi corazón…”

Ese nuevo movimiento musical se había gestado en la Sultana del Norte, los programas de televisión local como el de Jesús Soltero impulsaban a los artistas más talentosos, tal y como Johnny Canales lo hacía en los Estados Unidos, con presentaciones en vivo en sets modestos, videos producidos con escasos recursos que incluso se volvieron clásicos y pueden ser vistos en YouTube, eso sí, colmados de público cálido y fiel que seguía a Bronco y a sus colegas, como antesala al gran éxito que les esperaba. “Yo le quisiera mandar decir, que si las almas cantan canciones, que si en el cielo tienen guitarras, para cantarles a los amores. Y si él me manda decir que sí, que nos separe cuatro lugares, porque algún día ¿Cuándo? No sé, volveremos a ser cuatro locos y él, otra vez cinco…”

 

El enorme autobús Anáhuac llegó de madrugada a Monterrey, la característica bruma matinal de la zona metropolitana hace pensar que hay un clima al menos fresco, lo cual está alejado de la realidad, en las paradas de autobús se observa a “la raza” vestida con short y camiseta, no hay que darle más vueltas, hace calor. Las bardas y pendones avisan que esa noche en un gran salón de San Nicolás se presentará Bronco y un grupo texano liderado por una guapa cantante “Selena y los Dinos”.

Más adelante, en otros pendones y bardas se anuncia que en Guadalupe actuarán, también esa noche, Los Tigres del Norte, Ramón Ayala y sus Bravos del Norte, Los Invasores de Nuevo León todavía con Lalo Mora y Javier Villarreal, Los Traileros del Norte, Grupo Ladrón. Dos grandes festines musicales en una sola noche, que popularmente se conoció como “El reto del siglo” para ver quienes convocaban más público y cabe señalar que era con boleto pagado. Esa noche en familia decidimos ir al baile a Guadalupe, al igual que otras 100 mil almas. Por su parte otras 70 mil personas se fueron a San Nicolás ¡Impresionante! Esos bailes tuvieron más asistentes que un juego de futbol en el Universitario, el Tecnológico y el Azteca juntos. “Con zapatos de tacón, las nenas se ven mejor, que con zapatos de piso…”

Con gran pompa se difundió que en el horario más familiar de la televisión mexicana, al caer la tarde en el Canal 2, pasaría “Dos mujeres un camino” una nueva telenovela estelarizada por la estrella juvenil Biby Gaytán, la diva Laura León “la Tesorito”, con grandes críticas del público por la presencia estelar como galán del otoñal Erik Estrada “Poncharelo” en Chips Patrulla Motorizada, una popular serie norteamericana de los años 70, el primer actor Enrique Rocha y por supuesto Choche, Javier, Ramiro y Lupe, intérpretes de la banda sonora del mismo nombre de la telenovela.

La trama de “Dos mujeres un camino” se desarrollaba en Tepeji del Río, por lo que en casa de “la Tía Lucía” originaria al igual que su familia, “los Monroy”, de San Mateo, en Tepeji, pero avecindadas en la Colonia Agrícola Oriental de la Ciudad de México; las actividades se paralizaban y se veía la novela sin importar los comentarios chuscos de los jóvenes de la familia que preferían ver películas, pero que al fin se divertían sufrían, se indignaban y lloraban al paso de la historia. “Era un domingo de baile, que muy contenta llegaste, cantando y bailando cumbia, Diosito quiso llevarte, porque le faltaba un ángel, y a ti te había señalado, quería mirarte bailando y cantaras a su lado…”

Esta noche del 13 de septiembre de 2017 en la apertura de la Feria de Fiestas Patrias en Tula, con su maravillosa música Bronco convertirá a la Plaza del Nacionalismo en una inagotable fuente de miel, de chocolate, de azúcar y piloncillo, al cantar para 10 o 12 mil tulenses, quienes por supuesto les acompañaremos entonando sus maravillosas canciones que tienen la virtud de que, al escucharlas, podemos identificamos en ellas ¡Ese es el gran acierto de Bronco y su enorme aportación a la cultura musical de México!: “Mi chica difícil”, “Otra vez el amor”, “Mal amor”, “Los castigados”, “El Sheriff de chocolate”, “Mírenla”, “Aunque no me quieras”, “Adoro”, “Que te han visto llorar”, “Que no quede huella”, “Si te vuelves a enamorar”, “Amigo Bronco”, “A qué le tiramos”, “Nunca voy a olvidarte”, “Un fin de semana”, “Quiéreme como te quiero”, “Échame a mí la culpa”, “Corazón duro”, “Te quise una vez”, “Libros tontos”, “Déjame amarte otra vez”, “Pastillas de amnesia”, “Naila”, “No nos vamos a olvidar”.

Quizá tengamos que cantar “Llorando bajo la lluvia”, sin olvidar las “Lágrimas sal y limón”. No se los vayan a perder, la entrada es gratis ¡Allá nos vemos! “Hace ya un año, seis meses, dos horas, morena que no te veo y me parecen un siglo veinte años por tus desprecios…” NI

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