17 de oct de 2017

“THEOS”

“Un cosmonauta soviético, en conferencia de prensa, declaró solemnemente: “Durante mi viaje espacial  Busqué p


Por OFICINA | viernes 21 de julio del 2017 , 06:13 p.m.

“Un cosmonauta soviético, en conferencia de prensa, declaró solemnemente: “Durante mi viaje espacial 

Busqué por todas partes a Dios y no lo encontré,

Luego, Dios no existe”.

 

Pensamientos y reflexiones

 

Para: José Pablo

De: Octavio Ernesto

 

 

“THEOS”

 

 

Claro que no todos los argumentos de los ateos son tan infantiles como el “argumento” del cosmonauta, motivo por el cual me voy a permitir dar un breve esbozo sobre el pensamiento de algunos filósofos, en lo relativo a Dios.

Antes se decía: Dios y el hombre. Ahora se dice: o Dios o el hombre. Y como se quiere salvar al hombre, se niega a Dios. El problema es: ¿dónde está la realidad y dónde el mito? Si Dios es una realidad, el hombre es un mito.

El mito esta en Nietzsche que proclama: Dios ha muerto, o en la palabra de Dios que dice “yo soy el ser”.

Hay, pues en Nietzsche el deseo explícito de ser Dios: “no puedo dejar que Dios me supere”. Por eso exclama por boca de Zarathustra: “Si hubiera Dios, ¿cómo soportaría no serlo?”.

Por otro lado Jean Paul Sartre niega a Dios porque  A).- el hombre es libre,  B).- Dios es absurdo, y  C).- Dios es inútil.

 Merleau-Ponty niega a Dios no tanto para exaltar Al hombre, sino más bien para comprenderlo, recurrir a un fundamento absoluto distinto del hombre – asegura Ponty  es destruir lo que se quiere fundamentar.

El absoluto es un puro nombre. Y aunque “es propio del hombre pensar a Dios, eso no quiere decir que Dios exista”.

Según Hartmann se debe restituir al hombre lo que los hombres han atribuido a Dios. Si existe Dios, el hombre no puede ser libre porque Dios como omnipotente, tendría que obtener infaliblemente, aun en el hombre, lo que intenta. Entonces el hombre  quedaría destruido en lo más íntimo: perdería en autodeterminación. Por tanto, o dios o el hombre; no pueden coexistir los dos.

Albert Camus niega toda apertura a un ser trascendente, su ateísmo es también humanismo, Camus niega a Dios por que existe el mal y por que el hombre es libre.

El problema del mal es una idea central en la obra de Camus, el mal es una dimensión  humana. Entonces podemos sintetizar así el pensamiento camusiano: si Dios existe, es infinitamente bueno y no puede permitir el mal, especialmente el dolor de los inocentes: pero el dolor existe: Luego Dios no existe.

Camus niega también a Dios porque si existiera dice el hombre no sería libre: “No puedo concebir una libertad dada por un ser superior”. De aquí el absurdo porque en el mundo nada tiene sentido, no hay valores, no hay moral. Por eso exclama “el único dato para mi es el absurdo”.

Uniendo las dos razones Camus concluye: “O nosotros no somos libres y Dios todopoderoso es responsable del mal, o somos libres y responsables, y en este caso, Dios es todo poderoso. Es claro que en la filosofía Camusiana no queda lugar para Dios porque “EL REBELDE QUIERE SER TODO…… O NADA“. Y “Dios, usted sabe que es nada para mí”.

El ateo puede ser sincero en su negación, pero lo que niega no es Dios: niega su concepto de Dios porque todo ateo se forja un Dios para después negarlo. Radicalmente el ateísmo es substitutivo: el ateo niega a Dios por que él quiere ser Dios. Para Carlos Marx, Dios es una ilusión, un reflejo del hombre. Más aún, la afirmación de un ser necesario y exterior al hombre es contradictoria puesto que el hombre socialista se crea así mismo, y como, además, el hombre y la naturaleza son el ser, no hay más fuera de la naturaleza y del hombre.

El Marxista es “Hombre sin Dios” porque “El hombre es el ser supremo para el hombre” el hombre es Dios, por eso es que el hombre se auto crea y hace imposible otro Dios.

Desgraciadamente vivimos en un mundo sin Dios y sin rumbo que cree haberse librado de Dios y encontrado la paz y la felicidad, pero que va sumergiendo en un devenir sin sentido y sin termino porque se va forjando ídolos temporales que substituyen a Dios-Ídolos de poder, de riqueza, de placer, de celebridad…-

Posteriormente, y a manera de conclusión me voy a permitir dar lectura a una canción popular que dice:

Como no creer en Dios, si me ha dado los hijos y la vida.

Como no creer en Dios, si me ha dado la mujer querida.

Como no creer en Dios si lo siento en mí pecho a cada instante, en la risa de un niño por la calle, o en la tierna caricia de una madre.

Como no creer en Dios, si me dio la mano abierta de un hermano 

Como no creer en Dios si me ha dado la tristeza y la alegría de saber que hay una mañana cada día por la fe, la esperanza y el amor.

Es Cuanto…

Nota: Libro “Filosofía del absoluto”. Autor Sanabria.

 

ÚLTIMAS NOTICIAS

PUBLICIDAD

ARCHIVO