24 de abr de 2018

*PEÑA DEL DIBUJO: PINTURAS RUPESTRES AZTECAS DE AJACUBA, HIDALGO.

Parte  1 de 3   Por Carlos  Hernández Reyes Investigador del  Centro INAH-Hidalgo   CÓMO LLEGAR Se pued


Por OFICINA | sábado 24 de marzo del 2018 , 10:40 a.m.

Parte  1 de 3

 

Por Carlos  Hernández Reyes

Investigador del  Centro INAH-Hidalgo

 

CÓMO LLEGAR

Se puede llegar a Ajacuba  -que es cabecera municipal- desde la ciudad de México o de Pachuca. Por México hay que abordar en la Terminal Central del Norte un autobús de la línea Valle del Mezquital o de la LUSA (Líneas Unidas S. A.) rumbo  a Atotonilco de Tula y bajarse en Tlaxcoapan. De ahí tomar un autobús a Ajacuba (que viene de Tula) o un taxi colectivo. Por Pachuca en la Central de autobuses se toma un camión de la línea Valle del Mezquital  con destino a Tula, vía Ajacuba y hay que bajarse en este lugar. Para evitarse contratiempos se sugiere acudir a la Presidencia Municipal o a la Casa de Cultura para solicitar apoyo y que alguien lo lleve a las pinturas rupestres.

Del centro de la población se camina hacia el sur hasta donde se encuentra la Peña del Dibujo. Este refugio rocoso se localiza en la barranca del Tejocote, ladera oriente del cerro de la Cuchilla Larga en el rincón de los Lobos. La vegetación general es de xerófitas: nopales, cactus, garambullos, cardones así como hay también cerca del refugio rocoso vegetación densa de mezquites y pirus cubiertos de heno.

NOMBRE DEL LUGAR

El abrigo rocoso es llamado por los vecinos La Peña del Dibujo, debido a una serie de pinturas rupestres de color blanco plasmadas directamente sobre la roca. Francisco Javier Clavijero en su Historia Antigua de México refiere la preparación de la pintura blanca a base de la piedra chimaltizcatl después de calcinada; para dar firmeza a sus colores los indígenas usaban el jugo del tzautli (una orquídea) y el aceite de chía. La piedra que menciona Clavijero debe ser una caliza. Cal apagada, jugo de orquídea y aceite de chía son los ingredientes de la pintura blanca. Fernando Martínez Cortés lo llama tzacuhtli y dice que es el principal adhesivo que usan los nahuas como pegamento o aglutinante. Citando a Francisco Hernández se refiere a este producto “que usan los indios y principalmente los pintores, para adherir más firmemente los colores de suerte que no se borren fácilmente las figuras”.

La pintura rupestre surgió en la región franco cantábrica de Europa (sureste de Francia y norte de España) en el Paleolítico Superior entre 40,000 y 10,000 años a.C. y de ahí se fue difundiendo durante milenios a todos los continentes: África (Sahara), Asia (Siberia), América (Patagonia) y Oceanía (Australia) con los grupos de cazadores que la utilizaban en sus ritos mágicos propiciatorios de la caza.

Es un arte asociado a grupos de cazadores cuyo propósito era favorecer la caza de animales. A fines del paleolítico, hace 10,000 años, la pintura rupestre ya había llegado a la Patagonia Argentina como lo prueban las pinturas de la cueva de los Toldos asociadas a una cultura de cazadores paleolíticos, estudiadas por el prehistoriador Oswaldo Menghin.

 

HISTORIA DEL SITIO

Este refugio rocoso debió funcionar como un adoratorio natural para llevar a cabo ceremonias mágico-religiosas dedicadas a los dioses aztecas, entre ellos a Ehécatl – Quetzalcóatl, dios del viento, o a Xiuhtecutli, dios del fuego. En México, según el prehistoriador Pedro Bosch-Gimpera, se hallan representaciones de arte rupestre que entran de lleno en el simbolismo de las altas culturas, apareciendo en ellas divinidades de las religiones mesoamericanas.

Al noroeste de este abrigo rocoso, a unos 2 kilómetros, en el cerro Ponhza, se encuentra la zona arqueológica de Axocopan: “Lugar de aguas agrias” que según el investigador Robert H. Barlow fue capital de una de las provincias norteñas del imperio azteca. Esta región llamada Teotlalpan, en que se encuentra Axocopan, fue conquistada por Moctezuma I entre 1440 y 1450 e incorporada al imperio azteca, según consta en la lámina VIII, fig. 13 del Códice Mendocino. Con la conquista pasó a ser una provincia tributaria que entregaba, junto con sus poblaciones sujetas, 800 cargas de mantas ricas pequeñas, 400 cargas de mantas pequeñas con borde blanco y negro, 800 cargas de mantas pequeñas blancas, 400 cargas de enaguas y huipiles, 42 trajes de guerreros con escudos, 4 trojes: una de maíz, otra de frijoles, una de chía y otra de huahutli  y 400 cántaros de miel de maguey espesa.

Las pinturas rupestres y la zona arqueológica son contemporáneas. *NI*

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