13 de dic de 2017

*LA ARQUEOLOGÍA DE HUASCA DE OCAMPO, HIDALGO. Parte 2 de 3

Por Carlos   Hernández  Reyes Investigador del  Centro INAH-Hidalgo POCA   TEOTIHUACANA Hay un prolongado lap


Por OFICINA | viernes 28 de julio del 2017 , 06:21 p.m.

Por Carlos   Hernández  Reyes

Investigador del  Centro INAH-Hidalgo

POCA   TEOTIHUACANA

Hay un prolongado lapso temporal del que no tenemos evidencias  arqueológicas, no es que no existan,  simplemente que  no se  han  localizado. Y es  hasta  el  Horizonte Clásico, de  200  a  800 años d.C., la época de mayor desarrollo de las culturas  prehispánicas de  México y de la  América Central, cuando  en las   zonas  arqueológicas de este  municipio   se encuentran  figurillas de barro y recipiente  de cerámica  característicos   de  la cultura   teotihuacana,   es  decir  que  durante el  Horizonte Clásico, Huasca formó  parte  del Estado   Teotihuacano, que fue el más  extenso  e  importante  de la región conocida  por  los  investigadores como  Mesoamérica y cuya  influencia  al  norte   llegó  hasta  el  Ixtepete, Jalisco  y  al  sur  hasta   Guatemala  y  Honduras  en Centroamérica. Tal vez  la  importancia  de  Huasca   para  los  teotihuacanos  fue  la cercanía  de  los  yacimientos de  obsidiana  de  la  Sierra de las  Navajas.

Las  figurillas  teotihuacanas corresponden a los  periodos  II  y III,  este   último   es denominado Xolalpan  que se  ubica de 450  a 650  d.C.   que  es la  época  de  florecimiento   de la cultura  teotihuacana.

De la  época  de la  caída de la  gran metrópoli teotihuacana entre  650   a 900  d.C.  no tenemos  evidencias,  ni tampoco   del   Posclásico   Temprano  de  900  a 1 200 d.C. no  creemos  que no  existan,  sino que  no  los  hemos   visto en la  colección   del  sr. Francisco  Guzmán  Villa  que es la base  de   esta  sala  arqueológica  y de  quien  hemos  registrado la colección que se  exhibe  en  este  recinto.  Tampoco  hemos  identificado   materiales arqueológicos de  la época tolteca.

Arqueologia1: Cabecitas de  barro  teotihuacanas

Arqueologia 2: El dios  enmascarado, cabecitas  de  barro  de  Xipe  Tótec

 

Arqueología 3: Cabezas de  figuritas   teotihuacanas  de  diferentes  zonas  arqueológicas de  huasca

ÉPOCA  AZTECA

Durante  el  Post  Clásico Tardío,  de  1300  a  1500 d.C.  hay vestigios de la  ocupación azteca   de  Huasca.  De ésta   cultura  hay figurillas y hasta   pequeñas representaciones de  pirámides de  barro  con su  templo superior, tal vez maquetas, semejantes a las que se  han  encontrado en las  excavaciones  arqueológicas del centro  de la Ciudad  de  México. Además de  figurillas, hay   pequeñas  esculturas  aztecas de  basalto.   En esta   época  Huasca   estaba   bajo  la  dominación  azteca  y era  tributaria  de la  Triple  Alianza formada por Tenochtitlán, Texcoco  y  Tacuba, como aparece   representado en  la  Matrícula  de  Tributos  y en  el   Códice  Mendocino,   que es  una  versión colonial de la Matrícula, mandada  hacer en  papel  europeo  por el virrey de la  Nueva España  don  Antonio  de Mendoza.  En estos documentos pictográficos aparece  representado  el  jeroglífico  de Huasca   que es  un  pie  sobre  un  círculo y que se ha interpretado  como  “Lugar  donde  se  elaboraban preciosas mantas de  algodón”. Además de  Huasca están representados en la Matrícula de  Tributos Atotonilco el  grande,  Acaxochitlán,  Hueyapan,  Singuilucan  y Tulancingo.  Todos  estos señoríos  en la  época  azteca  estaban encabezados  por  Atotonilco  el  Grande  que  era  la cabecera de  estas poblaciones y era en donde  se  concentraban  los   tributos  que se  entregaban  a los  aztecas. *NI*

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