25 de abr de 2019

*BRASEROS CEREMONIALES AZTECAS DESCUBRIMIENTOS EN LA ZONA DE ARQUEOLÓGICA DE TULA.

Por Carlos  Hernández Reyes Investigador  del  centro INAH-Hidalgo   En agosto de   1969   durante l


Por OFICINA | viernes 5 de abril del 2019 , 05:59 p.m.

Por Carlos  Hernández Reyes

Investigador  del  centro INAH-Hidalgo

 

En agosto de   1969   durante los trabajos de exploración  del  juego de  pelota 2 de la  zona  arqueológica de Tula,  Hidalgo  dirigidos  por  el  arqueólogo   Eduardo   Matos, llevé  a cabo  la  exploración del  juego de pelota 2 de Tula, descubriendo  braseros  ceremoniales  aztecas  que  damos  a conocer  en este  escrito.

J U E G O  D E   P E L O T A  2

Esta  cancha  limita la Plaza Central de la zona  arqueológica de  Tula en su lado poniente; su ubicación preferente indica la  importancia de este monumento. Mide 114 m de largo. Está  orientada de norte a sur. En la parte exterior central de  los patios cabezales se  encuentran  salientes  rectangulares  que  sirvieron  de  basamento  a  pequeños  templos hoy  desaparecidos.

Durante  la  exploración de agosto de 1969, que estuvo a  mi cargo, coordinada por el  arqueólogo Eduardo Matos, los trabajos se  efectuaron  a partir de  la  mitad oriente  del juego hacia el norte y en el  interior  del mismo. Posteriormente se  pudo  establecer  que en el exterior de la plataforma lateral poniente, se encontraron restos de dos escalinatas  sucesivas que corren a todo  lo  largo de ella, pero  aparentemente las dos  toltecas.

En el extremo de la plataforma oriente, que da hacia la plaza, en el lado norte apareció un basamento piramidal de muros en talud rematado por una cornisa vertical, con fachada al oriente, sobre  la  que estaba  un templo ahora desaparecido. Había  burdos  muros  exteriores y una  escalinata posterior  de piedras  irregulares.  En la exploración de  este monumento se  localizaron dos  figurillas  aztecas una  representa  a una  diosa  con flores  y la  otra  a  Ehécatl  Quetzalcóatl. Actualmente  se  exhiben  en la  Sala  Azteca  del  Museo Nacional  de  Antropología.

En la parte sur de la misma plataforma oriente, después de una larga  banqueta, se localizó un altar, con escalinata  hacia  la plaza central. Dice Eduardo Matos en el libro  Descubridores  del  pasado en  Mesoamérica, página 319, que “En la parte exterior que da a la  gran  plaza [el juego de pelota 2] tiene  un  aposento con  dos  pilares  y  al fondo un  pequeño altar decorado con círculos rojos. Varias piezas cerámicas fueron recuperadas en los muros cercanos”.

Este aposento fue explorado por el arqueólogo Gerardo Cepeda Cárdenas quien al excavar en el interior del altar descubrió varios braseros aztecas, por lo que este  aposento debe corresponder a esa cultura. Exploramos  y  reconstruimos la  banqueta  norte  de  este  monumento,  y a los  15.47  metros  se  encontró  otra   banqueta  pero más ancha que se estaba  cubierta  de  muros burdos.  En la parte superior entre  las dos  banquetas  se  encontró un brasero  trípode con  soportes  en  forma  de  cráneo  humano que fue enviado  con el  restaurador Carlos  Sigüenza al  Museo Nacional de Antropología  para su  restauración.

También  en la  parte  superior, entre la  banqueta  norte  del  altar y  la otra   que  apareció  inmediata  a  esta, se encontró  una  ofrenda de dos  grandes  sahumadores colocados  opuestamente con los  mangos  hacia  adentro en forma de fémur humano. Los mangos  tienen forma de  fémur  humano y el recipiente  donde  se ponía  el copal, de cráneos humanos. Fueron también enviados para su restauración  al  Museo Nacional de Antropología  y  uno de ellos ya restaurado, se  publicó en   los Anales  del INAH, época  7ª.,  Tomo II, 1969, SEP,  México  1971, pág. 17  Lám. 4.

En excavaciones llevadas a cabo al oriente  del Juego de Pelota  2,  localizamos  cuatro braseros que tienen en el borde una serie de aplicaciones rectangulares y ovales selladas con representaciones glíficas, reborde basal en forma de trenza y soportes esféricos huecos con perforaciones triangulares. Dos están completos y dos  fragmentados; fueron enviados para su restauración al Museo Nacional de  Antropología.

El arqueólogo Manuel Gamio, publicó en la página 275 fig. 112, volumen 2 de  La población del  Valle de Teotihuacán, edición facsimilar que editó el Instituto  Nacional Indigenista, un brasero que fue  localizado en el lugar que  ocupó el  antiguo  Templo Mayor de  México que es igual a los cuatro  encontrados  en Tula. Agrega  Gamio que de estas  vasijas  se  han  encontrado otros dos  ejemplares  idénticos.

Burdos  muros de piedra, colocados paralelamente al interior de la cancha, construidos por los aztecas, redujeron las dimensiones de la cancha tolteca. Finalmente una especie de  horno  circular  fue construido en el muro interior de la cancha  central, del lado oriente, y numerosas casas populares aztecas ocuparon la superficie de la plataforma oriente del  Juego   de  Pelota 2.

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