19 de nov de 2017

Toman alcaldía; exigen cierre de restaurante-bar

Por Marisol Martínez Cruz. TLAHUELILPAN, Hgo.- Un poco más de 80 vecinos encabezados por el ex alcalde Rosendo Cruz Rufino y su hermana


Por OFICINA | viernes 20 de octubre del 2017 , 07:30 p.m.

Por Marisol Martínez Cruz.

TLAHUELILPAN, Hgo.- Un poco más de 80 vecinos encabezados por el ex alcalde Rosendo Cruz Rufino y su hermana, la ex candidata a la alcaldía, la mañana del jueves 19, tomaron la presidencia municipal como medida de protesta debido a la reapertura del restaurante-bar "Barrio Latino" que está a un costado de la nueva iglesia y dicen los católicos es una ofensa para sus creencias.

La gente exige la clausura definitiva del local con licencia de restaurante-bar ubicado en la calle Hombres Ilustres, por ello decidieron juntarse la tarde del jueves y recalcarle al alcalde que existía un convenio donde ese lugar sería clausurado.

Rosendo Cruz, con palabras altisonantes exigió la clausura de ese negocio y católicos que exigen respeto por su templo le hicieron segunda.

Todos con pancartas, las cuales pegaron en la fachada de la presidencia le exigían "justicia", además calificaban su gobierno como nefasto.

La gente aseguraba que el establecimiento incumple con la disposiciones jurídicas, porque está a un costado del templo religioso y lo califican como un asunto violatorio a sus creencias y sobre todo a las leyes.

Entre los gritos, se escuchaba que el alcalde solapa el funcionamiento de ese lugar por ser el propietario Henry Pedraza Cruz, quien actualmente es secretario general del comité municipal del Partido Revolucionario Institucional, esto, no tanto por el partido, sino por su parentesco.

Trascendió que Pedraza Cruz promovió una demanda de amparo con ayuda de su abogada, Magali Jazmín Díaz Serrano (ex candidata del Partido de la Revolución Democrática a la presidencia municipal) ante el juez segundo de distrito con sede en la ciudad de Pachuca de fecha 26 de septiembre del año en curso.

El asesor jurídico del gobierno local, Adrián Cerecedo Ortiz y el  secretario general municipal Oscar Palacios Mendoza, atendían a la gente y auguraban que pasadas las 10:00 de la noche el alcalde los atendería.

Durante la larga espera, hubo gritos de protesta, exigencias y hasta conatos de riña, ya que la gente se molestó porque, la juez conciliadora, María Eugenia González Ortiz, les pedía que se fueran.

Hubo momentos de tensión, la gente discutía con los funcionarios que querían salir de la presidencia y los católicos no los dejaban.

Fue hasta las 11:00 de la mañana que fueron atendidos por el alcalde, quien les hizo ver que el propietario ya había iniciado un amparo, pero esto la gente no lo entendió y exigió el cierre definitivo porque dicen da mal aspecto a su templo religioso.

La gente platicó a Nueva Imagen que en el mes pasado se firmó una minuta entre el gobierno local y el representante de gobernación en la región de Tula,  Francisco Partido Rodríguez, en la que quedó estipulado el cierre definitivo del antro.

Pero que el pasado jueves fue reabierto durante todos los días de feria argumentando que tienen un amparo.

La gente enfurecida, aseguraban tomar medidas más drásticas en caso que el alcalde no los atendiera, pero finalmente éste optó por una vez más darle la razón a los católicos que se sienten ofendidos por el restaurante-bar y será clausurado. *NI*

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