21 de sep de 2018

Asilos sin control de autoridades

*En Atitalaquia la casa hogar para adultos mayores, un caso Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA   ATITALAQUIA, Hgo.- Un portón bicolor, s


Por OFICINA | martes 3 de julio del 2018 , 05:54 p.m.

*En Atitalaquia la casa hogar para adultos mayores, un caso

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

 

ATITALAQUIA, Hgo.- Un portón bicolor, sin anuncios, una construcción que grita abandono, no solo porque el tiempo se le vino encima, sino porque no hay signos de mantenimiento continuo, es lo que primero se observa en esa casucha que parece vecindad de antaño.

A la entrada un hombre atiende, porta una camiseta que ya perdió la blancura, en un cuarto que hace las veces de oficina y de consultorio médico; así lo indica la cama ya de mucho uso y los medicamentos en un estante. Habla de una doctora que es la responsable del asilo de ancianos.

En ese momento no se encuentra la mujer, pero el que atiende asegura ser terapeuta, pero ni su actitud ni su vestimenta dan cuenta de ello; “cobramos 8 mil pesos al mes si quiere que su familiar tenga habitación sin compartir y 5 mil 500, compartida”.

La casa hogar para adultos mayores o Centro Geriátrico Hacienda San Francisco, ubicada en la calle Santos Degollado, explica el hombre, ofrece alojamiento indefinido, cuidados a domicilio, postoperatorio por mes o semana, o guardería. Pero aclara que es mejor que el adulto mayor se quede en el lugar donde recibe las tres comidas del día.

Se les ayuda a bañar y tienen actividades recreativas, explica el hombre lamentándose de que no se encuentre la doctora porque es ella la que tiene mayores informes. Busca en vano documentos para dar mayor explicación de los servicios y que no se le vaya el cliente.

Termina hablándole a quien asegura es la responsable de la casa de reposo del adulto mayor. Por fin halla junto con un tríptico escrito con faltas de ortografía, papeles amarillentos donde se detallan los requisitos del ingresado y del o los responsables del mismo. Además de las prendas personales y artículos de primera necesidad para el anciano.

Desde ropa, pijamas, toallas, artículos de aseo personal, ropa interior, zapatos, tenis, hasta toallas húmedas, caja de guantes de látex, pañales, calzón pañal y cubre camas. Y si el adulto mayor requiere de curaciones, los familiares tienen que llevar el material necesario; y si lo requeren equipo de monitoreo de signos vitales, glucómetro y accesorios de traslado como andadera, silla de ruedas, bastón o muletas.

También solicitan historial médico del ingresado, recetas de control actuales, carnet al corriente de citas, estudios recientes, nombre de clínica u hospital, tipo de sangre, control de horario de medicamentos y saber si se les puede dar rehabilitación física, así como sus alergias.

Todo parece en orden, no así los permisos por ejemplo de Protección Civil que dice el hombre de la camiseta amarillenta tener y que no muestra; o el de Salubridad que tampoco se observa pegado en la pared como suelen hacer algunas empresas o negocios.

Lo que tienen especificado también en una hoja amarillenta es el horario de los ingresos de guardería, es decir cuando los adultos mayores no se quedan a dormir. Entran 7:30 de la mañana y salen 18:30 de la tarde; reciben en tal caso desayuno y comida y aseguran que les dan actividades ocupacionales, cognitivas lúdicas, recreativas y festejos.

Con costo adicional dan servicio de traslado a la cita en la clínica del ingresado y servicio de rehabilitación física. Todo esto ocurre al interior y fuera de, a pesar de que pocos vecinos saben que tras el portón bicolor hay un lugar de reposo para ancianos o quizá no quieran dar información.

Pero dentro se observa un lugar no apto para una estancia digna de los adultos mayores; por lo menos a cuatro de ellos se les observa, uno sentado en el pequeño patio techado, a otro en una silla de ruedas con una pierna amputada, a una viejecita más apartada de los dos varones.

En una de las habitaciones, pintada de color rosa al parecer recientemente y es muy probable que a cuenta de los familiares, una anciana acostada todavía porque el reloj marca apenas las 10:30 de la mañana de un día cualquiera. Tiene televisión no como parte de los servicios del asilo, ni tampoco el servicio de cable.

Se observa por lo menos a dos mujeres ir y venir de una lugar a otro; es la hora de la limpieza dice el hombre de la camiseta, pero aclara que son enfermeras y que él y su hermano son terapeutas que antes estaban en la Ciudad de México. También hay dos niños que se infiere son de la persona que da la información porque así lo menciona durante la plática.

¿Quién se encarga de regular a los asilos?

Ahí en el portón de entrada del asilo en cuestión se observa una cámara de video vigilancia, quizá sea por donde se dan cuenta los responsables del lugar que toca el timbre Andrés Mar Ramírez, el director de Reglamentos del municipio, quien primero dijo que cada vez que iba no le abrían la puerta porque seguramente ya lo conocen.

¿Quién se encarga de regular a los asilos? Reglamentos definitivamente no tiene esa autoridad y lo reconoce el director porque en el reglamento no se contempla. Pero primero habla de la mala fama de la doctora encargada del lugar y en una segunda plática telefónica con este medio de comunicación dice que tenía mala impresión de ella, pero luego de dialogar cambió de opinión.

Andrés Mar al principio muy amable reconoció que era de su interés saber qué pasaba al interior del asilo por el bienestar de los ancianos; porque este bisemanario recibió un comentario respecto a que una interna pedía desesperadamente salir de ahí a una familiar durante la visita, pero ésta nada pudo saber de las razones porque siempre las acompañó un hombre.

Ya con otra actitud el director de Reglamentos aseguró, en tono defensivo, que no hay nada anormal en el asilo; ni nada turbio y que cumplen con todo; que cuentan con sus permisos como el de Copriseh y Salud estatal. Pero que para mostrarlos se le tendría que solicitar directamente a la casa de reposo del adulto mayor.

Como si fuera otra persona distinta a la primera plática, Andrés Mar dijo que si algo se publicaba ya sabría cómo defenderse porque los medios de comunicación siempre atacan cuando se trata de una alcaldía con colores diferentes. Como si el interesarse en el tema de los asilos tuviera que ver con partidos políticos.

Insistió incluso molesto, porque así es su tono de voz, aunque en la primera ocasión no lo utilizó, que había tomado como denuncia ciudadana lo que este medio le comunicó respecto a que no mostraron dentro del asilo permiso alguno. Y que de aquí en adelante mediante oficio el periódico tendría que solicitar la información.

¿Qué pasó? No se sabe, pero luego de la visita al asilo del director de Reglamentos su comportamiento ante el tema cambió radicalmente. Y agregó que hay muchos lugares en Tula y en el mismo municipio de Atitalaquia que ofrecen reposo a los adultos mayores, pero esto en la primera ocasión no lo dijo sino hasta que se entrevistó con la doctora responsable del asilo.

Poco o casi nada se sabe de las casas de reposo que hay aquí y allá sin un padrón que el municipio, a pesar de no ser de injerencia, debiera tener por lo menos para el tema de protección civil.

En el caso de Hacienda San Francisco, cuyo registro ante Hacienda fue reiterado por uno de los encargados, no se publicita de manera formal, pero sí cuenta con una perfil en Facebook donde hablan de sus actividades y muestran parte de las instalaciones.

El visto bueno de Protección Civil

En el asilo uno de los responsables asegura que no publicitaban porque no contaban con los permisos, pero ahora ya cuentan por ejemplo con el de Protección Civil municipal que revisó las instalaciones y no halló problema alguno en ellas.

De acuerdo a información proporcionada por el mismo negocio, ya llevan cuatro años funcionando; es decir, desde la administración municipal anterior y lo que va de la actual. Y aun así los servidores públicos cuestionados sobre el tema, como el director de Salud municipal, desconocían de la operación de la casa de reposo, donde se da atención médica, al menos la básica.

El subdirector de Protección Civil municipal Ernesto Borges mencionó que en el tiempo que lleva en el cargo, de enero del presente año a la fecha, no habían realizado inspección alguna en el asilo; lo que contraviene a lo dicho por uno de los responsables del lugar que aseguró que apenas habían obtenido el visto bueno de esa área.

Se comprometió el subdirector a investigar si había un visito bueno anterior a su llegada al cargo, pero no respondió ya a las llamadas que este medio de comunicación le realizó para darle continuidad a lo platicado en visita personal.

Los permisos a nivel estatal

Mediante solicitud de información vía Infomex registrada con el número de folio 00285718, realizada a la Unidad de Transparencia del Poder Ejecutivo del Estado de Hidalgo, ésta informó que el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia Hidalgo, tiene registrados tres centros asistenciales que en cuanto a su temática como asilos o casas de reposo de adultos mayores no es atendida por esta institución.

Y son el Centro de Atención para ancianos, A.C. C.A.P.A. en Tulancingo de Bravo y cuya presidenta es Norma Barrera Jiménez; Fundación Nicolás García de San Vicente, A.C. en ese mismo municipio y cuyo presidente es Francisco Pedro Aladro Sánchez; así como la Fundación de Beneficencia Privada “Ma. Domínguez Vda. De Álvarez”, A.C. en Pachuca de Soto, y como presidente Patricio Arriaga Alarcón.

Ante la Secretaría de Salud el trámite a realizar es un aviso de funcionamiento y del responsable sanitario. Sin embargo, en el caso del asilo o casa de reposo Hacienda San Francisco ubicado en Atitalaquia, no existe en esa dependencia estatal evidencia de ingreso de trámite, informó la Unidad de Transparencia del Poder Ejecutivo del estado de Hidalgo. *NI*

 

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