21 de jun de 2018

Último adiós a policía acaecido en cumplimiento de su deber

La viuda aseguró que no recibió apoyo de la presidencia municipal. Los policías reprobaron la ausencia del presidente municipa


Por OFICINA | sábado 19 de mayo del 2018 , 08:32 a.m.

  • La viuda aseguró que no recibió apoyo de la presidencia municipal.
  • Los policías reprobaron la ausencia del presidente municipal Gadoth Tapia.                                

 

Por Marisol Martínez Cruz.

 

Elementos de la policía municipal de Tula le dieron el último adiós a José Alberto García Hernández, elemento que falleció tras casi un mes de agonía.

Cabe recordar que el pasado 19 de abril, personas aún desconocidas, a bordo de una camioneta color arena  le dispararon con un arma de fuego al oficial José Alberto García Hernández,  cuando se encontraba en recorrido en la colonia El 62, de la comunidad El Carmen en Tula.

Un médico, vecino del lugar, quien vio al oficial tirado en el suelo,  lo ayudó, lo subió a su auto y lo llevó de emergencia al Hospital Regional, donde permaneció unos días, como su estado de salud no era favorable, fue llevado por su familia a un hospital en la ciudad de Pachuca.

Donde luego de casi un mes perdió la batalla, la madrugada del martes 15 de mayo murió en el hospital de la ciudad capitalina.

Al conocerse la noticia, comenzó la indignación de los elementos de la corporación de la policía en Tula, primero, porque aseguraron que después de mucho tiempo el ataque a su compañero no había sido esclarecido y porque no recibió el apoyo de la presidencia municipal para su atención médica.

Sin embargo, todo se comenzó a organizar en el patio de la Secretaría de Seguridad Pública para esperar el cuerpo del compañero para rendirle un homenaje y para darle el último pase de lista.

La “familia azul” está de luto, todos, con el rostro de tristeza, se formaron para recibir por última vez al compañero de trabajo y amigo.

Eran casi a las 7:30 de la tarde-noche cuando llegó la carroza, bajaron el féretro de José Alberto García Hernández y fue colocado frente al altar, a un lado estaba su familia, inconsolable, el sacerdote dijo unas palabras, se hizo la guardia de honor, y luego, el último pase de lista.

El secretario de Seguridad Pública, Fermín Hernández, notablemente triste, habló sobre lo vulnerable que significa ser policía, pues dijo que había una hora de entrada pero no de salida, que ser policía es velar por los intereses de la ciudadanía, de esa ciudadanía dura, que muchas veces ataca a los oficiales y más en las redes sociales.

Sin embargo, un policía, sin importar el clima, está al pie del cañón, siempre exponiendo hasta su vida, por personas que ni conocen, y a pesar de ello, jamás su trabajo es reconocido,  pero aun así  portan un uniforme y lo hacen con dignidad.

Mencionó que antes de iniciar un nuevo turno, en la formación, uno de los consejos que les da a los elementos, es que cuiden su integridad física, porque tienen una familia que los espera en sus casas, y sobre todo, sus hijos, quienes preguntarán a qué hora regresa mi papá o mi mamá.

Al sonar las torretas, estremecía más a los asistentes, y luego con un aplauso, volvieron a cargar el féretro para subirlo a la carroza que lo llevaría a San Felipe Orizatlán, de donde era originario.   Ya cuando el cuerpo estaba arriba, en la carroza, los oficiales se acercaron a darle el pésame a la viuda, al momento que también lo hizo Miguel Ángel Saviñón Antuñano, en representación del presidente municipal Gadoth Tapia Benítez.

Ella, les reprochó que lo abandonaran, pues aseguró que nunca recibió algún apoyo, que incluso, tuvo que llevar por sus propios medios a su esposo a la ciudad de Pachuca; sólo dijo, los compañeros policías fueron los que reunieron dinero para poderla ayudar.

 “Yo no he recibido ni un peso”: viuda  le dijo al representante del alcalde, quien le contestó: “En cuanto les den el tema de los gastos se los vamos a reembolsar por indicaciones del presidente, no va haber dinero que nos recupere a nuestro compañero, pero cuenten con el reembolso, aquí tengo la cantidad de 10 mil pesos”, expresó el secretario particular.

Interrumpe la esposa, “¿por qué hasta al último, cuando mi esposo ya acabó?, ¿por qué no cuando yo necesité? Y Saviñón comentó “el apoyo se está cubriendo”. Cabe recalcar que la esposa no aceptó el dinero.

Estás palabras y la ausencia del presidente municipal para dar el último adiós a uno de sus policías, indignó a los oficiales.

Cuando la esposa de Jesús Alberto García se retiro, los policías se quedaron reunidos y reprobaron la ausencia de su presidente municipal Gadoth Tapia.

Allí tocaron varios puntos, de los cuales han sido vulnerados, como la falta de atención médica, ya que dijeron que la titular nunca está en el consultorio, además de que exigían que a la familia del compañero se le pensionara.

Como  estaban muy molestos, se organizaron para hacer un paro de labores al día siguiente. *NI*

 

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