23 de jul de 2018

Siete comunidades y colonias inquietas por obra del gasoducto

*Lograron que la autoridad municipal de Tula se comprometiera a abrir el diálogo con las partes involucradas.   Por MARLENE GODÍN


Por OFICINA | viernes 22 de junio del 2018 , 06:35 p.m.

*Lograron que la autoridad municipal de Tula se comprometiera a abrir el diálogo con las partes involucradas.

 

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

 

La devaluación de sus tierras, la destrucción de flora y de vestigios arqueológicos son los principales temas que ejidatarios y ciudadanos de por lo menos siete comunidades de Tula plantearon a autoridades municipales con respecto al proyecto del gasoducto, en su ramal Tula-Villa de Reyes.

Como ya lo había informado este medio de comunicación ejidatarios de San Francisco Bojay están inconformes con la obra por el riesgo que representa, pero sobre todo porque no fueron tomados en cuenta como ciudadanos y además les quisieron pagar muy barato por sus tierras.

Pero ahora se unieron más comunidades en este pedido de intervención de las autoridades locales, de manera pacífica, aunque con manta y cartulinas en mano, para ser atendidos finalmente por el secretario municipal Alejandro Álvarez, con quien cada representante de la comunidad firmó la minuta de acuerdos.

Hubo en la manifestación del miércoles representación de las comunidades y colonias de Xitejé de Zapata, Tenjay, San Francisco Bojay colonia y pueblo, Michimaloya, Michimaltongo, Xochitlán de las Flores

Los ciudadanos y ejidatarios lo que pidieron es atención y el secretario municipal les propuso mesas de diálogo, con el compromiso de comunicarles la fecha para reunirse con las partes involucradas. A fin de hablar de temas como el impacto social, el medio ambiente, la seguridad en la construcción, los vestigios arqueológicos, la deforestación de árboles y cactus, la documentación y que no se permita la devaluación de sus terrenos.

Y es que las comunidades que se reunieron están preocupadas por la seguridad de la obra, ya que se están metiendo máquinas sin ninguna norma de seguridad y esto puede llegar a provocar en un futuro una explosión; los quejosos mencionaron que por mala construcción puede durar pocos años, ya que algunos de ellos trabajaron en Pemex y CFE y conocen los riesgos que puede ocasionar y eso la empresa no lo está tomando en cuenta.

Mencionaron su inconformidad por la destrucción del medio ambiente, ya que existían árboles muy antiguos y cactáceos; lo cual constituye un delito federal y las autoridades  no hacen nada al respecto, porque si hubiera sido alguna persona del pueblo se le cobra la tala de árboles. También están molestos sobre el saqueo de vestigios  arqueológicos que se han encontrado desde San Francisco Bojay a Tula, de donde fueron sacados y llevados a la CDMX, cuando tienen  que quedarse en la cuidad tolteca.

El secretario municipal Alejandro Álvarez Cerón mencionó que él se pondría en contacto con la constructora para verificar todos los documentos que le están requiriendo los ciudadanos  y así convocarlos junto con el presidente municipal a una reunión para darles de los puntos solicitados.

Los ejidatarios dijeron que no permitirán más devaluaciones en sus terrenos como tampoco la injusticia contra sus compañeros que están demandados. Si ahora se acercaron de manera pacífica no será así en caso de que no haya respuestas a sus demandas.

Entre los acuerdos se contempla una  mesa de diálogo, con la presencia del alcalde Gadoth Tapia, la empresa TransCanadá, la constructora Bonatti y autoridades federales,  para que expliquen los alcances de la obra, es decir de los detalles técnicos de los materiales empleados, impactos de riesgo, ambientales, entre otros. *NI*

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