16 de dic de 2017

Proyectan utilizar lodos de la PTAR en fertilizantes para el campo

*Se trata de una idea ya probada por el ingeniero Luis Arreola Quijada, quien detalla sobre este proyecto que pudiera convertirse en negocio, adem&aac


Por OFICINA | viernes 24 de noviembre del 2017 , 06:52 p.m.

*Se trata de una idea ya probada por el ingeniero Luis Arreola Quijada, quien detalla sobre este proyecto que pudiera convertirse en negocio, además de beneficiar principalmente la producción de frutas y hortalizas.

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

¿Qué hacer con los lodos que recibe la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) de Atotonilco? Un ingeniero propone la construcción de una planta donde puedan convertirse esos sólidos en fertilizantes para el campo.

El ingeniero Luis Arreola Quijada, quien ya hizo pruebas para crear el fertilizante tanto en la UNAM como en otras partes, presentó el proyecto ante el Consejo Consultivo Ciudadano de Tula en la tarde del miércoles 22.

El proyecto se trata de fabricar, a partir de los biosólidos de la Planta Tratadora,  fertilizantes, por lo que asegura el ingeniero que ya lo ha platicado con el coordinador de obras especiales de la Conagua.

Recordó el proyectista que la PTAR tuvo una inversión de 9200 millones de pesos y que en 1950 se empezó a utilizar fertilizantes en el campo, por lo que a partir de entonces comenzaron a surgir todo tipo de enfermedades.

Las tierras necesitan 27 elementos para los alimentos, pero los fertilizantes inorgánicos sólo tienen tres; es decir hay una crisis alimentaria y problemas de salud donde las enfermedades graves se han incrementado.

 La idea del ingeniero Arreola es que la fabricación de fertilizante se convierta en negocio, pero para ello se requiere de una inversión de 500 mil dólares. La PTAR recibe de 40 a 60 toneladas diarias de lodos, con el 85% de humedad.

Esos lodos que llegan a la planta tratadora, asentada en un terreno de 60 hectáreas, son llevadas a un tiradero de 100 hectáreas que se ubica muy cerca, pero pretenden regalarle esos lodos a campesinos sin considerar que sin tratamiento alguno parece jalea o arcilla; dado que les hace falta procesos para convertirlos en polvos y a su vez fertilizantes que pudieran ser muy benéficos para el campo.

Luis Arreola Quijada mencionó que con la planta de fertilizantes se pueden obtener ganancias anuales por 100 millones de pesos, porque se requiere la infraestructura para realizar procesos que permitan quitarle patógenos, aunque no contienen metales pesados ni grasas quizá por el recorrido de 70 kilómetros que realiza y mediante el cual pudieran estar siendo retirados por microorganismos.

Aclaró que Hidalgo no sería el mercado ideal para los fertilizantes porque ya cuenta con el río Tula que contiene una gran riqueza para el campo; por lo que se tendrían que buscar otros como por ejemplo los hortaliceros de Guanajuato a quienes no se les permite utilizar lodos ni heces fecales porque sus productos son de exportación; sin embargo pudiera contemplarse un mercado mayor con quienes siembran frutas y principalmente aguacate en Michoacán.

Hidalgo tiene un gran problema con los malos olores del río Tula, reconoció, pero contiene el río una gran riqueza para el campo. Muchas veces se dice que los fertilizantes orgánicos son más caros que los inorgánicos, pero se debe pensar en la salud humana, comentó.

 Lamentó que el 95% de las tierras están fertilizadas con productos químicos; de ahí que vea en los biofertilizantes una opción porque mientras los fertilizantes inorgánicos solamente contienen nitrógeno fósforo y potasio, los orgánicos te dan más elementos que son necesarios para los alimentos, como por ejemplo el potasio y magnesio.

La idea del ingeniero es que a un lado de la PTAR se pueda construir la planta para fabricar el fertilizante, dado que las condiciones del suelo permiten que se trabaje por gravedad para la tamizada, molienda y mezcla.

La Planta de Tratamiento, comentó el ingeniero, solamente procesa el 10% de las aguas que le llegan de la Ciudad de México, mismas que contienen calcio, azufre y silicio; y para procesar más cantidad se requiere de otras plantas más, dijo ante la inquietud que surgió entre quienes lo escuchaban.

Si bien los fertilizantes inorgánicos, la mayoría de ellos elaborados con petróleo, permiten tener muchas cosechas, pronto se echan a perder los productos del campo; en cambio la orgánica es para la agricultura natural.

Ante consejeros encabezados por el ingeniero Alejandro Juárez Prieto y el coordinador de la comisión respectiva, el estudioso dijo que sólo el 15% de las tierras podrían ser fertilizadas con orgánicos, por lo que reconoció que los inorgánicos aunque malos son necesarios; “desde que Norman E. Borlaug habló de la revolución verde, se comenzó a enfermar la humanidad”, refirió.

La Conagua por lo pronto es quien tiene la custodia de los lodos y por ahora dice que va a regalar los lodos a los campesinos, pero hasta el momento nadie ha ido por ellos; por lo que no duda el ingeniero que si se convierte en negocio la dependencia le pondrá un costo a los biosólidos.

A pregunta de los consejeros el ingeniero dio a conocer que el fertilizante sería pulverizado, quedaría un poco más fino que el azúcar pero no completamente polvo; se necesitan dos toneladas de biofertilizante para el 30% de producción, que sería mayor que los inorgánicos.

Se requieren entonces dos hectáreas de lodos por una hectárea de sembradío y se pagaría 5000 pesos por cada una de ellas, puntualizó el proyectista, quien mencionó que la planta tratadora está asentada en un terreno de 60 hectáreas y existe otro inmueble más de 100 hectáreas donde se colocan los lodos bajo el sol.

Para finalizar los consejeros acordaron replicar la información de este proyecto para ver si hay interesados en invertir en esta planta de fertilizantes. *NI*

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