19 de feb de 2019

Lo que dice de la caravana una joven hondureña

*Saraí radica en México desde hace más de tres años, ya de manera legal. Ella bien sabe lo que en su país de origen


Por OFICINA | martes 23 de octubre del 2018 , 08:37 a.m.

*Saraí radica en México desde hace más de tres años, ya de manera legal. Ella bien sabe lo que en su país de origen obligó a una caravana de sus compatriotas a querer cruzar México para quedarse aquí o seguir a Estados Unidos.

 

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

 

Hace poco más de tres años llegó a México con muchos sueños, porque en su país Honduras no hay muchas oportunidades como las que aquí puede encontrar. Es una joven inteligente, con facilidad de palabra y la mejor de su clase en la Universidad Tecnológica Saraí Santamaría Gómez es una chica de 19 años que recuerda que viajó de su pueblo natal en el departamento de Lempira con su padre y hermano con dirección a México; reconoce que de manera ilegal, pero como su madre ya estaba aquí con otros hijos nacidos mexicanos, le consiguió documentos para regularizar su residencia.

Avecindada en Vito, municipio de Atotonilco de Tula, sabe muy bien que miles de personas salieron de Honduras en busca muchos de ellos del sueño americano, así en caravana para no tener problemas con Migración, porque Saraí bien sabe de ellos cuando con apenas 16 años llegó a tierras mexicanas.

En la caravana no viajan familiares suyos; la mayoría ya está en Estados Unidos, otros en España, su hermano por ejemplo decidió regresar a Honduras junto con su padre y ella con su madre ya aclimatada en tierras hidalguenses vive en México,  de donde no planea irse porque sabe que en su país está muy difícil la situación.

Sobre todo por la inseguridad; pero igual la educación porque aunque se titulen saben que no tendrán un empleo y si lo tienen la paga es muy baja principalmente porque su moneda el lempira hondureño vale muy poco.  No pueden tener un negocio porque de inmediato les cobran una especie de renta y si no pagan simplemente los matan.

Para una joven como Saraí decidida a salir adelante en México, el que les cierren las puertas a sus compatriotas como lo hizo el gobierno mexicano no está bien; “porque la gente de Honduras no es delincuente, ni son violadores, ni lo que la gente le puede llamar, sino que tenían la necesidad de salir de su país”.

Porque el gobierno hondureño, dice, no hace lo mejor posible por su gente debido a que trabaja de una manera capitalista para buscar lo mejor para ellos y no para su pueblo. Reconoce la joven que México no es corresponsable de ello como para abrir sus puertas; pero aprovecha para argumentar que sus compatriotas son gente trabajadora, de lucha.

Se pone de ejemplo porque ella tiene la oportunidad de estudiar y de trabajar; a nadie le causa daño y al contrario siente que ayuda al país que la adoptó. Lleva a Honduras siempre ven su corazón; sin embargo,  México le abrió las puertas y bien lo puede hacer con otras personas para no verse como Estados Unidos.

Sabe Saraí que el presidente de México ya dijo que le iba a dar permiso a la gente para poder entrar al país y a la gente que así lo quisiera se le va a dar la visa de trabajo; porque de alguna manera ve las necesidades que tienen los hondureños.

Sobre todo porque el presidente del país centroamericano Juan Orlando Hernández Alvarado, reelecto en enero del presente año para un segundo periodo de cuatro años, en entrevistas que le han realizado, refiere la entrevistada, sale con otras cosas y nunca contesta directamente; es increíble que salgan caravanas y habla de algo muy grave.

Saraí recuerda que en su país la gente es verdaderamente pobre; no tiene ni luz, ni un hogar donde dormir y aunque quieran trabajar es muy difícil encontrar empleo. Tiene claro la joven que ya no se regresaría a Honduras más que para vacacionar, porque de nada le sirve irse a la ciudad porque cuando tienen algo de dinero los secuestran o los matan.

En los tres años con cinco meses que lleva en México, Saraí no ha regresado a su país; es caro el boleto de avión aunque se trate de viaje redondo. Cuando llegó aquí procedente de Honduras viajó con su papá y hermano  durante tres días, viajando día y noche hasta llegar a Palenque, Chiapas; pero en sí son cinco días porque es lo que tardó su hermano cuando se regresó.

Honduras no solo ofrece una mala economía sino principalmente inseguridad y violencia. “La poca capacidad que tiene el gobierno de mantener un país, porque ahorita es reelecto, el presidente es el mismo, porque allá se compra el voto por unos 100 pesos de aquí, sin pensar en la cantidad de años que va a estar gobernando porque son cuatro años lo que gobierna y vuelve otra vez”, detalló.

Los alcaldes y diputados se pueden reelegir y por eso allá, dice la joven, no hay una democracia, no hay una sustentabilidad como tal porque el gobierno no trabaja para el pueblo, comentó la joven, quien recuerda el golpe de estado contra Manuel Zelaya Rosales, a quien considera uno de los mejores presidentes de Honduras.

Reconoce la estudiante que Estados Unidos siempre ha sido una ambición para muchos países latinoamericanos, porque la gente que se va y logra trabajar envía dinero a su familia.  Pero ahora sorprende que salieran niños y abuelos; incluso hay fotos de Santa Rosa, a donde recuerda iba a las compras. 

De ahí salió la gente, pero no sabe si también de su comunidad. Lo hicieron en caravana porque así es difícil que los agarren. “No sé a quién se le ocurrió lo de la caravana”, comenta Saraí. *NI*

 

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