25 de may de 2018

*Seguimos siendo un país de corruptos.

Parece que los mexicanos estamos muy lejos para dejar de ser un país de corruptos, pues no obstante los discursos de personajes de todos los pa


Por OFICINA | martes 23 de enero del 2018 , 04:46 p.m.

Parece que los mexicanos estamos muy lejos para dejar de ser un país de corruptos, pues no obstante los discursos de personajes de todos los partidos para combatirla- sobre todo ahora ya inmersos en tiempos de campañas de cara al proceso electoral con las elecciones para el próximo primero de julio- nos enteramos de la denuncia de una empresa que se queja de ilegalidades en la licitación dentro de las obras del nuevo aeropuerto en la CDMX.

Y es que uno pudiera creer que con tantas denuncias sobre el tema, con ex gobernadores en la cárcel algunos y otros perseguidos para también encerrarlos, diríamos  que ahora sí, por miedo a ser exhibidos y no  por otra cosa, funcionarios de los tres niveles de gobierno, lo pensarían más de una vez a la hora de los acostumbrados  enjuagues al cobijo de un cargo público.

Naturalmente que el problema no es solamente en la magna obra de la nueva terminal aérea, no, las cosas siguen igual o peor en todas partes. Porque por ejemplo en materia de obra pública, es de lo más normal que a nivel municipal, estatal o federal los funcionarios responsables de autorizar los trabajos, pidan su moche que ya no es del 10 por ciento del costo de la tarea a realizar, nos dicen que ya hay quienes exigen hasta el ¡50 por ciento! del monto.

Claro, aquí como las embarazadas, o están o no están, porque es corrupto el que pide el 10 como lo es el que pide el 50 por ciento de moche. Y bueno la obra pública es apenas uno de los campos en donde más ha florecido la corrupción, pero desafortunadamente no es el único de la administración pública. La aplicación de la justicia en otro de los escenarios más socorridos con todo y el nuevo sistema, que si alguien dijo que se evitaría con ello  la corrupción, de plano se equivocó  y mucho.

De manera tal que la obra pública y la aplicación de la justicia son dos rubros emblemáticos del tema corrupción. Abundamos del caso que referimos al principio: La empresa  Mota Engil México asegura que fue ilegal el fallo de la licitación para construir el Centro Intermodal del Transporte terrestre del nuevo aeropuerto internacional de México, por lo que promovió ante la Secretaría de la Función Pública un recurso de inconformidad porque dicha convocatoria se declaró desierta.

Jesús Rangel, reportero, informa que es la primera ocasión después de más de 300 procedimientos de contratación por 136 mil millones de pesos, que se impugna un resultado, lo que obligó al Grupo Aeroportuario a revelar información que pone en claro las irregularidades e inconsistencias.

La compañía denunciante es una de las constructoras más importantes de Portugal y está entre los primeros 30 grupos europeos del ramo. Ellos alegan: Su propuesta de 9 mil 517 millones de pesos para la citada construcción, fue menor  a los 10 mil 410 millones de pesos presupuestados por el organismo aeroportuario  y debió considerarse como la mejor, pero no fue así.

Por su parte la SCT como cabeza de sector, expuso que ante la duda planteada por los portugueses, se debe entregar información al Órgano Interno de Control de la Función Pública que será quien determine si hubo ilegalidad en el procedimiento de licitación.

Se informó que esta acción no va a impedir continuar con los procedimientos de la segunda licitación de esta obra lanzada el 21 de diciembre y en la que participará la mayoría de las empresas  que lo hicieron en la primera, aunque con el temor de que se pueda invalidar si le dan la razón a  Mota-Engil.

Se sabe que la empresa recibió oficios de distintos manejos de cifras de un mismo documento y promueve el recurso de inconformidad  por considerar que el fallo fue ilegal debido  a que  no se les informó el monto del presupuesto autorizado para el contrato, ante lo cual el grupo aeroportuario  presentó un informe detallado en donde sostiene que no tiene obligación de dar a conocer a los licitantes el presupuesto autorizado  para poder sustentar porque se desechan las propuestas, pues ello no es necesario para fundar y motivar su determinación.

Al abundar sobre lo anterior el grupo dijo solicitar que se dé a conocer  el monto del presupuesto autorizado para dichos trabajos, “es como pretender exigir una abundancia superflua  en la fundamentación y motivación, y que existía una prohibición implícita para dar a conocer dicha información”.

 El consorcio  constructor presentó una ampliación a la inconformidad el pasado  mes de diciembre en donde hace referencia a la existencia de suficiencia presupuestaria sin establecer moto especifico que se sabe es de los 10 mil 410 millones de pesos, cuando se insiste que la oferta de los inconformes  fue de 9 mil 517 millones de pesos.

Pero bueno es  este caso  parece que la autoridad encuentras fundamente para actuar como lo hizo, sin embargo  son incontables los casos en que la actuación de los servidores públicos, deja ver de inmediato su desmedido afán por el enriquecimiento indebido a costa de recursos que por ser públicos, a todos nos pertenecen.

Y es que saber que uno de cada tres latinoamericanos pagó sobornos en los últimos doce meses  en servicios públicos, en donde México es el país con mayor incidencia en este tipo de anomalías de acuerdo a la información que da a conocer la ONG Transparencia Internacional, es verdaderamente penoso. En este rubro estamos parejos con República Dominicana y Perú por ejemplo.

Justamente a nivel Latinoamérica en una encuesta a 20 países de la región, se concluye que este problema va en ascenso porque los gobierno no lo combaten con determinación y que casi un tercio de quienes las denuncian sufre represalias. Como  por ejemplo el caso del ciudadano que  denunció las deficiencias de construcción que encontró en su vivienda, trabajo  a cargo de una constructora cuyos dueños son también funcionarios públicos de Hidalgo. Hoy está sujeto a proceso, ni más ni menos.

Sólo como corolario al tema, de acuerdo a reciente estudios los sectores más vistos como corruptos son la policía y los representantes populares con el 47 por ciento, los jueces con el 40, el sector empresarial con el 36 y los líderes religiosos como el 25 por ciento. ¿Qué les parece?

 Por hoy es todo, nos leemos el próximo miércoles, pero…En Confianza *NI*

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