21 de sep de 2018

*Refresco dañino.

Por supuesto que no todo hoy en día  en nuestro país son campañas políticas, la salud de los mexicanos es y siempre s


Por OFICINA | viernes 11 de mayo del 2018 , 07:00 p.m.

Por supuesto que no todo hoy en día  en nuestro país son campañas políticas, la salud de los mexicanos es y siempre será tema de primer orden, de ahí que nunca va a dejar de llamar la atención saber que el consumo desmedido de refresco representa un grave riesgo para la salud.

De acuerdo a estudios que ha realizado la Organización Mundial de la Salud, los mexicanos en promedio tomamos 163 litros de refresco al año, que es de las cifras más altas en el mundo  y ello  representa que 66 por ciento de los mexicanos consumimos azúcar por encima de los niveles máximos diarios indicados.

En este sentido la opinión del director del Instituto Nacional de Salud Pública en el sentido que los refrescos son un importante factor de riesgo para desarrollar diabetes, mal que es ya señalado como una epidemia para el  país. Los refrescos, señaló,  son un factor de riesgo muy claro como causa de obesidad y otro males crónicos.

En razón de lo anterior el gobierno de México ha emitido declaratorias de emergencia sanitaria por diabetes y obesidad, padecimientos crónicos y no contagiosos, que se han convertido en un grave problema de salud pública.

Los estudiosos del tema puntualizan que México es uno de los pocos países que tienen una estrategia integral –que en este caso es el gravamen impuesto a las bebidas azucaradas- para combatir la obesidad y el sobrepeso; sin embargo se reconoce que una sola medida  no va a tener el efecto suficiente para atender con éxito el problema.

De acuerdo a un trabajo de investigación de Teresa Moreno, Dean Schillinger, director de la División de Medicina Interna General de la Universidad de California, recordó que la diabetes es un mal multifactorial, ocasionado por muchas causas y que es un fenómeno social que está asociado con el estatus socioeconómico de los pacientes.

Agrega el investigador que el mal pudiera ser el resultado de una gama de diferentes aspectos sociales que la causan, como el  estrés, la pobreza  y la inseguridad. A algunas familias no les alcanza para comer verduras y frutas frescas y sólo consumen alimentos altos en calorías y azúcares.

A final de cuentas sin duda que la industria refresquera en México representa intereses por varios cientos de millones de pesos, que da empleo a miles de trabajadores, pero no hay cosa más importante que la salud de cada uno de  nosotros por lo que ello representa, de manera que comenzando por el gobierno debemos asumir mayores responsabilidades en un asunto tan delicado como éste.

Tal vez la costumbre arraigado en los mexicanos del consumo de refrescos sea un tema como el de la corrupción –es cuestión cultural dijo el presidente Peña hace tiempo-, no será de un día para otro el terminar la (in) sana costumbre de acompañar nuestro alimentos con una Coca Cola bien helada, con todo y que haya, casi en todas las familias, alguien que para auto engañarse que se cuida, la pide light o cero.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega pero  En Confianza…  *NI*

 

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