20 de jun de 2019

*Gobernar diferente.

Cuando apenas vamos por la segunda semana del nuevo gobierno federal en México, ya se ven cambios en el estilo que a partir de entonces y en mu


Por OFICINA | martes 11 de diciembre del 2018 , 05:40 p.m.

Cuando apenas vamos por la segunda semana del nuevo gobierno federal en México, ya se ven cambios en el estilo que a partir de entonces y en muchos casos desde hace tiempo venía anunciando el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda que  a la mayoría de ellos ha causado buen ánimo. Y  es que  entre la ciudadanía  desde hace mucho tiempo (tal vez años) estaban cansados de vivir, de padecer un gobierno lejano, con funcionarios muy distantes de la ciudadanía, acostumbrados a lo mejor en todo. Restaurantes caros, vuelos privados, vehículos blindados y más detalles por el estilo.

Después de muchos años de campaña AMLO tenía bien claro por qué la gente ya quería un cambio y para lograrlo sabía qué y cómo ofrecer gobernar. Es muy pronto para evaluar, pero parece claro que sus primeras decisiones van de acuerdo a lo ofrecido, sin dejar de reconocer que hay quienes desde su triunfo del pasado primero de julio, cuestionan y descalifican todo lo que dice y hace el presidente de México.

Parece que  asumir actitudes en un sentido o en otro  es totalmente válido y entendible.

Veamos algunos casos: Sigue sin convencer el que se haya cancelado el proyecto del aeropuerto en Texcoco. Una obra que se supone se convertiría en orgullo de ésta y la siguiente generación; que ya presenta un avance de  más del 30 por ciento; que va a significar tirar a la basura miles de millones de pesos y que la opción ofrecida de Santa Lucía, el Benito Juárez y Toluca, no termina por gustar.

El tema todavía va a dar mucho de qué hablar. El gobierno trata de blindarse contra posibles demandas de mexicanos y extranjeros que adquirieron bonos en este enorme proyecto. Grupos cercanos a Santa Lucía, colindante con el estado de Hidalgo, se comienzan a organizar para oponerse al nuevo proyecto, sin olvidar que expertos han dicho que el lugar no reúne las condiciones técnicas que una terminal aérea del tamaño que hoy requiere la capital del país reclama con carácter de urgente. 

Con todo ello más otros aspectos y en el supuesto de la obra terminada, falta saber si las empresas navieras lo utilizan u optan por la graciosa huida, originando con ello  una considerable baja en el número de visitantes, justo ahora que el turismo se ha convertido en México en uno de  sus tres  principales fuente de ingresos.

Por el contrario, deja contentos a todos  saber que López Obrador  ya como presidente se despoja de toda esa suntuosa vida que rodea ya no digamos a un presidente de México, sino a cualquier gobernador o hasta presidente municipal, que les hace sentirse casi dioses, alejados de la gente y muy cercanos al cielo. Él ha asumido actitudes que a muchos pueden parecer totalmente inapropiadas, pero que a la gente sí le agradan.

Ya sabemos que  él utiliza vuelos comerciales para viajar a lo largo del país; por tierra lo hace en  vehículos que nada tienen de extraordinario. Claro en este sentido nos parece que esta rutina la deben  afinar. Su tiempo –por aquello de la demora frecuente en los vuelos- y su seguridad son temas de primer orden que debe cuidar. ¿Se pueden siquiera imaginar un atentado en su contra? Decir que el país se incendia no es exagerado.

Bajar los sueldos a los que ganan más para incrementar  a los que tienen sueldos raquíticos dentro del gobierno, parece de justicia elemental. Claro ya hubo serias oposiciones de gente encumbrada  política y económicamente como ministros y hasta senadores, pero parece una decisión acertada y como alguien dijo, “al que no le guste que renuncie”.

La idea de los superdelegados parece en primera instancia no tener otro fin que incubar a futuros candidatos del partido del presidente, lo cual nos lleva a las viejas prácticas de otros partidos que tanto la gente ha criticado, claro no falta quien pueda negarlo pero el tema está tan claro que hasta un ciudadano común así lo puede entender.

Anticipar que la reforma educativa va para atrás no parece también lo más sano, sobre todo si ello trae consigo que los maestros no pasen por exámenes que evalúen sus conocimientos. México necesita gente mejor preparada  y para lograrlo es necesario que las nuevas generaciones reciban una educación de calidad y si el nuevo gobierno lo que busca es no confrontarse con los maestros de Chiapas, Oaxaca y Guerrero por ejemplo, aunque ello signifique un retroceso, pues de plano no gusta.

En este tema se habla que en los próximos días viene a Hidalgo López Obrador para anunciar la reapertura de la escuela normal para maestros El Mexe. Pues es un tema que también a algunos va a gustar y a otros no. Sin  duda la apertura de un centro educativo siempre debe ser bien recibida, pero con los antecedentes de esta institución, habrá que seguir con especial cuidado el rumbo que tome el asunto. Qué hacer por ejemplo con la UPFIM.

Sí gustó a la inmensa mayoría el anuncio que se establecerán nuevas reglas de los montos que cobran en México las instituciones bancarias. Sin duda la gran mayoría hemos sido rehenes de los bancos que nos cobran casi hasta por respirar y si hoy en nuevo gobierno dice que habrá nuevas reglas, pues qué bueno con todo y que el tema parece que creó un distanciamiento entre el presidente y  Monreal el líder de Morena en San Lázaro que a pesar de ello dijo que la propuesta va para adelante  en contra incluso de la aclaración que tuvo que hacer AMLO.

Por otro lado el anuncio de modificar la ley para permitir en lo futuro la revocación del mandato, tiene cuando menos dos aristas: Buena la decisión que a  la mitad de su gestión López Obrador se someta al escrutinio de la gente si queremos que siga o no como presidente, figura que hoy no existe en nuestro país, de manera tal que suena interesante. Pero la otra vertiente es que en tres años en México habrá elecciones para diputados federales, además de varias más para alcaldes y diputados locales y gobernadores en algunas entidades; luego entonces con la experiencia del primero de julio AMLO buscará ir en las boletas de esa jornada para crear el mismo fenómeno que hoy le llevó al triunfo y “arrastro” a la victoria a muchos que sin esa coyuntura hubieran quedado muy lejos del triunfo.

Y bueno conforme pasa el tiempo los temas  del gobierno se van haciendo más en todos los ámbitos de la administración pública, a final de cuentas nunca André Manuel López Obrador ni nadie va a poder sumar a todo México en un solo sentido. Hoy la aspiración de la mayoría debe ser en el sentido de  que las decisiones del gobierno nos permitan en un tiempo breve –dependiendo de la naturaleza de cada caso- estar en mejores condiciones  en materia de seguridad, de combate a la corrupción y a la impunidad, mejor educación, empleo seguro y bien remunerado, etc.

Todos debemos  estar de acuerdo en que si le va bien a López Obrador, le va bien a México. Así sea.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero…En Confianza. *NI*

       

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