22 de jul de 2018

*Ecos del debate.

A casi una semana del primer debate presidencial, se han sacado cientos o  miles de conclusiones de quién lo ganó y quién lo


Por OFICINA | viernes 27 de abril del 2018 , 05:14 p.m.

A casi una semana del primer debate presidencial, se han sacado cientos o  miles de conclusiones de quién lo ganó y quién lo perdió. Es claro que en mayor o menor medida la mayoría de quienes lo vimos o escuchamos tenemos  inclinación, poca o mucha, por uno de los cinco, lo que nos lleva en automático a decir el nombre del (nuestro) triunfador.

Y es que aunque la mayoría no compartamos esa opinión, hay quienes por ejemplo dicen que el ganador fue Jaime Rodríguez  -el candidato independiente- por ese tono desenfadado al hablar y por presentar propuestas como la de cortar las manos a los corruptos. Claro la iniciativa no pasa de ser una buena ocurrencia, pero tal vez son de los temas que más se comenta de lo ocurrido en el debate.

Margarita Zavala con mucha emotividad, aunque trastabillo en más de una ocasión. Sabedora que como mujer hacia ellas dirigió  en mayor parte su mensaje,  y con la pesada losa de cargar los seis años del gobierno de su esposo Felipe.

No falta quien cree que tanto Jaime como Margarita buscan cumplir su cometido para el que fueron registradas sus candidaturas independientes. El primero para restarle votos al Peje y la dama para disminuir a Anaya.

Por su parte, Pepe Meade mostró ser el más preparado para un cargo de  la importancia que significa ser Presidente de la República. La contra  es que no transmite  mucha emoción al hablar. Debe declararse ganador en su apuesta por los tres departamentos de AMLO, porque tomando como cierto que se los dio a sus hijos, la documentación en el registro público de la propiedad no lo demuestra.

El candidato del PAN-PRD-MC en la coalición que han llamado Por México al Frente, Ricardo Anaya, resultó –como ya sabíamos- el mejor orador y quien en mayor número de ocasiones atacó a López Obrador que también como era de esperarse se convirtió en el rival a vencer. Es claro que para muchos resulta imposible pretender entender una propuesta de gobierno emanada de una alianza entre la izquierda y la derecha.

Quienes dicen que con Anaya se busca el poder por el poder sin importar la ideología, está muy claro que es cierto. Ah, no perder de vista el pendiente de Ricardo, lejos de que el tema amaine un periódico europeo retoma el asunto de la red financiera para el lavado de dinero en donde el directo beneficiario es el  joven candidato  presidencial.  

Finalmente López Obrador se mantuvo en su postura de  no responder  a ninguno de los cuestionamientos que  una y otra vez le hicieron sus adversarios. Para todos está claro que no  ganó, pero a estas alturas de las encuestas para él no perder ya es ganancia y parece que lo logró, ahora no sabemos para dónde se vayan las preferencias, porque ir en primer lugar  él ya sabe lo que se siente, lo que no  ha sentido es tener el poder presidencial aunque a veces actúa  como si ya lo tuviera.

Restan dos meses de campaña, de propuestas y sobre todo –desafortunadamente- de ataques y descalificaciones. Dos debates por delante, con este formato que sin duda da mayor oportunidad de conocer y saber más de los cinco aspirantes a la silla presidencial.

No parece descabellada la idea que Anaya y Meade hagan una alianza de facto para impedir que Morena llegue al poder. Claro lo interesante en este escenario será saber quién cede en sus aspiraciones. Ya lo veremos en las próximas semanas.

 Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza. *NI*     

 

ÚLTIMAS NOTICIAS

PUBLICIDAD

ARCHIVO