22 de oct de 2017

Crece el huachicoleo.

En días recientes  al platicar con un amigo de Santa Ahuehuepan, comunidad del norte de Tula,  y al preguntarle cómo van las c


Por OFICINA | martes 27 de junio del 2017 , 08:08 p.m.

En días recientes  al platicar con un amigo de Santa Ahuehuepan, comunidad del norte de Tula,  y al preguntarle cómo van las cosas en su pueblo, me confió un dato que por sí solo refleja el grado de penetración que en esta zona ha alcanzado el robo de combustible.

Estamos cada vez peor, ahora resulta -me dice- que están dejando de ir los niños a la escuela porque sus papás u otras personas  familiares, conocidos o vecinos de ellos, los están ocupando  de “halcones”.  Estos personajes como sabemos son quienes se dedican a vigilar y en su caso a  avisar  cuando  alguien  desconocido se acerca al lugar de donde se extrae ilegalmente el combustible.

Sin duda lo anterior refleja el gravísimo problema que hoy enfrentan las autoridades en sus tres niveles de gobierno y que a pesar de las más recientes  declaraciones del  más alto nivel, no se percibe siquiera que esté en vías de ser resuelto, sino al contrario.

Los ahora llamados huachicoleros es una especie de plaga como el llamado  heno motita, que crece y crece en mucho gracias a la complicidad de los cuerpos policiacos cuyos elementos han encontrado una verdadera mina de oro al recibir su “cuota” por dejar trabajar a decenas de sujetos que han hecho de la extracción del combustible de los ductos de Pemex, su  muy redituable modus vivendi.

 No puede servir de consuelo, pero en el país las cosas están tan graves en esta materia, que de acuerdo a cifras que recientemente hemos conocido Hidalgo no es de las entidades con mayores índices  de este delito. No queremos ni siquiera imaginarnos cómo la están pasando en Puebla, Guanajuato y Tamaulipas que son los estados que  marchan a la cabeza  en casos de este tipo.

Hoy en día  Pemex conoce de 19 tomas nuevas diariamente y en el 98 por ciento de los casos se trata de la presencia del llamado crimen organizado. Para darnos una idea del crecimiento actual del huachicoleo, en los dos últimos años el aumento  ha sido del 43 por ciento.

De las casi 7 mil tomas  clandestinas  que se tiene conocimiento, más de la mitad son de las llamadas “tomas clandestinas herméticas”, es decir aquellas en las cuales los malosos instalan niples para cerrarlas, pero un tiempo después regresar por más.

Así las cosas  hoy en día  el registro de tomas clandestinas por entidad  es  más o menos el siguiente: en Puebla mil 589; en Guanajuato mil 323; en Tamaulipas 942; Veracruz 674 y el estado de México con 513, para llevarse los nada envidiables  cinco primeros lugares. Hidalgo  ocupa el siguiente lugar, representan un robo calculado de 11 millones de litros de combustible, fundamentalmente de diésel y gasolina.

Las cifras anteriores convertidas a dinero representaron para Pemex un quebranto  en el 2014 de aproximadamente  313 millones de pesos, mientras que en los dos años siguientes el monto bajó pero no porque sean menos las tomas, sino porque el precio del combustible bajó. De manera tal que  en Puebla sustraen el 23 por ciento de combustible robado en todo el país, en Guanajuato el 19 y el 44 por ciento es el que se roban en el resto de las entidades, Hidalgo incluido.

El crecimiento del robo de combustible ha sido a pesar de las acciones que Pemex anuncia tales como la vigilancia fija, la inspección  de los llamados derechos de vía y de todas las instalaciones de este tipo que equivalen a 10 millones 470 kilómetros, tareas que llevan a cabo con el apoyo  de la Secretaría de la Defensa Nacional, la secretaría de la Marina-Armada de México y de otras autoridades federales y estatales.

De las últimas cifras del robo de combustible en Hidalgo, rescatamos que en  Tula somos el primer lugar con 24 tomas, le sigue Cuautepec con 17, Tlanalapa con 12 y  Tepeapulco con 10. Después anotamos a  Tezontepec  y Huichapan con ocho cada quien, Tlaxcoapan con seis y  Tepetitlán con cinco al igual que Tepeji. 

Las cifras dadas a conocer por las autoridades hidalguenses en esta materia nos dicen  que se calcula hasta estas alturas del 2017 un robo de más de 200 mil litros de combustible, cifra mucho más alta que los 36 mil litros del mismo periodo del año pasado. Se ha logrado la detención de 170 vehículos, el decomiso de 780 contenedores en 220 operativos que han significado la detención de 25 probables huachicoleros.

Hemos insistido que de no atenderse ya este problema, en poco tiempo será incontrolable. No hay semana en que no se reporte solamente en esta región de Tula,  un homicidio, el decomiso de vehículos, la fuga y/o  incendio de combustible robado y otras consecuencias que este ilícito ha traído consigo como el de convertir a niños o adolescentes en “halcones” en lugar de ir a la escuela.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero…En Confianza. *NI* 

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