15 de nov de 2018

*Añejo pleito.

No sabemos si en México o en el mundo hay otro caso como el que ocurre en la entidad con nuestra Universidad Autónoma del Estado de Hida


Por OFICINA | martes 26 de junio del 2018 , 04:52 p.m.

No sabemos si en México o en el mundo hay otro caso como el que ocurre en la entidad con nuestra Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Que siendo una institución pública de educación, desde hace 30 años está secuestrada por el clan de Gerardo Sosa Castelán, quien hace y deshace a su antojo  sin importar los  600 millones de pesos que recibe de recursos públicos  como presupuesto anual para atender a más de 50 mil alumnos.

La historia  que  conduce a lo que hoy vemos en la UAEH es bien conocida por muchos. Y la confrontación que hoy ocurre entre el  clan y el gobierno del estado, no es la primera ni estamos seguros que vaya a ser la última y definitiva. De una forma u otra los antecesores del gobernador  Omar Fayad –unos más y otros menos-  pero todos han  intentado  terminar  con este lastre, que decíamos al principio convierte el caso sino en el único, sí en un hecho excepcional.

En varias ocasiones el gobernador Fayad aseguró que con él las cosas en Hidalgo tendrían que marchar bien,  y a pesar de que su larga trayectoria  como priista  que incluye cargos de elección popular como alcalde, diputado federal y senador y que  creemos significa un mayor compromiso de quienes siendo también servidores públicos nunca han salido a la calle a pedir el voto, Omar ha tratado de enderezar el barco.

Se cimbró el ambiente político en la entidad con las investigaciones en Radio y Televisión de Hidalgo, en la SEPH, en Salud, con incluso algunos detenidos, la declaración de nulidad en la publicación para otorgar 16 notarías, el recorte de cientos de burócratas (se habla de 2 mil) que al  no poder justificar el sueldo que percibían en la nómina gubernamental, simplemente se fueron.

Luego entonces era cosa de esperar que el gobierno del estado volteara los ojos a lo que ocurre en nuestra máxima casa de estudios. Así, en el Congreso local se aprueba  en septiembre una iniciativa que crea órgano que fiscalice los recursos públicos de instituciones como la UAEH. Quienes pensamos que la decisión tenía una clara dedicatoria, parece que  no nos equivocamos.

En seguida a  nadie sorprende que las autoridades de la UAEH lleven el tema a juicio porque en su opinión  el pretender revisar sus cuentas es una flagrante  violación a la autonomía universitaria. Ya hay un amparo de por medio sin que las cosas estén resueltas de manera definitiva. El asunto sigue.

En poco tiempo el periódico  El Independiente se convierte en el más agudo crítico del gobierno de Hidalgo, pues de todos es bien sabido que el diario es parte del patrimonio no de la universidad, sino de los dueños de ésta. Cualquier  día abran sus páginas y lo podrán confirmar, no se necesita  ser un especialista en la materia. La confrontación  gobierno-UAEH sigue.

La historia político-partidista de  los Sosa  no es sencilla. En su diccionario no existe la palabra lealtad pues nacieron y crecieron en el PRI, luego sin abandonar al tricolor incursionaron en el PAN;  en seguida “adquieren la franquicia”  de  Movimiento Ciudadano y ahora en Morena. Hoy  las  cosas han llegado al grado de que López Obrador viene a una reunión  privada  que se lleva a cabo dentro de las instalaciones de la universidad, como para dejar más que claro que en las aulas  de la UAEH sí se hace política partidista.

Seguramente derivado de esa reunión, la UAEH –léase los Sosa- se adueñan en la entidad de la franquicia del partido del Peje, lo que les reditúa obtener nueve candidaturas de aspirantes al Congreso que llevan en su pecho los colores del clan, ante el disgusto de no pocos morenistas auténticos.

Y les alcanza para más: la líder sindical del personal académico de la universidad  Lidia García Anaya se convierte en la candidata, de Morena claro, a la diputación federal por el distrito de la capital del estado. En plena campaña política la policía ex ministerial detiene  a Alberto Isaac Téllez,  hijo de la candidata que es agente del Ministerio Público, acusado de portación de  armas y la posesión de más un kilogramo de   mariguana.

El  confuso origen del asunto desde el principio se vio muy obvio, tanto que en pocas horas el acusado ya estaba libre con la conclusión entre la opinión de la gente de que había sido una  muy pésima estrategia y peor todavía su ejecución.

Y la andanada sigue. Por un incidente de tránsito menor, la policía detiene la semana anterior a Gabriela Mejía Valencia que es coordinadora de Administración y Finanzas  de la UAEH, al revisar su vehículo se descubre que lleva ensobretados un millón 400 mil pesos de dinero en efectivo. El dinero es para pagar la nómina de una obra que la universidad tiene en Tulancingo, declaran en su defensa.

Un simple cálculo nos indica que no es creíble. Si un albañil gana en promedio 2 mil pesos, se necesitaría una plantilla de 700 trabajadores para desembolsar tal cantidad, que sí podría ser utilizada por ejemplo para pagar a los operadores de Morena en varias partes de Hidalgo de cara a las elecciones de este domingo, sospecha por la cual se le ha vinculado a proceso por segunda vez, la primera es por ultrajes a la autoridad, de manera que el asunto va para largo.

Total, que la buena comunicación entre el gobierno de Hidalgo y las autoridades de la universidad no está enrarecido, está completamente renegrida.  Y todavía para echarle más  lumbre al fuego López Obrador señaló –sin pruebas-  al gobernador como el que orquestó el violento  desaguisado ocurrido en su reciente visita a Pachuca.

¿Qué va a ocurrir?

 Con el muy probable triunfo de AMLO a la Presidencia de la República, habrá que ver su actitud. El Peje ya tiene claro que sus auténticos seguidores no lo son de Sosa, el 4 de 4 en Hidalgo está  por verse. Y por cuanto al trato para Hidalgo con AMLO en Palacio  Nacional, el tema se antoja complicado, pero no falta mucho para saber la realidad.

 A final de cuentas tal vez no tenemos mucho que perder, porque lo ganado  no  es gran cosa. Y además no sería la primera vez. Basta recordar que la relación entre el presidente Calderón y el gobernador Osorio nunca fue de las mejores, hace apenas algunos años.

 Y claro, a todo esto habrá que preguntar qué dice  de este añejo pleito la sociedad civil de Hidalgo y qué  opina la comunidad universitaria.

Por hoy es todo, nos leemos el próximo miércoles, pero…En Confianza.  *NI*

      

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