19 de oct de 2017

Con placa incluida iban a donar “gimnasio” en su propio espacio al municipio

*En la Unidad Deportiva de Tula los empresarios lo que dejaron en el inmueble fueron espejos y arreglos al mismo, por lo que pretendieron con evento f


Por OFICINA | martes 8 de agosto del 2017 , 06:36 p.m.

*En la Unidad Deportiva de Tula los empresarios lo que dejaron en el inmueble fueron espejos y arreglos al mismo, por lo que pretendieron con evento formal hacer la entrega. Al final no llegaron todas las personas cuyos nombres aparecían en la placa.

 

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

 

Estaba pactada la cita a las 11 de la mañana de este martes 8 de agosto para que se realizara la donación del “gimnasio” por parte de Total Fitness Tula, S.A. de C.V. al municipio, pero se trata únicamente de remodelaciones que los propietarios de los aparatos del GYM hicieron al espacio que ocuparon dentro de la Unidad Deportiva.

Llegaron la síndico hacendaria Janeth Arroyo y regidores, así como el director de Deportes Erick Marín, el subdirector de la misma área Gastón Fernández y personal de Comunicación Social para cubrir el evento, pero pasados varios minutos nadie de las personas cuyos nombres aparecían en la placa alusiva estaba presente.

En la placa aparecían los nombres de Pamela Ibáñez Mejía de la empresa Viyenez, S.A. de C.V., Alma Rivera de Cravioto (en la leyenda aparece escrito de manera incorrecta, con los apellidos invertidos) de la empresa Cravimex, S.A. de C.V. y Javier Alvarado Delgadillo del patronato Pro Deportivo y Cultural, A.C.

Sin embargo, conforme vieron el espacio las autoridades se percataron que estaba vacío y que la llamada donación de gimnasio no era más que la entrega de cambios o remodelaciones en el espacio, dado que quitaron un muro que dividía anteriormente el área en dos salones.

Dejaron los espejos y ampliaron el espacio hacia una jardinera. Y aunque no se mencionó en ese momento se sabe que también rehabilitaron el piso. Pero para explicar todo esto no había quien lo hiciera de parte de la empresa que operó el gimnasio.

Se sabe que afuera de la Unidad Deportiva estaba Adrián Cravioto quien promovió la donación con el argumento de la inversión que hicieron dentro del espacio municipal. Pero no entró a lo que sería el evento y soplo llegó Pamela Ibáñez su socia.

El tema aquí es que por diferencias de ambos su negocio, cuyo contrato con el municipio para el arrendamiento del lugar se renovó en octubre de 2016, se vino abajo y Adrián Cravioto al parecer retiró los aparatos y se llevó incluso repisas, seis pares de ellas, que aseguran autoridades pertenecen al municipio.

Desde abril a julio ya no pagaron renta y por ello se les pidió el espacio, pero las autoridades no quisieron entrar al inmueble hasta que los dueños del GYM entregaran las llaves, lo cual hizo Pamela Ibáñez este martes 8 y estuvo dispuesta también a rescindir el contrato.

La placa con motivo de la donación fue retirada por parte de personal de la Unidad Deportiva, pues a decir de las autoridades no podía permanecer en la entrada del inmueble con ese concepto pues lo único que hicieron en el área es realizar modificaciones para su propio uso.

Se mencionó el sonido que también dejarían los arrendatarios, pero de manera formal no se hizo la entrega del mismo; aunque ahora sí podrá la Dirección del Deporte disponer del espacio para darle otro uso después de que desde la anterior administración estuvo concesionado para la utilización exclusiva por parte de empresarios de gimnasios. *NI*

 

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